Banco Santander pacta un plan de prejubilaciones con hasta el 95% de la pensión: quiénes pueden acogerse a él y cuánto cobrarán

El acuerdo con los sindicatos, vigente hasta 2028, mejora las condiciones para los trabajadores de 55 años o más y podría propiciar entre 800 y 1.000 salidas anuales, aunque el banco insiste en que no fija un objetivo de bajas

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Ana Botín, presidenta del Banco Santander. Antonio Gutiérrez / Europa Press

Banco Santander ha alcanzado un principio de acuerdo con la mayoría de la representación sindical para poner en marcha un nuevo plan de prejubilaciones que permitirá a los empleados de 55 años o más abandonar voluntariamente la entidad con unas condiciones económicas más favorables que las existentes hasta ahora.

El pacto, que estará vigente hasta finales de 2028, facilitará que los trabajadores puedan acceder a la jubilación percibiendo hasta el 95% de la pensión que les correspondería sin penalización.

El texto ha recibido este viernes el respaldo de CCOO, UGT, FITC, STS, CIG y ELA, mientras que CGT ha decidido someter el acuerdo a un proceso asambleario y aplaza hasta septiembre su decisión sobre una eventual adhesión. La firma definitiva está prevista para comienzos de la próxima semana, según fuentes próximas a la negociación.

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Con este nuevo marco, Santander busca ordenar las salidas voluntarias que ya se venían produciendo en los últimos años sin recurrir, por ahora, a un nuevo expediente de regulación de empleo (ERE). El último ERE del banco se cerró en 2020 con la salida de 3.572 trabajadores, en uno de los mayores procesos de reestructuración acometidos por la entidad tras la integración de Banco Popular.

Un cambio con impacto directo en la pensión

El elemento más relevante del acuerdo no reside únicamente en las condiciones económicas durante el periodo de prejubilación, sino en el efecto que tendrá sobre la futura pensión de los trabajadores.

Hasta ahora, un empleado que optara por jubilarse anticipadamente podía sufrir un coeficiente reductor de hasta el 21% sobre la prestación que le correspondiera. En términos prácticos, un trabajador con derecho a una pensión de 3.000 euros mensuales veía reducida esa cantidad hasta los 2.370 euros, una pérdida de 630 euros al mes que se mantenía durante toda la jubilación.

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La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha incoado un procedimiento sancionador contra Banco Santander, CaixaBank, BBVA, Sabadell, Bankinter y Unicaja por una posible práctica contraria a la competencia recogida en el artículo 1 de la Ley de Defensa de la Competencia y al artículo 101 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (S/0009/26), tal y como ha precisado el regulador en un comunicado.

El nuevo acuerdo modifica de forma sustancial ese escenario. Santander asumirá el coste del convenio especial con la Seguridad Social hasta los 63 años y seis meses, con posibilidad de ampliarlo hasta los 64 años mediante el prorrateo de la asignación económica. De esta manera, el acceso a la jubilación anticipada se retrasa y el coeficiente reductor baja del 21% al 5,5%.

El resultado es una mejora significativa de la prestación final. En el ejemplo utilizado durante la negociación, el trabajador pasaría a percibir 2.835 euros mensuales, apenas 165 euros menos que la pensión íntegra. La diferencia respecto al sistema anterior alcanza los 465 euros mensuales.

“Estamos influyendo en lo que va a quedar de pensión de jubilación porque estamos alargando el periodo de cotización. De esta forma, se minimiza el impacto de los coeficientes reductores y se preserva una parte mucho mayor de la pensión que percibirá el trabajador durante el resto de su vida“, ha explicado el responsable del sector financiero de CCOO, Javier de Dios.

Salario, seguros y plan de pensiones

El acuerdo establece diferentes porcentajes de retribución en función de la edad del trabajador. Los empleados de entre 55 y 57 años percibirán el 74% de su salario durante el periodo de prejubilación, mientras que quienes tengan 58 años o más recibirán el 76%.

Además de esa cobertura salarial, Santander mantendrá el seguro colectivo de vida, conservará las condiciones del acuerdo sobre préstamos, hipotecas y servicios bancarios para empleados (Amsec) y continuará realizando aportaciones al plan de pensiones de empleo por importe de 1.000 euros anuales.

El pacto incorpora asimismo una mejora en la revalorización anual del convenio especial con la Seguridad Social, que pasa del 3% al 4%, además de mantener las ayudas por discapacidad y el derecho a percibir el premio por antigüedad.

Estas medidas fueron algunos de los aspectos más valorados por los sindicatos durante la negociación, al considerar que permiten preservar buena parte de los derechos laborales incluso después de abandonar la entidad.

Un hombre entra a una oficina de Banco Santander.

Sin objetivo de bajas, pero con miles de potenciales beneficiarios

Aunque el nuevo plan podría afectar a un elevado número de trabajadores, tanto el banco como la representación sindical insisten en que no se trata de un proceso de reestructuración. Las adhesiones serán completamente voluntarias y también requerirán la aceptación de la entidad, que podrá rechazar determinadas solicitudes si considera necesario mantener esos puestos de trabajo.

La secretaria general de CCOO en Banco Santander, Noemí Trabado, ha querido despejar cualquier interpretación que vincule el acuerdo con un ajuste de plantilla. “No es un acuerdo de reestructuración para dar salidas“, ha señalado la dirigente sindical, quien también ha subrayado que Santander ”no ha puesto sobre la mesa un número concreto de abandonos“.

Sin embargo, la evolución reciente de la plantilla permite anticipar un importante volumen de adhesiones. Según datos facilitados por el sindicato, cerca de 800 empleados abandonaron el banco el pasado año y otros 400 lo hicieron durante el primer semestre de 2026.

Sobre esa base, Trabado calcula que “imaginamos que pueden salir entre 800 y 1.000 personas cada año, aunque los trabajadores susceptibles de salir durante la vigencia del acuerdo —hasta finales de 2028— ascienden a cerca de 5.000“.

Una banca con menos oficinas y más ajustes silenciosos

El acuerdo llega en un momento de profunda transformación del sector financiero español. La digitalización de los servicios bancarios continúa reduciendo la necesidad de oficinas físicas y acelerando la reorganización de las plantillas.

A cierre de marzo, Santander contaba con 1.607 sucursales en España, 185 menos que un año antes. Si la comparación se amplía a la última década, la reducción resulta mucho más significativa: en marzo de 2016 la entidad disponía de 3.433 oficinas, más del doble que en la actualidad.

Esta evolución refleja un cambio estructural que afecta a todo el sector financiero. Las prejubilaciones se han convertido en una de las principales herramientas para adaptar las plantillas al nuevo modelo de banca digital, sustituyendo en muchos casos a los grandes expedientes de regulación de empleo que marcaron la pasada década.

Los directivos de Banco Santander no han realizado declaraciones públicas durante el proceso negociador y esperan a la firma definitiva del convenio para valorar oficialmente un acuerdo que permitirá gestionar las salidas de los trabajadores de mayor edad con mejores condiciones económicas y un impacto mucho menor sobre su futura pensión.