De todas las monarquías del mundo, la de Tailandia es una de las más herméticas y es que el soberano, el rey Rama X, no quiere que se conozca nada sobre su vida privada o su familia. Lo que ocurre entre sus muros pocas veces se conoce y, cuando es así, suele estar rodeado de misterio. Así lleva sucediendo desde 2022 con la salud de la princesa Bajrakitiyabha Mahidol, primogénita e hija de la primera mujer del rey, quien debería ser la heredera al trono.
Ahora, más de tres años después de aquel suceso, la Oficina de la Casa Real ha confirmado su fallecimiento a los 47 años. La princesa murió el 11 de junio de 2026 en el Hospital Chulalongkorn de Bangkok, donde permanecía ingresada desde hacía 42 meses.
Desde el 14 de diciembre de 2022, la mujer permanece hospitalizada tras haber sufrido un problema cardiaco. Pese a que han pasado casi tres años, lo cierto es que aún no se conocen muchos detalles de lo que sucedió. Lo que se sabe es que la princesa se encontraba entrenando a sus perros en la ciudad de Nakhon Ratchasima para una competición cuando perdió el conocimiento. Según la información manejada en aquel momento fue atendida de urgencia en el lugar antes de ser trasladada en helicóptero al King Chulalongkorn Memorial Hospital de la capital debido a la gravedad de su estado.
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La noticia conmocionó al país, ya que Bajrakitiyabha es una figura relevante en la vida pública tailandesa, si bien no es muy conocida para el público. Esto es debido a que se mudó al extranjero cuando era joven, donde se formó en Reino Unido y más tarde en Chicago, donde se doctoró en Derecho. A lo largo de su carrera ocupó cargos de responsabilidad en distintos organismos de Naciones Unidas, además de haber sido embajadora de Tailandia en Austria.
Cuatro comunicados oficiales con escasa información
En enero de 2023 se produjo una de las pocas actualizaciones relevantes. Entonces se confirmó que la princesa seguía inconsciente y que el origen del problema había sido una infección bacteriana que provocó una inflamación cardíaca y una grave alteración del ritmo del corazón.
A partir de ese momento, el hermetismo fue casi absoluto. Durante años apenas trascendieron novedades sobre su evolución, alimentando todo tipo de especulaciones dentro y fuera del país.
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En los tres primeros comunicados emitidos por la Casa Real en los meses siguientes, apenas se han compartido detalles. Inicialmente, se afirmó que Bajrakitiyabha permanecía “estable hasta cierto punto” pero tenía “afectados órganos vitales”, añadiendo que “la frecuencia de los latidos de su corazón está siendo controlada por medicamentos”. Un parte posterior indicó: “Se han utilizado medicamentos y equipo médico para ayudar a que su corazón, pulmones y riñones funcionen”.
El 8 de enero de 2023 se confirmó que la princesa seguía inconsciente y bajo tratamiento antibiótico, y reveló que la causa del colapso había sido una bacteria que provocó “inflamación del corazón” y una “alteración grave del ritmo cardíaco”, lo que llevó a la pérdida de conciencia.
El deterioro que terminó siendo irreversible
Los últimos informes difundidos por la casa real reflejaban un importante empeoramiento de su estado. En los meses previos a su fallecimiento se confirmó que sufría una grave infección abdominal derivada de una inflamación intestinal que acabó afectando al torrente sanguíneo.
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Los médicos tuvieron que recurrir a antibióticos, medicamentos para estabilizar la presión arterial, tratamientos para controlar las alteraciones cardíacas y sesiones de diálisis debido al deterioro de la función renal.
Pese a los esfuerzos del equipo médico y a los cuidados especializados que recibió durante más de tres años, la princesa no logró recuperarse. Finalmente, la Casa Real anunció su muerte el pasado 11 de junio.
Su fallecimiento supone un duro golpe para la monarquía tailandesa. Durante años fue considerada por muchos la figura mejor preparada de la familia real e incluso una posible heredera al trono. Su desaparición deja ahora abierta una nueva incógnita sobre el futuro de la sucesión en Tailandia, una cuestión que sigue sin resolverse oficialmente dentro de una de las casas reales más enigmáticas del mundo.
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