
Aaron Corcuera, representante de Vox y coordinador de este partido en Sant Mateu (Castellón), manifestó que mientras desarrollaba sus funciones como apoderado electoral en Torre de Arcas (Teruel), un vecino se dirigió a él con palabras intimidatorias y amenazas. La situación se presentó durante la jornada electoral en este pequeño municipio de la comarca del Matarraña, donde, según la versión difundida por Vox y recogida en la denuncia presentada ante la Guardia Civil en el Cuartel de Monroyo, Corcuera cumplía con las tareas propias de representación de su partido cuando fue increpado por el ciudadano local.
De acuerdo con la información difundida por el medio, el incidente ocurrió en las instalaciones del colegio electoral de Torre de Arcas, mientras el apoderado supervisaba la constitución de la mesa electoral. Según la denuncia de Vox, el vecino se aproximó a Corcuera utilizando expresiones como: “Has venido a provocar al pueblo, a buscar problemas y te voy a hinchar la cara porque me estás provocando”. El partido aseguró que la conducta del vecino fue hostil y que sus palabras y gestos tenían una clara intención intimidatoria.
En declaraciones recogidas por el propio Vox, Corcuera detalló que “me increpó y amenazó solo por representar a Vox, porque lleva mi credencial colgada con las siglas del partido del que soy afiliado. Estaba ejerciendo mis funciones con total normalidad cuando intentaron intimidarme sin ningún motivo salvo asustarme y que me fuera de allí”. El apoderado enfatizó que situaciones de ese tipo “no van a conseguir que den un paso atrás” y que continuarán “defendiendo nuestras ideas y el derecho de los españoles a votar en libertad, aunque algunos pretendan intimidarnos”.
Vox, según reportó el medio, calificó los hechos como un intento de amedrentamiento mientras su representante ejercía derechos políticos y afirmó que el apoderado intentó calmar al vecino, señalando que no buscaba ningún problema y que únicamente desempeñaba su labor conforme al proceso electoral. La formación liderada por Santiago Abascal expresó su condena sobre lo que consideró un grave episodio de intimidación política.
El partido político trasladó su apoyo público tanto a Corcuera como al resto de sus representantes que, según sus palabras, “defienden las urnas frente a la presión y la hostilidad”. Desde la formación subrayaron: “Pueden intentar callarnos, pero no lo van a conseguir”, exigiendo respeto para quienes toman parte legítimamente en los procesos electorales. “La intimidación no tiene cabida en una democracia”, concluyó una portavoz, de acuerdo con la información de la denuncia y los testimonios recogidos por el medio.
