La señal sísmica inusual detectada en el Teide (Tenerife) se repitió esta madrugada

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Santa Cruz de Tenerife, 11 feb (EFE).- La señal sísmica detectada el martes en el entorno del Teide -inédita hasta ese momento en Tenerife- se ha repetido en la madrugada de este miércoles, según ha informado el Instituto Volcanológico de Canarias (Involcán).

Este organismo científico dependiente del Cabildo de Tenerife enmarca ambos episodios en un proceso de presurización y movimiento de fluidos en profundidad y descarta que impliquen un aumento de la probabilidad de erupción a corto o medio plazo.

La señal continua de baja frecuencia (2–10 Hz) registrada el 10 de febrero entre las 08.40 y las 10.15 horas en el entorno del Teide motivó que se convocara una reunión extraordinaria del comité científico del Plan de Protección Civil ante Riesgo Volcánico de Canarias (Pevolca).

En la madrugada de este miércoles 11 de febrero, entre las 04.30 y las 05.00 horas, se detectó una nueva señal de características similares, aunque de menor amplitud y duración.

Involcán precisa a través de sus redes sociales que la principal diferencia del episodio de ayer respecto a señales anteriores radica en su continuidad, ya que nunca antes se había observado en Tenerife, desde que existe instrumentación moderna, una señal de estas características durante un periodo tan prolongado.

La localización preliminar de la fuente de ambas señales coincide aproximadamente con la zona donde, desde el pasado 7 de febrero, se viene registrando un enjambre de terremotos de baja magnitud en el sector suroeste de la caldera de Las Cañadas del Teide.

Desde esa fecha se han localizado más de 260 pequeños terremotos, con focos en general entre 8 y 12 kilómetros de profundidad, todos de baja intensidad y con una magnitud máxima de 1,7 (Ml).

Aunque los mecanismos exactos siguen en estudio, la hipótesis más probable, según Involcán, apunta a esos procesos de presurización y circulación de fluidos hidrotermales en profundidad, un fenómeno que ha estado detrás de buena parte de la sismicidad detectada en Tenerife en los últimos años, según explican.

Este mismo mecanismo también se ha manifestado en otros parámetros de vigilancia volcánica, como el incremento del flujo difuso de dióxido de carbono en el cráter del Teide, observado desde 2016.

Involcan recuerda que Tenerife es un sistema volcánico activo, pero subraya que la actual actividad sísmica no implica un incremento de la probabilidad de una erupción ni a corto ni a medio plazo.

"Debemos tener presente que Tenerife es un sistema volcánico activo, como lo demuestran las seis erupciones históricas registradas durante los últimos 600 años y las numerosas erupciones (probablemente algo menos de un centenar) ocurridas en la isla durante los últimos 11.700 años. En la actualidad, esta actividad sísmica no implica un aumento de la probabilidad de una erupción volcánica a corto ni a medio plazo en Tenerife", señala.

No obstante, estos episodios, prosigue el Instituto, refuerzan la evidencia de que la actividad volcánica en profundidad bajo la isla "permanece activa y, por el momento, no muestra señales claras de remisión". EFE