Desde que el pasado miércoles se produjo el desahucio de Maricarmen, una mujer de 87 años que desde los 17 años vivía de alquiler es una vivienda de la calle Alcalde Sainz de Baranda, los reacciones políticas y sociales no han dejado de sucederse. El debate tanto en las calles como en el hemiciclo ha vuelto a situar el foco en la crisis de la vivienda que atraviesa nuestro país, pero sin que todavía se haya concretado en medidas efectivas para intentar paliarla.
Maricarmen se ha convertido en símbolo de este gran problema, después de que en los últimos años haya enfrentado cuatro intentos de desahucio, el último de ellos llevándose finalmente a cabo. “No he logrado defender mi casa, pero sí he luchado para que los demás aprendan a luchar por la suya”, expresaba la mujer en un vídeo desde el hospital, publicado este viernes por el Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Madrid.
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Tras toda la agitación causada y una propuesta de Urbagestión Desarrollo e Inversión de que Maricarmen regrese a su casa incorporando el piso al Programa Reviva, algo que ha sido rechazado por el Ayuntamiento de Madrid por ser “inviable”, este próximo lunes 28 de septiembre tendrá lugar a las 16.00 horas una reunión que podría devolver a Maricarmen la posibilidad de vivir en la casa en la que ha pasado 70 años.
La reunión, en la que tendrán que negociarse cuestiones como el precio del alquiler o la duración del contrato, entre otros, se desarrollará entre Urbagestión Desarrollo e Inversión, los representantes de la mujer y los profesionales del Servicio de Intermediación del Alquiler de EMVS (Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo) de Madrid.
El futuro de Maricarmen se decide en la reunión del lunes
Este viernes, la empresa Urbagestión propuso al Ayuntamiento de Madrid incorporar el piso en el que vivía Maricarmen al programa Reviva. “El objetivo es coordinar con el Ayuntamiento, y en su caso, con otras administraciones, una solución que permita a doña Maricarmen Abascal volver a la vivienda con una alternativa habitacional estable y asequible”, señaló la empresa en un comunicado.
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El programa Reviva es una iniciativa de la EMVS de Madrid para recuperar las casas vacías que “miles de propietarios tienen en desuso y aumentar así la oferta destinada al alquiler”, se indica en la propia web. Así, el propio programa no está destinado a inmuebles como los de este caso.
Tras conocer la propuesta, el Ayuntamiento de Madrid la rechazó porque “no cumple con los requisitos legales recogidos en las bases de dicho programa, ni en los otros programas de compra de vivienda”. Uno de estos requisitos es que la vivienda esté libre de cargas, pero los dueños del inmueble tienen una hipoteca; además, el programa Reviva funciona con un sistema de adjudicación, con un orden ya establecido y con personas en lista de espera para un alquiler asequible. Así, de entrar en dicho programa, no podría adjudicarse “a dedo” a Maricarmen.
Sin embargo, el Ayuntamiento sí ha ofrecido el Servicio de Intermediación del Alquiler de EMVS de Madrid para que actúe como mediador en la reunión que tendrá lugar este lunes, y que determinará si la mujer de 87 años puede regresar a la vivienda. Entre las gestiones que incluye este servicio se encuentran la búsqueda de inquilinos o viviendas, el asesoramiento jurídico, un seguro de impago para los propietarios, la elaboración y la firma de los contratos, el asesoramiento sobre ayudas y beneficios fiscales o la mediación en caso de conflictos.
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Uno de los puntos clave de la intervención del Servicio de Intermediación del Alquiler es que el precio no superará el 40 % de los ingresos netos del inquilino. En el caso de Maricarmen, su pensión mensual es de 1.450 euros, según el Sindicato de Inquilinas de Madrid.
Tachan la propuesta de Urbagestión de “lavado de imagen”
Tras la propuesta realizada por la empresa Urbagestión, el Sindicato de Inquilinas de Madrid calificó de “vergonzosa” la actuación, después de que el desahucio ya se haya ejecutado. “Hoy, después de ver la que hemos liado, de todo el escándalo que hay alrededor de ellos, de su empresa y de lo que han hecho, están intentando lavarse la cara”. El Sindicato, sin embargo, defiende que evidentemente quiere que “Maricarmen vuelva a casa”, pero que “no tendría que haber salido de ahí”.
Políticos como Rita Maestre, líder de Más Madrid, también han criticado la propuesta tachándola de “lavado de imagen”: “Es simplemente sadismo someter a una señora mayor al acoso y la presión a que ha estado expuesta los últimos años y dejarla en la calle tras un desahucio violento como el que ha podido ver toda España, y ahora querer lavar su imagen así”, ha escrito a través de la red social X.
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