Un balcón para ver cofradías: de una experiencia inmersiva a "ni por un millón de euros"

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Fermín Cabanillas

Sevilla, 31 mar (EFE).- “Balcón para ver procesiones en Sevilla por 1.100 euros por día. Incluye consumición”. Solo un vistazo a internet muestra el nivel de ofertas para ver cofradías sin apreturas en Sevilla, un mercado que va desde ofrecer una experiencia “inmersiva” en la ciudad a no a alquilar un espacio “ni por un millón de euros”.

Es un sector donde los balcones más cotizados son los de la carrera oficial, por la que pasan todas las vírgenes y cristos, como explica a EFE Reyes García, experta en diseñar “experiencias a medida” para sus clientes, gente que paga importantes cantidades de dinero “no para ver procesiones solamente, sino para meterse de lleno en la cultura y las tradiciones de Sevilla durante unos días”.

Reyes asegura que siempre ha encontrado en su “atelier” lo que el cliente le ha pedido. A la hora de hablar de cifras, cuando se le cita que hay ofertas en internet por 8.000 o 9.000 euros por toda la Semana Santa, asegura que incluso se paga más, “sobre todo suizos y estadounidenses”, los que, hasta ahora, son sus clientes más pudientes.

Normas indispensables

“Gracias a tener buenos contactos llego a sitios a los que no es fácil llegar”, asegura, y recalca que se trabaja mucho con el cliente “para que sepa que hay que cumplir normas”, como su actitud en el balcón o su vestimenta. “No se trata de ponerlos en un balcón, sino de que explicarles todo de la ciudad desde que se les recoge y se les acompaña”.

A quien contrata sus servicios se le gestiona un portero para el edificio, camarero, catering o un “embajador anfitrión”, un experto en la materia “que atiende al cliente, que nunca está solo”, que hasta le guía por las calles para evitar las bullas hasta llegar a su balcón.

Una actividad que, o bien se contrata semanas antes o “se hacen encargos de un día para otro”, e incluso explica que tiene la petición de encontrar un balcón para ver la salida de la Esperanza Macarena en la madrugada del Viernes Santo. Solo por esa noche, la oferta del cliente puede tener muchos ceros.

"Mi balcón es para familia y amigos"

Pero no siempre es fácil. Pilar lleva desde 1985 viviendo en la calle Resolana, justo frente a la basílica de la Macarena, y es clara cuando se le pregunta si alquilaría su balcón: “Ni por un millón de euros”. De hecho, en su edificio hay un acuerdo tácito entre los propietarios para evitar esta práctica y en todas sus plantas se reserva su ubicación privilegiada “para la familia y los amigos”.

Es más, si algún propietario cayese en la tentación, el asunto iría a una junta vecinal. Sí entiende que haya gente que lo haga, pero una postura clara en contra la tiene el abogado y músico Pablo Gañán, candidato a la alcaldía de Sevilla en 2023 por Sevillanos, que aboga incluso por prohibir una práctica que, según él, no suma nada a la fiesta e incluso le resta.

Gañán rechaza imágenes como la de turistas en bañador desde una terraza viendo pasar una cofradía y cree que es algo que, “como otras cosas, va en contra de la ciudad”.

Y todo, además, con un matiz legal que no hay que obviar. El Colegio de Administradores de Fincas de Sevilla ha advertido de la necesidad de que este tipo de arrendamientos se realice conforme a la normativa vigente, tanto en el ámbito civil como en el fiscal.

Además, constituye una actividad económica “sujeta a obligaciones”, como la importancia de diferenciar entre el alquiler puntual de un balcón y el arrendamiento completo de una vivienda. No declarar esos ingresos puede provocar sanciones que pueden oscilar entre el 50 % y el 150 % de la cuantía no declarada. EFE

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