El teléfono móvil ha pasado a convertirse en una extensión de nuestro brazo. Aunque es una herramienta muy útil que nos permite mantenernos conectados y consultar en cualquier momento y lugar información que puede ser necesaria en el día a día, también es una fuente de entretenimiento vacío que no es inocuo.
Son cada vez más las personas que reconocen no ser capaces de salir del scroll infinito o dejar apartado a un lado durante al menos una hora el teléfono móvil. Y esto, aunque pueda parecer que no tiene efectos, provoca una serie de consecuencias en nuestra atención, memoria y procesamiento de la información.
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Así lo explica el psicólogo Juan Rescalvo (@juanrescalvopsicologo), que ha señalado “tres daños que puedes estar haciendo a tu cerebro si sigues pasando vídeos como si no hubiera un mañana”.
Los efectos negativos del uso excesivo del móvil
En primer lugar, el experto indica que puede acabar afectando a la atención hasta quedar destruida: “Todo el rato vas a sentir que necesitas estímulos rápidos y novedosos”, por lo que actividades como “leer, hablar o pasear se te pueden volver muy aburridas”.
Este es precisamente el motivo por el que cada vez más personas reconocen ser incapaces de ver una película sin coger el móvil durante el tiempo que dure o que no pueden mantener la atención mientras leen solamente un capítulo de un libro.
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El scroll constante también afecta a la memoria. “Al no haber pausas, la mente no procesa ni guarda bien los datos a largo plazo”. Estos espacios vacíos son fundamentales para que el cerebro organice sus ideas, pero ahora cada pequeño hueco sin actividad se llena echando mano del teléfono. Esto llega incluso a afectar a la propia memoria de lo que se consume con el teléfono: “¿Cuántos vídeos que has visto hoy recuerdas?“.
Por último, Rescalvo señala que la saturación de información también provoca que el cerebro no encuentre claridad para pensar o reflexionar con calma: “Es como si tu cabeza tuviera una trompeta gritándote todo el rato”.
El experto, además, da algunas recomendaciones para evitar usar en exceso el teléfono: “Si el móvil está cerca de tu mano, ya has perdido. Estás viendo una serie, un partido de fútbol o hablando con alguien. Y si tienes el móvil cerca, terminarás echándole un vistazo por si acaso”. Por ello, aconseja dejar el móvil “en un sitio en el que tengas que levantarte para mirarlo”, pues “cuanto más difícil te lo pongas, menos lo mirarás”.
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Rescalvo también recomienda realizar actividades que requieran atención de una forma activa, pues estas obligan a poner el foco únicamente en lo que se está haciendo, sin distracciones. “Entrénate a cada vez estar más tiempo sin revisar notificaciones ni redes sociales”.
Por último, matiza la importancia de abogar por la sensatez en este aspecto. “No tienes que eliminarlo totalmente de tu vida, eso es excesivo. El móvil te da muchas cosas buenas. Lo que tienes que conseguir es elegir cuánto lo usas. Tiene que ser una herramienta para entretenerte, aprender, desconectar, y no un agujero negro que te absorbe. Úsalo intencionalmente, no por inercia”.
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