Una gran tormenta invernal avanzó el domingo desde el sur y el centro hacia el noreste de Estados Unidos tras afectar a dos tercios del país, dejar al menos 11 muertos, provocar apagones en más de un millón de hogares y generar el peor día de cancelaciones aéreas desde la pandemia, según autoridades y sitios de monitoreo.
El fenómeno, considerado por meteorólogos como uno de los peores episodios invernales de las últimas décadas en Estados Unidos, provocó intensas nevadas y acumulaciones de hielo con consecuencias potencialmente “catastróficas”, según el Servicio Nacional de Meteorología (NWS). En total, 20 estados y el Distrito de Columbia declararon el estado de emergencia.
Durante la jornada se reportaron muertes vinculadas al frío extremo. El Departamento de Salud de Luisiana informó que dos personas murieron por hipotermia. Además, The Washington Post indicó que, desde el inicio de la tormenta, se registró una muerte en Texas y tres en Tennessee, también por hipotermia.
El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, dijo que cinco personas fueron encontradas muertas al aire libre durante el fin de semana en medio de temperaturas gélidas.
A continuación, la cobertura minuto a minuto del temporal:
Más de 836.000 clientes permanecen sin electricidad en todo el sureste de Estados Unidos este lunes, mientras las cuadrillas de servicios públicos trabajan para restaurar el suministro tras la devastadora tormenta invernal del fin de semana. El hielo acumulado derribó árboles y líneas eléctricas en casi una docena de estados, dejando a miles de personas sin electricidad ni calefacción mientras las temperaturas se desplomaban.
Los cortes de energía alcanzaron su punto máximo el domingo por la tarde con más de 1.000,000 de clientes afectados, según datos de PowerOutage.com, que monitorea los apagones en tiempo real. Aunque las cifras han disminuido gradualmente, la magnitud de los daños a la infraestructura eléctrica sugiere que muchas comunidades podrían permanecer sin servicio durante varios días mientras continúan las labores de reparación en condiciones climáticas adversas.
La gran tormenta de hielo y nieve que afectó a cerca de dos tercios de la geografía estadounidense provocó el domingo el peor día de cancelaciones de vuelos desde la pandemia de COVID-19 en 2020, con más de 11.000 vuelos cancelados y 17.000 retrasos, según informó el secretario de Transporte de Estados Unidos, Sean Duffy.
Una gran tormenta invernal avanzó el domingo desde el sur y el centro hacia el noreste de Estados Unidos tras afectar a dos tercios del país, dejar al menos once muertos, provocar apagones en más de un millón de hogares y generar el peor día de cancelaciones aéreas desde la pandemia, según autoridades y sitios de monitoreo.
Las autoridades de Tennessee reportaron tres muertes relacionadas con el clima mientras una tormenta invernal continúa afectando a amplias zonas del país.
Una persona murió en Crockett, otra en Haywood y una tercera en Obion, informó el Departamento de Salud de Tennessee.
Con estos casos, el número de fallecidos por la tormenta asciende a al menos 11 en todo Estados Unidos. También se registraron muertes en Kansas, Nueva York, Texas, Luisiana y Michigan.
La gigantesca tormenta de nieve del fin de semana dejó 30 centímetros o más de nieve en al menos 17 estados, desde Nuevo México hasta New Hampshire, según cifras preliminares del Servicio Meteorológico Nacional.
El lago Bonito, en Nuevo México, recibió 79 centímetros, la mayor cantidad registrada en Estados Unidos durante el fin de semana, según la agencia. Al este del Misisipi, las mayores acumulaciones se registraron en el oeste de Pensilvania, donde hasta las 20:30 del domingo se habían acumulado 50 centímetros cerca de Clintonville, a unos 96 kilómetros al norte de Pittsburgh.
El Servicio Meteorológico indicó que las cifras combinan mediciones oficiales y no oficiales y que están sujetas a verificación. Hasta el domingo por la noche, estos eran los totales más altos en otros estados que recibieron al menos 30 centímetros de nieve:
Delta Airlines informó el domingo por la noche que reanudará sus vuelos “donde sea seguro hacerlo”, aunque advirtió que las bajas temperaturas en Atlanta, donde se ubica su sede, y las tormentas persistentes en el noreste podrían provocar nuevas interrupciones en la programación del lunes.
El domingo se convirtió en la jornada con más cancelaciones de vuelos en Estados Unidos desde la pandemia de COVID-19, luego de que varios aeropuertos suspendieran sus operaciones. En total, más de 17.000 vuelos fueron cancelados a causa de la tormenta.
El Departamento de Energía dispuso el domingo por la noche que el operador de la red eléctrica de Texas comience a recurrir a generación de respaldo en centros de datos y otras instalaciones de alto consumo energético, con el objetivo de evitar posibles cortes de suministro. Según la agencia, la directiva busca respaldar al Consejo de Confiabilidad Eléctrica de Texas (ERCOT) para sostener la operación de la red frente a las temperaturas extremas y los daños ocasionados por la tormenta del fin de semana.
“La administración Trump está comprometida a liberar toda la generación de energía disponible necesaria para mantener a los estadounidenses seguros durante la tormenta invernal Fern”, dijo el secretario de Energía, Chris Wright.
El domingo, el Central Park registró -12 grados Celsius (9 grados Fahrenheit), el nivel más bajo en casi dos años. La última vez que la temperatura descendió por debajo de los 10 grados en el parque fue el 4 de febrero de 2023.
Una masa de aire ártico sin precedentes en la última década mantiene a Canadá sumido en condiciones meteorológicas extremas que han batido récords históricos de frío en el oeste del país y paralizado Toronto, la ciudad más poblada de Norteamérica, bajo una nevada que alcanza los 60 centímetros en algunas zonas.