El absentismo laboral llega a “extremos insostenibles”, según la patronal: las bajas cuestan 33.000 millones al año a Seguridad Social y empresas

Cerca de 1,4 millones de personas no acuden cada día a su puesto de trabajo por baja médica, una cifra que los empresarios atribuyen en parte a las ineficiencias del sistema sanitario

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El absentismo se ha convertido en uno de los principales problemas de las empresas. (Canva)

El absentismo laboral acumula una factura de 33.000 millones de euros anuales que asumen “casi por igual” la Seguridad Social y las empresas, según ha cifrado este martes Rosa Santos, directora de empleo, diversidad y protección social de CEOE, al inaugurar la jornada “Todos contamos. Absentismo x IT: un problema de país”. Cerca de 1,4 millones de personas no acuden cada día a su puesto de trabajo por baja médica por contingencia común (enfermedad o accidente no laboral), lo que supone un “lastre definitivo” para la productividad de acuerdo con los datos de la patronal.

Sin embargo, varios de los participantes en la jornada han coincidido en que el incremento no puede achacarse únicamente a comportamientos abusivos por parte de los trabajadores y señalan la saturación del sistema sanitario, que retrasa diagnósticos y alarga las bajas, como uno de los principales culpables. Santos señala que los datos apuntan a “ineficiencias de la Administración, del sistema de salud y de un entorno regulatorio que no es el más adecuado”.

Entre los factores agravantes identificados figuran las demoras en pruebas diagnósticas y tratamientos, la burocracia y las dificultades para acceder a determinadas prestaciones asistenciales. García ha defendido reducir los tiempos de espera para acelerar la reincorporación y destaca el efecto de medidas preventivas como la fisioterapia o la atención psicológica en los centros de trabajo.

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Las bajas aumentan los lunes y entre los jóvenes

En la distribución alimentaria, los procesos de incapacidad temporal crecieron un 150% respecto a 2018 y un 13% solo entre 2024 y 2025, hasta superar los 186.000 casos durante el pasado año, según Ignacio García, director general de Asedas, que asegura que la situación “está llegando a unos extremos insostenibles”. El coste para las empresas del sector alcanzó los 1.180 millones de euros. García añadió que el 22% de las bajas se registran en lunes y que las ausencias entre menores de 35 años crecieron un 152%, mientras que entre los mayores de 55 años bajaron un 32%.

En la construcción, Pedro Fernández, presidente de la CNC, cifró el absentismo en el máximo histórico de 6,2% de la jornada pactada anual, con 113 horas perdidas por asalariado al año y un alza del 23% en horas no trabajadas pero remuneradas entre 2018 y 2025. Los costes directos e indirectos superan los 3.500 millones de euros, dos tercios de los cuales recaen sobre pequeñas y medianas empresas.

Una oficina vacía. (Adobe Stock)

El vicepresidente del Consejo de Turismo de CEOE, José Luis Álvarez Almeida, ha señalado que el alza de las bajas obliga ya a muchas empresas a anticipar contrataciones y mantener plantillas sobredimensionadas, lo que eleva los costes laborales y reduce la rentabilidad. El presidente de Asempleo, Andreu Cruañas, por su parte, ha defendido mejorar la medición del absentismo con datos sobre procesos y reincidencias, y aprovechar la capacidad de las empresas de trabajo temporal para garantizar la continuidad productiva.

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Las medidas que reclama el empresariado

Las propuestas formuladas a lo largo de la jornada apuntan en varias direcciones. El presidente de la Asociación de Mutuas de Accidentes de Trabajo (AMAT), Juan Roca, subraya que la elevada incidencia de las bajas genera un problema no solo de competitividad, sino también de calidad del servicio para los clientes, con especial riesgo en los servicios esenciales. En esta línea, el presidente de Alianza de la Sanidad Privada Española (ASPE), José Manuel Baltar, ha advertido de que en la sanidad privada suspender una asistencia por falta de trabajadores supone “un gravísimo problema”. Pone como ejemplo a los pacientes oncológicos, cuyo tratamiento no admite demoras y cuya cancelación, en sus palabras, “no afecta solo al paciente sino también a su familia y a su entorno laboral”.

Desde la CNC, Fernández ha reclamado analizar los patrones de las bajas de corta duración y estudiar medidas que refuercen el control y seguimiento de los procesos de incapacidad temporal. Desde distintas patronales se apunta también a revisar los complementos que pagan las empresas durante las bajas y a exigir que las administraciones públicas incorporen el absentismo en los pliegos de contratación.

Desde el ámbito educativo, el presidente de la Confederación Española de Centros de Enseñanza (CECE), Santiago García, ha subrayado la necesidad de formar trabajadores más polivalentes capaces de cubrir distintos puestos y ha propuesto la formación de acuerdos con universidades para disponer de bolsas de candidatos que cubran ausencias con agilidad.