“Nunca, nunca, nunca le eches grasa o spray, ni nada raro” a la bola de remolque, advierte Juan José Ebenezer, mecánico y creador de contenido en redes, en una publicación reciente en su perfil de TikTok, @juanjoseebenezer, donde acumula más de 374.000 seguidores.
Según cuenta, muchos conductores que utilizan este componente del vehículo, sea para enganchar caravanas o un remolque de carga, cometen el mismo error en cuanto detectan que la bola está perdiendo su aspecto original: recurren a la grasa o al spray para disimular el óxido o los arañazos. Pero lejos de proteger la pieza, explica Ebenezer, esto puede acabar afectando al sistema de frenado del propio remolque.
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Por qué no conviene lubricar la bola de remolque
“Aunque tú creas que ese óxido lo vas a quitar con grasa, lo único que vas a hacer si se la echas es que, como muchos ganchos de remolque tienen el freno incorporado dentro, te vas a cargar el ferodo que tiene y va a perder esa efectividad”, avisa el mecánico.
El ferodo es el material de fricción que también se emplea en las pastillas de freno del coche. En los remolques con estabilizador, unas piezas de este material presionan directamente sobre la bola para reducir las oscilaciones y evitar el llamado efecto tijera. Es precisamente en la zona donde actúa ese freno donde la bola suele mostrar más desgaste. “Esa pintura, si la pierdes, es porque está haciendo efecto ese freno”, apunta Ebenezer.
En lugar de utilizar grasa o pintura, el mecánico propone un capuchón que cubra la bola cuando el remolque no está enganchado, de forma que quede menos expuesta a la humedad. “Si no quieres cargarte el gancho del remolque, el ferodo que tiene dentro, déjalo así, que no le pasa nada; el óxido no se lo va a comer y no te vas a cargar la bola”, resume.
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Otros consejos sobre la bola de remolque
Ebenezer también subraya la importancia de repartir bien el peso: “Si llevas un remolque, bien sea de carga, bien sea caravana (...), todo el peso, toda la carga, siempre que se pueda, pegada al coche o como mucho en el centro, pero pegado al coche”. También es importante que el peso esté bien repartido.
Lo principal, según el mecánico, es no sobrecargar la parte trasera del remolque, ya que la estabilidad del conjunto depende de dónde se sitúe el peso. “Siempre se carga más de la parte de mitad pa’lante, porque así el coche se vuelve más estable y ante un zigzagueo, un movimiento, el coche va a recuperar rápidamente el agarre”, explicó. En caso de no seguir esta recomendación, los riesgos pueden ser graves. “Si lo pones atrás, vas a empezar modo tijera y te puedes acabar teniendo un vuelco o el remolque o quedarte tirado”, advirtió.
Por otro lado, Ebenezer también: se refirió a la conexión eléctrica entre el vehículo y el remolque: “Si tu coche tiene un enganche de trece pines, que en los coches más modernitos que ya vienen instalados es lo normal porque tiene control a otro tipo de luces, hay adaptadores para los de siete pines”, señaló. Por último, aclaró que este tipo de adaptador resuelve el problema sin necesidad de modificar la instalación del vehículo. “Simplemente, pones un adaptador, no tienes que cambiar ningún tipo de piña ni nada”, concluyó.
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