La confianza de los consumidores estadounidenses registró una leve recuperación en febrero de 2026 tras la disminución observada en enero, en un contexto influido por la inflación sostenida, la dinámica económica global y señales de moderación en el mercado laboral.
El informe elaborado por el Conference Board, difundido el martes, señala que las expectativas sobre el crecimiento y la estabilidad futura de la economía de Estados Unidos se mantienen en niveles moderados, reflejando la adaptación de los hogares a un escenario cambiante.
Según el Conference Board, el índice de confianza del consumidor alcanzó 91,2 puntos en febrero, superando los 89 puntos revisados de enero. Este avance representa una recuperación parcial tras el descenso de comienzos de 2026, si bien el indicador continúa por debajo de los promedios históricos recientes.
La entidad resalta que la confianza de los consumidores se encuentra alineada con las tendencias internacionales y responde a factores como las variaciones en los precios y la evolución del mercado laboral.
Dentro del estudio, el subíndice de expectativas a corto plazo, que mide la percepción de los estadounidenses sobre sus ingresos, las condiciones empresariales y el empleo en los próximos seis meses, mostró un incremento de cuatro puntos, alcanzando 72.
Aunque permanece por debajo del umbral de 80 que algunos especialistas consideran un punto de referencia para el riesgo de recesión, la métrica lleva 13 meses consecutivos en ese rango, reflejando continuidad en las percepciones actuales de las familias.
En cuanto a las condiciones económicas presentes, la evaluación descendió 1,8 puntos, situándose en 120. Este resultado indica que, aunque se observa estabilidad en sectores del consumo y los servicios, los encuestados perciben que la economía mantiene cierto ritmo de ajuste respecto a años anteriores.
La encuesta también revela que la preocupación por la inflación y los precios se mantiene estable respecto a mediciones previas, mientras que aumentaron las menciones a cuestiones relacionadas con el comercio y la política. Por otro lado, las referencias al mercado laboral disminuyeron levemente, lo que sugiere una percepción algo más positiva entre quienes buscan empleo.
El informe subraya que las intenciones de compra de bienes de alto valor aumentaron en febrero, destacándose el interés por automóviles usados, muebles, televisores y teléfonos inteligentes en los próximos seis meses.
El crecimiento en este segmento resulta relevante en el análisis de las tendencias de consumo, aunque la actividad en el mercado de viviendas permaneció prácticamente sin cambios.
Febrero, tradicionalmente un mes de baja actividad en el sector inmobiliario, mantuvo esta tendencia durante 2026. El contexto de tasas de interés elevadas y un entorno económico en transición influyen en la decisión de compra de inmuebles, según el estudio del Conference Board.
En el ámbito laboral, el análisis indica que el mercado de trabajo en Estados Unidos se caracteriza actualmente por niveles equilibrados de contrataciones y despidos, en un escenario donde muchas empresas mantienen una actitud de observación ante factores como los aranceles establecidos durante la administración del expresidente Donald Trump y el efecto de las tasas de interés sostenidas.
A comienzos de mes, el gobierno estadounidense informó la creación de 130.000 empleos no agrícolas en enero, superando las previsiones del mercado. En 2025, el número de empleos generados fue de 584.000, cifra inferior a los más de 2 millones creados en 2024, lo que se traduce en una evolución moderada del empleo.
La economía estadounidense continúa mostrando expansión, con un crecimiento del Producto Interno Bruto del 1,4% durante el último trimestre de 2025, según datos oficiales. Este ritmo se sitúa por debajo del 4,4% registrado entre julio y septiembre y el 3,8% del trimestre anterior. Entre los factores que incidieron en este resultado figuran el cierre temporal del gobierno federal y ajustes en el gasto de los consumidores.
Durante febrero, las menciones a la inflación, los precios y el panorama político estuvieron presentes en la percepción de los consumidores. El informe del Conference Board, reconocido por su seguimiento de tendencias económicas, destaca que las expectativas laborales mejoraron levemente, mientras que la atención se mantiene en la evolución de los precios y en las decisiones de política comercial.
El comportamiento del mercado inmobiliario, la adaptación de las empresas en materia de empleo y las políticas económicas recientes delinean un escenario de seguimiento para la segunda economía mundial.