Los destinos del Mediterráneo Occidental son un clásico que nunca pasa de moda. Es que ahí se combinan factores que hacen que esta zona sea una de las preferidas por turistas de todo el planeta, especialmente por quienes viajan en crucero.
Un informe de CLIA (Cruise Liner International Assosiation), refleja que después del Caribe, el Mediterráneo es el lugar más elegido a la hora de planificar un viaje inolvidable en un barco de lujo, disfrutando de ciudades puerto llenas de magia, historia y, claro, una de las escuelas gastronómicas más famosas del planeta.
Estos son cinco destinos que no hay que dejar de tener en cuenta a la hora de embarcarse por estas aguas:
Savona, Italia
Esta ciudad del norte italiano, de la región de Liguria, es un histórico sitio de donde partieron transatlánticos desde Europa a América, primero como barcos de pasajeros e inmigrantes, que luego se transformaron en las experiencias de lujo all-inclusive de la actualidad.
Desde el mar, lo primero en destacarse son sus impresionantes torres medievales como el León Pancaldo, que es la encargada de vigilar el puerto desde el Siglo XIV. Otra visita impostergable es a la Capilla Sixtina de esa ciudad, que fue recientemente restaurada y es la única de ese estilo en el país junto con la ubicada en el Vaticano.
Tip: desde ahí, también es posible hacer tours por el día en tierra a otras ciudades como Turín a si se viaja a bordo de Costa Cruceros.
Islas Baleares, España
Este conjunto de islas técnicamente está ubicados en el Mar Balear, que es un mar litoral del Mediterráneo. Sin embargo, la mayoría de los cruceros de esta zona hacen paradas allí: un destino que se destaca por sus calmas aguas azules y una oferta tanto ideal para el descanso como para las largas noches de música en Ibiza.
La historia en las Baleares es rica como en toda la zona. Ahí hay evidencias de poblaciones hasta el tercer milenio antes de Cristo. A lo largo de los años, fueron ocupadas por el Imperio Romano, pueblos germánicos, vandálicos y los musulmanes hasta la reconquista cristiana en 1229.
El conjunto de islas recibe más de 9,8 millones de turistas de otros países cada año según los datos de AENA (Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea). Mallorca es el principal junto con Ibiza, Menorca y Formentera.
Barcelona, España
Una de las ciudades más impresionantes del Mediterráneo. En Barcelona la oferta cultural y turística abunda y es un "must" para los fanáticos y profesionales de la arquitectura de todo el mundo que busquen ver en primera persona la huella de Gaudí.
Muchas veces el tiempo en tierra no sobra cuando se viaja en crucero, por eso vale la pena tener en cuenta ciertos destinos como Park Güell, La Sagrada Familia, Casa Battló y el Barrio Gótico. Todos ellos pueden verse en un día completo en la ciudad.
Tip: si se dispone de más tiempo, se puede tomar un tour para conocer localidades de la llamada "Costa Brava".
Marsella, Francia
Ubicada entre montañas y el mar, la ciudad más antigua de francia es otro de los spots imperdibles a la hora de planear un viaje en crucero a través del Mediterráneo. Pero lejos de quedarse en el pasado, la ciudad se renueva constantemente con atracciones de vanguardia.
Un ejemplo es el MuCEM (Museo de las civilizaciones europeas y del Mediterráneo), ubicado a la vera de las murallas del histórico fuerte de San Juan e inaugurado en 2013. Su diseño y luces son de vanguardia y un reflejo del espíritu de esta ciudad cambiante.
Nápoles, Italia
Es imposible no prestar especial atención a las delicias de la cocina del sur de Italia: los dulces y helados napolitanos y los cannoli acompañados de un café a orillas del mar son sinónimo de felicidad y uno de los pilares de esta experiencia, tanto a bordo como en tierra.
La vibrante y colorida ciudad de nápoles es un lugar donde los viajeros argentinos sin dudas se sentirán a gusto. Además, allí no faltan programas para hacer en tierra: a solo metros del puerto se pueden visitar dos impresionantes fortalezas como Castel Del'Ovo, Castel Nuovo y el Palacio Real. No se puede dejar pasar la posibilidad de visitar (a pocos minutos en ferry) la glamorosa y exclusiva isla de Capri y la vecina Ischia o bien tomar un tour por el día a las ruinas de Pompeya, a menos de una hora en colectivo.