España comenzó a construir el año pasado alrededor de 133.000 viviendas para una población de 49 millones de habitantes, frente a las 205.000 que se levantaron en 1991 con diez millones de personas menos. Esta brecha es la clara evidencia de hasta dónde llega el problema del acceso a la vivienda en nuestro país, que ahoga a miles de familias y, especialmente, a los jóvenes.
Según el Banco de España, el déficit acumulado entre 2021 y 2025 se sitúa en torno a 750.000 unidades, con unos precios que se han disparado un 9,7% en la primera mitad de 2026. Pero el economista y profesor de la Universidad de Barcelona, Gonzalo Bernardos, no está del todo de acuerdo con estas cifras, ya que, tal y como él indica, ese déficit supera el millón y medio de viviendas. Y, según él, la clase política no ve realmente el problema porque “vive en otra galaxia”.
La escasez de oferta es la raíz del problema. España crea en torno a 250.000 nuevos hogares al año, pero apenas construye 133.000 viviendas, y de esas, solo 12.000 son de protección oficial. Bernardos describe esta situación como que “nos toman el pelo y nos lo toman mucho”.
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Las viviendas, mínimo de 80 metros cuadrados
En una de sus últimas intervenciones en LaSexta Xplica, el economista apuntó a la normativa urbanística como uno de los principales obstáculos para ampliar la oferta. La regulación vigente impide, según su análisis, la construcción de vivienda asequible desde el propio diseño de los edificios. “Es imposible hacer viviendas low cost. La normativa lo impide. Todas las viviendas son viviendas, desde la perspectiva de construcción, de alto standing. No se puede construir poco”, advirtió Bernardos.
El argumento clave está en los planes urbanísticos municipales. Bernardos señaló que estas medidas obligan a fijar superficies mínimas que no responden a la realidad de los hogares actuales. “¿Por qué te obligan los planes urbanísticos a coger y hacer que las viviendas mínimas de dimensión sean 80 metros cuadrados?”, preguntó. El economista sostiene que, detrás de esa exigencia, hay una visión política de cómo viven los españoles que es diferente a la realidad.
Y es que esa desconexión entre quienes legislan y quienes padecen el mercado es, para Bernardos, estructural. “Los políticos de todos los partidos, no solo del PSOE o de Sumar, sino también del PP, viven en otra galaxia y consideran que las familias son de cuatro o cinco personas”, explicó, añadiendo que “por primera vez las viviendas que se habitan en España en promedio no llegan a dos y medio por persona”.
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Una realidad que tiene consecuencias directas sobre las necesidades habitacionales de los más jóvenes, que son quienes más sufren el complicado acceso a la vivienda. Bernardos lo planteó con contundencia: “Al joven, con 40 metros cuadrados y ser la primera vivienda, ya le vale”. Una primera vivienda de esas dimensiones, sin embargo, es a día de hoy prácticamente inviable bajo la regulación vigente. Pero, según el economista, quien diseña esas normas no comprende esa realidad porque “tiene más de 60 años y no se entera”.
El panorama tiene “muy mala pinta”
A su juicio, el panorama tiene “muy mala pinta”. Y la discrepancia con la normativa no se limita al diagnóstico político. El economista cuestionó también las cifras del Banco de España sobre el déficit de vivienda. La institución estima que faltan alrededor de 750.000 unidades, una cifra que ya ha ido al alza desde las 600.000 calculadas hace dos años. Para Bernardos, esa estimación se queda corta: “El Banco de España se equivoca. Ni en coña 700.000. Muchísimos más”.
Su propio cálculo eleva la necesidad considerablemente. “Yo calculo con tipos de interés entre el dos y el dos y medio, mínimo un millón y medio” de viviendas en déficit, concluyó el economista, siendo una cifra que duplica la estimación oficial.
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