Cinco minutos de silencio por las cinco víctimas mortales de Punta Umbría (Huelva)

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Huelva, 20 ene (EFE).- Cientos de vecinos de Punta Umbría (Huelva), encabezados por los miembros de la corporación municipal, se han concentrado este mediodía a las puertas del Ayuntamiento para guardar cinco minutos de silencio en memoria de las cinco personas de la localidad que han perdido la vida en el accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba).

Se trata del matrimonio compuesto por José Zamorano y Cristina Álvarez; el hijo de estos, José, de 12 años y un sobrino, Félix, de 25; a ellos se suma Rafael Millán, vecino de la localidad de unos 50 años. Además de ellos, en el Alvia con destino Huelva viajaba una sexta persona de Punta Umbría, Rocío Díaz, de cuyo paradero no se sabe nada.

Con este acto, al que han acudido también delegados de la Junta de Andalucía, se ha querido rendir un homenaje respetuoso y unido, reflejo de la colaboración leal entre administraciones y del sentir compartido de la sociedad en estos momentos de dolor colectivo.

El alcalde de Punta Umbría, José Carlos Hernández Cansino, ha asegurado a EFE que el pueblo se siente "abatido" por este "golpe durísimo".

El regidor ha querido destacar el profundo arraigo de las víctimas tanto en Punta Umbría como en la localidad de Aljaraque, donde residían, y ha recordado que la familia afectada, especialmente la rama materna de Cristina, posee una trayectoria histórica ligada al mundo de la mar.

"Han sido armadores, han tenido barcos y regentan negocios de gestoría y seguros especializados en embarcaciones pesqueras", ha explicado el primer edil, subrayando que se trata de personas muy conocidas y queridas en el municipio.

Cristina, que hace unos años fue concursante del programa 'Yo soy del sur', presentado por María del Monte, regentaba una tienda de ropa de niños en el municipio puntaumbrieño.

A pesar de la magnitud de la tragedia, el alcalde ha hecho mención a los "milagros" que se han producido entre el caos del accidente como el de otros vecinos del pueblo que viajaban en el mismo convoy y resultaron prácticamente ilesos o el de la propia hija menor de los Zamorano-Álvarez, de 6 años, que viajaba con el grupo y que escapó por una ventana.

El municipio mantiene el aliento contenido respecto a la situación de Rocío Díaz, que es hermana del interventor municipal: "Queremos agarrarnos a que sea posible otro milagro, aunque no hay buenos presagios", ha confesado el regidor.

El acto ha concluido con un cerrado aplauso en memoria de los fallecidos, reafirmando la solidaridad de un municipio que, según palabras de su representante, "tardará tiempo en recuperarse de este impacto". EFE

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