La posible sanción que puede recibir España por los cánticos racistas durante el partido amistoso ante Egipto

Durante el partido entre la Roja y la selección egipcia, las gradas del estadio entonaron cánticos como “¡Musulmán el que no bote!”

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El delantero de España Dani Olmo y el centrocampista de Egipto Islam Eissa durante el partido amistoso entre España y Egipto (EFE/Alberto Estévez)
El delantero de España Dani Olmo y el centrocampista de Egipto Islam Eissa durante el partido amistoso entre España y Egipto (EFE/Alberto Estévez)

El amistoso disputado entre España y Egipto no ha pasado inadvertido en territorio nacional ni internacional. No solo lo ocurrido dentro del terreno de juego, donde la Roja no pasó del empate, ha dado que hablar, sino también lo ocurrido en las gradas. Los cánticos racistas y xenófobos que se escucharon en el RCDE Stadium empañaron el encuentro y ahora España podría afrontar sanciones por lo ocurrido. ese al carácter no oficial de este encuentro. La Federación Española de Fútbol podría recibir una posible sanción por lo ocurrido.

El duelo terminó adquiriendo notoriedad internacional por motivos extradeportivos. Durante el desarrollo del partido, una parte considerable de la afición entonó en repetidas ocasiones el cántico “musulmán el que no bote”, dirigido hacia la selección visitante. Este grito se escuchó al menos en tres ocasiones a lo largo del encuentro. Además, el repertorio de cánticos ofensivos incluyó expresiones como “Pedro Sánchez, hijo de puta”, dirigidas al presidente del Gobierno español. Antes incluso de que el árbitro indicara el inicio del partido, las gradas del estadio ya habían protagonizado incidentes, con abucheos al himno nacional de Egipto. La hostilidad se percibió desde el primer momento y fue in crescendo.

Ante esta situación, durante el descanso, las pantallas del estadio proyectaron un mensaje recordando que “la legislación (...) prohíbe y sanciona la participación activa en actos violentos, xenófobos, homófobos o racistas”, en un intento por contener la situación y advertir de las posibles consecuencias legales y disciplinarias para quienes participen en estos comportamientos. El mensaje, sin embargo, no tuvo el efecto esperado y los cánticos se repitieron en diferentes momentos.

Joan García entra al campo entre aplausos y silbidos
Joan García entra al campo en su debut con la selección española (EFE/Alberto Estévez)

La repercusión de estos hechos se agrava por la posición de España como una de las organizadoras del Mundial de 2030, junto a Marruecos y Portugal. El episodio se produce cuando todavía no se ha definido la sede de la final, que se disputa entre Madrid y Casablanca. Esto añade especial sensibilidad al caso, ya que la FIFA observa con atención la capacidad de los países anfitriones para garantizar un ambiente de respeto y tolerancia en los estadios. La posibilidad de una sanción a la Federación Española se vuelve más real en este contexto, ya que el organismo rector del fútbol mundial ha endurecido en los últimos años su postura ante episodios de racismo y discriminación.

La posible sanción que puede recibir España

La decisión sobre la posible sanción recaerá en la FIFA, que estudiará el informe arbitral del partido. El organismo podría tomar como referencia el precedente de la Federación de Israel, que fue sancionada días atrás con multas económicas por no haber hecho lo suficiente para evitar la discriminación racial en varios partidos disputados en su territorio. Las sanciones pueden ir desde el cierre parcial o total del estadio para futuros partidos hasta multas económicas de diversa cuantía.

En el historial de sanciones recientes, figura también el caso de El Salvador, cuya selección fue sancionada en 2025 con una multa de 50.000 francos suizos (aproximadamente 62.715 dólares) por gestos racistas de sus aficionados durante un partido internacional. Estos antecedentes reflejan la política de tolerancia cero que mantiene la FIFA ante cualquier manifestación de racismo, xenofobia u odio en el fútbol, independientemente de que se trate de encuentros oficiales o amistosos. La Federación Española de Fútbol se enfrenta a una situación compleja, tanto por el daño reputacional como por las posibles consecuencias disciplinarias, en un momento clave para la proyección internacional del fútbol español.

El público de Cornellà coreó "musulmán el que no bote" en repetidas ocasiones durante el España-Egipto.

El resultado del encuentro, un empate sin goles, quedó completamente desplazado por la polémica extradeportiva. La primera mitad del partido transcurrió sin grandes ocasiones y con poco ritmo, mientras que en la segunda parte el juego mejoró tras los numerosos cambios en ambos equipos. El seleccionador español aprovechó para dar minutos a varios jugadores, incluido el debut de Joan García como internacional absoluto. El guardameta, que milita en el FC Barcelona y es exjugador del Espanyol, fue recibido con una sonora pitada por un amplio sector del público en su ingreso al campo, reflejando la tensión y el ambiente hostil que había reinado durante toda la tarde.