Los españoles tienen claro que la tranquilidad es lo que más se busca. Tanto en la vida laboral como personal, buscamos personas que acompañen sin provocar tensiones o ansiedad. “Todo el mundo quiere personas en su vida que le den paz, pero la paz no es un rasgo de las personas, es la consecuencia de las relaciones que construyes”, advierte el psicólogo Juan Gabriel Rescalvo.
El especialista en salud mental utiliza sus redes sociales, donde se le conoce como @juanrescalvopsicologo, para realizar vídeos de divulgación en los que habla de crecimiento personal, autoestima, emociones y relaciones interpersonales. En esta ocasión, ha querido dar algunos consejos para establecer relaciones sanas.
Tres pasos para establecer relaciones sanas
Lo principal y más importante para Rescalvo es aprender a poner límites. “Si los perros no mordiesen a sus cachorros, los perritos no sabrían cómo relacionarse con los demás. Necesitan a alguien que le diga: ‘No, eso no está bien’”, ejemplifica el psicólogo. “Pues con los humanos pasa lo mismo. Necesitamos a alguien que nos ponga límites para saber qué es aceptable y qué no“, explica.
PUBLICIDAD
Dejar claras cuáles son las actitudes y comportamientos que no se toleran no siempre es sencillo, pero Rescalvo insiste en que es necesario para poder construir relaciones sanas. “Hazlo tú también. Indica con claridad, no con violencia, qué cosas no son aceptables para ti”.
Además de pensar en nosotros mismos, hay que interesarse por el prójimo, recuerda Rescalvo. “La palabra que más nos gusta es nuestro propio nombre. Juan, Juan, Juan. Pero qué cosa más bonita. No hay nada que nos importe más que nosotros mismos”, dice en su vídeo. Quererse a uno mismo “no es malo”, asegura, pero no podemos dejar que eso eclipse el preocuparse por el otro.
“Si te interesas por los demás preguntándoles cómo está su madre, qué tal le va en el trabajo o si ya les funciona bien el móvil, la gente va a conectar contigo, se van a sentir bien y van a querer darte algo similar a lo que tú das. Eso es una relación sana, una relación en la que las dos partes son importantes y se cuidan. Y da igual que sea de amistad, de pareja, familiar o de trabajo", describe.
PUBLICIDAD
Ligado a este paso, el psicólogo recomienda dar un tercero y último: valorar a los demás. “Esto no es para niños pequeños, es universal. Si le dices a un anciano de noventa años que le quieres, ¿qué crees que pensará? ¿Cómo crees que se sentirá? La gente quiere ser querida y reconocida. Dáselo y se sentirán especialmente felices cuando estén contigo”, aconseja.
El interés y preocupación son útiles y necesarios para construir relaciones sanas, pero de nada valen si no son genuinos. “No te inventes nada, solo di cosas de verdad”, aconseja Rescalvo. “Di lo que te hacen sentir y las habilidades que reconoces en ellos, las que admiras, las que te gustan. Qué casualidad que tus relaciones más sanas tienen justamente estos tres elementos. ¿A que sí?”, concluye el psicólogo.