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Silvia Severino, psicóloga, explica “la clave” entre preocuparte y ocuparte:

La experta en tratamiento infanto-juvenil demostró la diferencia entre quedarse en el pensamiento y tomar acción

Silvia Severino, psicóloga, explica “la clave” entre preocuparte y ocuparte: "El alivio está en animarte a ocuparte"

Un video difundido en TikTok plantea una distinción que, según su autora, resulta determinante para gestionar la ansiedad cotidiana. La diferencia entre preocuparse y ocuparse. La psicóloga Silvia Severino, especialista en salud mental infanto-juvenil y con casi medio millón de seguidores en la plataforma a través de su cuenta @silviaseverinopsico, respondió así a una de las consultas más frecuentes de la psicología, cómo dejar de preocuparse por todo.

El vídeo adopta la forma de un diálogo entre una madre y su hija, un recurso habitual en el perfil de la especialista para explicar conceptos de la psicología cognitivo-conductual con ejemplos cotidianos. La pregunta que abre la conversación resume una inquietud extendida, qué hacer para dejar de anticipar problemas sin llegar a ninguna solución.

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Hombre preocupado. (Magnific)

La respuesta se apoya en dos verbos que suelen usarse como sinónimos en el lenguaje coloquial, pero que, según el planteamiento de Severino, describen procesos mentales opuestos. Esa distinción, sostiene, determina si una persona queda atrapada en un pensamiento ansioso o si logra avanzar hacia una resolución concreta.

Preocuparse mantiene el problema en la mente, ocuparse lo enfrenta

De acuerdo con la explicación de la psicóloga, preocuparse consiste en quedarse en el plano del pensamiento. Anticipar lo que podría suceder, imaginar el peor escenario posible y repetir ese circuito mental sin traducirlo en ninguna acción. “Preocuparte es quedarte en el pensamiento del problema, anticipar lo que podría pasar, imaginar el peor escenario y darle vueltas sin parar”, explicó Severino en el video. Ese mecanismo, agregó, genera ansiedad y una sensación de pérdida de control sobre la situación.

Un hombre en primer plano gesticula con las manos mientras una terapeuta escucha y toma notas en una sesión. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Ocuparse, en cambio, implica el paso contrario. Dejar de temerle a lo que puede pasar y ejecutar una acción concreta, por pequeña que sea, orientada hacia la solución del problema. La diferencia entre ambos estados no radica en la intensidad de la preocupación, sino en si esta se convierte o no en un paso hacia adelante.

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Para ilustrar el concepto, la especialista recurrió a un ejemplo cotidiano. Una persona que evita ir al médico por miedo a un síntoma que le inquieta. Mientras posterga la consulta, cree que se protege a sí misma, pero en realidad la preocupación crece cada día como un monstruo, según la comparación que utilizó en el video. El día en que finalmente asiste a la consulta, esa persona pasa a ocuparse del problema, y la preocupación deja de ser un ciclo sin fin. Se resuelve o, al menos, se puede empezar a gestionar.

La estrecha relación entre vivienda y salud mental: un estudio revela que el 40% de la población ha sufrido ansiedad y un 23% depresión.

La conclusión que ofrece Severino apunta a que el alivio frente a la ansiedad no se encuentra en seguir dándole vueltas a los pensamientos negativos, sino en actuar. “El alivio que buscas no está en seguir preocupándote, está en animarte a ocuparte”, afirmó la psicóloga en el cierre del video, que forma parte de una serie de contenidos sobre salud mental que comparte de forma habitual en su cuenta de TikTok.

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