Un nuevo arresto eleva a nueve los capturados de “Los Imitadores de Secuestros”, banda vinculada a falsos plagios y extorsiones en Guatemala

La acción coordinada de las autoridades permitió desarticular parte de una red criminal que utilizaba dispositivos electrónicos y simulaba ser organizaciones de narcotráfico para intimidar a sus víctimas y exigir pagos

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capturan al noveno integrante de una banda de los "Imitadores de secuestros
Según la Policía Nacional Civil y la Fiscalía, los detenidos se hacían pasar por miembros de cárteles de narcotráfico mexicano (fotografía:PNCdeGuatemala)

La investigación iniciada por denuncias de empresarios y comerciantes sigue abierta, mientras los involucrados enfrentan cargos por asociación ilícita, plagio y extorsión tras vincularse a delitos con tecnología y uso de identidades falsase un hombre identificado como Luis “N”, de 24 años, en la zona 9 de la Ciudad de Guatemala, eleva a nueve los presuntos integrantes capturados de la estructura criminal “Los Imitadores de Secuestros”.

Esta operación responde a una serie de investigaciones desarrolladas entre enero y marzo de 2026, orientadas a la desarticulación de una modalidad de secuestro simulado que afectó a víctimas en diversos departamentos del país.

El caso representa el más reciente avance en la ofensiva coordinada entre la Policía Nacional Civil y el Ministerio Público para frenar delitos de plagio, extorsión y asociación ilícita.

Ocho detenciones previas y un patrón de simulación criminal

El 23 de marzo, una primera ola de operativos simultáneos permitió capturar a ocho integrantes de la misma organización en los departamentos de Guatemala, El Progreso y Huehuetenango, según informó el Ministerio Público.

Entre los arrestados figuran Josué Daniel Chete Rustrián, Anderson Eduardo Chete Rustrián, Juan Carlos Osorio Chacoj, Miki Brandon Rivas Arriaga, Mónica Azucena Rivera Paz, Luvia Aracely Marroquín Ruano, Cristian Gustavo Álvarez Marroquín, y Kelin “N” (34). Durante las diligencias, se incautaron teléfonos móviles, boletas, tabletas y otros dispositivos electrónicos que ahora constituyen parte de las pruebas judiciales.

La Fiscalía contra Secuestros atribuye a este grupo el empleo del método “Operativo Secuestros Gota a Gota”. La modalidad consistía en contactar, por redes sociales, correos electrónicos o llamadas telefónicas, a empresas, profesionales y comerciantes con la oferta de servicios.

Una vez que las víctimas acudían al lugar pactado, eran intimidados, amenazados con supuestos francotiradores asociados al Cártel Jalisco Nueva Generación, e incluso obligados a apagar sus dispositivos móviles. Posteriormente, los secuestradores exigían a familiares o empleadores el pago de fuertes sumas de dinero, bajo la promesa de liberar a las personas retenidas.

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Según la Policía Nacional Civil y la Fiscalía, los detenidos se hacían pasar por miembros de cárteles de narcotráfico mexicano

El uso de identidades falsas y tecnología internacional

Según la Policía Nacional Civil y la Fiscalía, los detenidos se hacían pasar por miembros de cárteles de narcotráfico mexicanos, utilizando acentos mexicanos o colombianos y números telefónicos internacionales para incrementar la presión y la sensación de riesgo sobre sus víctimas.

“La estructura contactaba a sus víctimas a través de redes sociales, correos electrónicos y llamadas telefónicas, principalmente a empresas o personas que ofrecían servicios”, indicó la Policía.

En algunos casos, las comunicaciones incluían instrucciones específicas para evitar que la víctima mantuviera contacto con terceros, con el objetivo de dificultar cualquier intento de rescate autónomo.

Durante la última detención, en la que intervino también la Fiscalía contra Secuestros, se decomisó un dispositivo móvil que será sometido a análisis forense con el fin de fortalecer la investigación y vincular nuevos delitos o participantes en esta modalidad de secuestro simulado.

Investigación abierta y posibles nuevos implicados

La investigación, que se inició a raíz de denuncias presentadas por empresarios y comerciantes entre enero y marzo de 2026, permitió a las autoridades identificar hasta diez presuntos miembros de la red criminal. Según la Policía Nacional Civil, los implicados enfrentan cargos por asociación ilícita y plagio o secuestro.

“Existe la posibilidad de que se produzcan nuevas detenciones relacionadas con secuestros y extorsiones dirigidas a comerciantes y empresarios en los tres departamentos”, declaró el Ministerio Público ante la persistencia de denuncias por métodos similares.

El Juzgado Pluripersonal de Primera Instancia Penal, Narcoactividad y Delitos contra el Ambiente ya giró las órdenes de captura contra los señalados, en respuesta al crecimiento de los casos de secuestro y extorsión bajo la modalidad de simulación y suplantación de identidades criminales del narcotráfico.

Las fuerzas de seguridad han subrayado que, paralelamente, se mantienen desplegados para dar con el paradero de otros posibles implicados, en función de la información recopilada en los dispositivos y declaraciones obtenidas durante los allanamientos de marzo.

Pruebas incautadas y ramificaciones de la investigación

Durante los operativos en Guatemala, El Progreso y Huehuetenango, las autoridades confiscaron una variedad de pruebas: teléfonos celulares, dispositivos electrónicos, 20.417 quetzales, así como registros contables y documentos vinculantes al delito, detalló la División de Información Policial.

En acciones paralelas, los investigadores también abordaron delitos de extorsión y préstamos ilegales mediante el sistema “gota a gota”, resaltando la relación entre distintas modalidades delictivas investigadas en el área metropolitana.

Según la Policía Nacional Civil, estos prestamistas ilegales “amenazan a sus clientes cuando se retrasan en los pagos” y aplican intereses elevados como mecanismo de presión adicional.

Las autoridades continúan analizando la evidencia recabada, con la expectativa de identificar nuevas conexiones entre los casos de secuestro simulado, extorsiones y redes delictivas transnacionales que operan bajo el disfraz de cárteles latinoamericanos.