La selección masculina de Estados Unidos debutó en el Mundial 2026 con una victoria por 4-1 sobre Paraguay y, según The Athletic, convirtió ese estreno en algo más que un resultado: una señal de que el fútbol puede sumar nuevos seguidores en un país donde durante décadas muchos lo vieron como un deporte de pocos goles y baja intensidad.
Según The Athletic, Weston McKennie afirmó que el Mundial 2026 puede “cambiar el fútbol en Estados Unidos para siempre” si el equipo sostiene un juego reconocible para el público, con ritmo, goles y una conexión visible con la tribuna.
Tras el 4-1 ante Paraguay en Inglewood, el mediocampista vinculó ese impacto a la energía del estadio y a la pasión de los aficionados locales e internacionales.
PUBLICIDAD
Unos 25 millones de personas en Estados Unidos vieron por Fox y Telemundo el momento destacado de Giovanni Reyna, de acuerdo con The Athletic.
Esa cifra se registró en una noche disputada en Inglewood, California, en el estadio más imponente de la NFL, un escenario que el medio describió como un símbolo del terreno cultural que el equipo intenta disputar.
McKennie, criado en Little Elm, Texas, en una zona profundamente identificada con el fútbol americano, sostuvo ante The Athletic que conocía desde hace años ese prejuicio hacia el fútbol.
PUBLICIDAD
Después de la goleada, respondió a quienes lo consideran tedioso: “Para la gente que quizá dice: ‘Oh, el fútbol es aburrido’, bueno, hoy tuvieron cinco goles”.
McKennie también explicó al medio la idea que guio la actuación del equipo: “Solo queríamos salir ahí y sentirnos como nos sentíamos cuando jugábamos partidos informales”. Para él, esa naturalidad formó parte del objetivo de acercar al equipo al público.
El equipo buscó que el partido se sintiera más que se explicara
Según The Athletic, la actuación de Estados Unidos se apoyó en una secuencia de acciones ofensivas y de alta intensidad: McKennie condujo entre líneas, Christian Pulisic desequilibró entre defensores y Folarin Balogun peleó con los zagueros centrales paraguayos antes de definir con un remate al ángulo superior.
PUBLICIDAD
El medio también destacó los intentos técnicos de Malik Tillman, las entradas de Tyler Adams, las subidas de Alex Freeman por la derecha y el manejo de balón de Sergiño Dest. A eso se sumaron presión constante, movimientos sincronizados, combinaciones a un toque y una relación visible con un estadio lleno.
McKennie indicó a The Athletic que el plantel buscó que esa actuación habilitara una conexión más amplia: “Espero que hoy, con esta actuación, puedan vernos y conectar con nosotros”.
Luego añadió: “Creo que eso es algo que queremos ser: cercanos. Y que puedan ver la alegría que tenemos cuando jugamos”.
La noche dejó una conclusión definida: Estados Unidos ganó y, según The Athletic, exhibió un estilo lo bastante dinámico como para acercarse a un público que todavía mira al fútbol con distancia. La apuesta no se limitó a sumar tres puntos, sino a presentar un partido legible para quienes no siguen este deporte.
PUBLICIDAD
McKennie vinculó el impacto del Mundial con la pasión de los aficionados
McKennie sostuvo ante The Athletic que la energía del estadio y el comportamiento de los aficionados pueden modificar la percepción del fútbol en el país. “Espero que puedan sentir la electricidad en el estadio y la pasión, viendo a los aficionados que han estado con nosotros durante años y durante décadas”, afirmó.
También elogió a los hinchas paraguayos y vinculó esa presencia internacional con el efecto más amplio del torneo: “Creo que esa es una de las cosas que va a cambiar el fútbol aquí, tener el Mundial aquí. Creo que mucha gente se va a sentir tocada por la pasión que muchos aficionados tienen”, declaró.
Según The Athletic, los jugadores entienden que su influencia en el alcance cultural de este Mundial puede ser desproporcionada.
Hace tres años, bajo el entonces entrenador Gregg Berhalter, el plantel adoptó una consigna: “Cambiar el fútbol en Estados Unidos para siempre”.
El lema perdió fuerza después de que Berhalter fuera despedido en 2024, aunque McKennie fue uno de los futbolistas que lo retomaron en 2026.
PUBLICIDAD
El medio sostuvo que ese cambio no depende solo de ganar, sino de provocar una reacción emocional visible. Por eso remarcó celebraciones como la carrera desde el banco hacia el banderín para festejar con Balogun y, más tarde, otra corrida hacia el lado opuesto del campo para unirse a Reyna.
El entrenador de Estados Unidos, Mauricio Pochettino, resumió esa percepción en declaraciones a Fox citadas por The Athletic: “Ahora los aficionados se dan cuenta de que el fútbol aquí en América es enorme. Es grande. Tengan cuidado, otros deportes”.