
Los últimos familiares directos del Führer son hombres muy diferentes entre sí. Peter Raubal es un ingeniero; Alexander, un trabajador social; y Louis y Brian Stuart-Houston dirigen un negocio de jardinería. Mientras que Peter y Heiner viven en Austria, los hermanos Stuart-Houston residen en Long Island, a pocas cuadras de distancia. A pesar de sus diferencias, todos comparten un vínculo común: son los últimos descendientes de Adolf Hitler. Y lo más probable es que sean los últimos.
El final de una línea de sangre
Adolf Hitler murió en su búnker de Berlín en 1945 junto a su esposa Eva Braun sin haber tenido hijos, mientras el Ejército Rojo ocupaba la ciudad. El dictador nazi dejó tras de sí a varios sobrinos y sobrinas que continuarían su linaje. Sin embargo, hoy en día solo quedan cinco descendientes vivos, y ninguno de ellos tiene hijos.
Hitler nació el 20 de abril de 1889 en Braunau am Inn, Austria, hijo de Alois Hitler y Klara Pölzl. Aunque Alois, su padre, había nacido con el apellido Schicklgruber, lo cambió en 1877 a Hitler. Adoptó, así, el apellido de su padrastro. La identidad de su padre biológico es incierta, y algunas teorías sugieren que Klara, su madre, podría haber sido prima hermana o media sobrina de Alois.
Adolf fue el cuarto hijo de Alois y Klara, pero de sus hermanos mayores, Gustav, Ida y Otto, todos murieron antes de que Adolf naciera. Su hermano Edmund falleció a los seis años, y su hermana Paula, la única que sobrevivió a la niñez, fue la última de la familia de Hitler en morir, en 1960, sin haber tenido hijos.

La infancia de Adolf estuvo marcada por la abuso físico y psicológico de su padre. La relación entre ambos se volvió hostil, y el joven Adolf se distanció de su entorno familiar. Su madre, Klara, murió en 1907 cuando Adolf tenía 18 años, y su muerte dejó a Hitler emocionalmente devastado.
Los hermanos y sobrinos de Adolf Hitler
De los hermanos de Adolf, Paula Hitler fue la única que sobrevivió hasta la adultez. Sin embargo, ella nunca se casó ni tuvo hijos, por lo que la línea directa de sangre de Hitler pasó a través de los hijos de sus medio-hermanos, Alois Jr. y Angela Hitler.

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Alois Jr., el hijo de la primera esposa de Alois, tuvo dos hijos: William Patrick Hitler y Heinrich “Heinz” Hitler. William nació en 1911 en Liverpool, hijo de Bridget Dowling, una mujer irlandesa. Después de la Segunda Guerra Mundial, William emigró a los Estados Unidos, donde adoptó el apellido Stuart-Houston para distanciarse de su tío. En 1939, William publicó un artículo titulado “Why I Hate My Uncle” (Por qué odio a mi tío), en el que criticaba abiertamente a Hitler. William tuvo cuatro hijos: Alexander, Louis, Howard y Brian. Sin embargo, Howard murió en un accidente de tráfico en 1989 sin dejar descendencia.

Por otro lado, Angela Hitler, la hermana de Alois Jr., se casó con Leo Raubal y tuvo tres hijos: Leo Jr., Geli y Elfriede. De estos tres, Leo Jr. tuvo un hijo, Peter Raubal, y Elfriede tuvo un hijo, Heiner Hochegger.
El pacto de los descendientes
Tras la guerra, los descendientes directos de Hitler tomaron una decisión importante: cortar la línea de sangre del dictador. Stuart-Houston, junto a su familia, optó por alejarse completamente del legado nazi. Se especula que los hermanos Stuart-Houston (Alexander, Louis y Brian) también decidieron no casarse ni tener hijos como una forma de cerrar el capítulo de la familia Hitler.
William se alistó en la Marina estadounidense tras el inicio de la Segunda Guerra Mundial. Con frecuencia se manifestó en contra del Führer e incluso escribió un artículo titulado “Por qué odio a mi tío” para la revista Look en 1939. Los historiadores cuentan que el nazi se enteró del texto y lo empezó a llamar su “sobrino repugnante”.

A pesar de que los hermanos Stuart-Houston ahora tienen entre 60 y 70 años, es poco probable que cambien de opinión y decidan tener hijos. Lo mismo sucede con Peter Raubal y Heiner Hochegger, quienes nunca se casaron ni tuvieron hijos.
En una entrevista de 2004, Peter Raubal declaró a los medios alemanes que, aunque sabía que podría recibir regalías de la venta de Mein Kampf, no quería tener nada que ver con eso. La mayoría de los descendientes de Hitler mantuvieron una vida alejada de los medios y tomaron medidas deliberadas para distanciarse de la figura de su antepasado.
David Gardner, escritor y periodista británico, se propuso una tarea que durante décadas nadie había podido resolver con claridad: rastrear el destino de la familia de Hitler. La incógnita sobre qué ocurrió con los herederos del apellido más infame del siglo XX lo llevó a una larga investigación que quedó plasmada en su libro El linaje de Hitler.
Gardner, exredactor de Newsweek hasta 2021, siguió los rastros tenues, casi borrados, de los familiares del Führer.

A medida que avanzaba en la genealogía del tirano, Gardner llegó al presente. Tres hermanos que viven en un suburbio de Nueva York resultaron ser piezas clave de la historia. Son los hijos de William Patrick Hitler, sobrino del dictador y bautizado por este mismo como “mi repugnante sobrino”.
Lo más llamativo no es dónde viven —Long Island— ni a qué se dedican, sino la decisión que tomaron décadas atrás: no casarse ni tener hijos. Un pacto silencioso con un solo objetivo: que el “gen Hitler” muera con ellos.
El dato más perturbador de todos lo encontró Gardner en el anuario escolar de la familia: el nombre completo de uno de los hermanos era Alexander Adolf, una decisión inexplicable y contradictoria. Gardner asegura que, como tantas otras cosas en este linaje, las contradicciones no se explican, se aceptan como parte del peso de una herencia imposible de procesar del todo.

La extraña relación de Hitler con su sobrina
Angela Hitler se casó con Leo Raubal y tuvo tres hijos: Leo Jr., Geli y Elfriede.
La relación de Geli con Adolf Hitler generó controversia a mediados de 1920. En aquel entonces, su tío acababa de salir de prisión y se encontraba en las primeras etapas de su ascenso al poder. En 1925, cuando Geli tenía 17 años, se mudó a vivir con Hitler junto con su hermana y su madre, quien trabajaba como ama de llaves. A pesar de la diferencia de edad de casi dos décadas, Adolf y Geli eran muy unidos, y algunos incluso creen que mantuvieron una relación sentimental.
En septiembre de 1931, cuando Geli tenía23 años, fue encontrada muerta en el apartamento de Hitler en Múnich con una herida de bala en el pulmón causada por su pistola. Hitler se encontraba fuera de la ciudad en ese momento, y la policía dictaminó que la muerte de Geli fue un suicidio.
¿Hitler tuvo un hijo?
Uno de los rumores más persistentes sobre los descendientes de Hitler es que el dictador podría haber tenido un hijo ilegítimo con una mujer francesa llamada Charlotte Lobjoie durante la Primera Guerra Mundial. Jean-Marie Loret, nacido en 1918, afirmó en varias oportunidades ser hijo de Hitler, aunque nunca se ha probado oficialmente. Las pruebas de ADN y los registros de nacimiento muestran que Loret podría tener vínculos con Hitler, pero los expertos nunca pudieron confirmar su paternidad.
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