Muchos trabajadores viven cómo su empresa acepta subirles el sueldo, y aparece un nuevo plus en la nómina para, meses después, comprobar que su retribución total no se mueve aunque el salario base suba. El abogado laboralista Juanma Lorente ha explicado en uno de sus últimos vídeos de TikTok (@juanmalorentelaboralista) que, detrás de este escenario, hay un mecanismo legal que pocas personas conocen antes de sentarse a negociar, y es el complemento absorbible. Se trata de una figura que permite a la empresa neutralizar futuras subidas salariales sin incumplir ninguna norma.
El funcionamiento es simple. Cuando una compañía acuerda con un empleado una mejora retributiva, lo habitual es que esa mejora se materialice en la nómina como un complemento o plus adicional al salario base. El problema surge cuando ese complemento no se negocia expresamente como no absorbible. “Si no lo negocias en su momento, seguro que cuando suba el salario base, este complemento, absorbible porque no has negociado lo contrario, va reduciéndose lo mismo que va subiendo el salario base para que tu sueldo se quede igual”, advierte Lorente.
Qué dice la ley
El mecanismo que hace posible esta situación está regulado en el artículo 26.5 del Estatuto de los Trabajadores, que establece el principio de compensación y absorción salarial. Tal y como establece la norma, cuando el salario total que percibe un trabajador ya supera lo que fija el convenio colectivo o el Salario Mínimo Interprofesional (SMI), la empresa no está obligada a sumarle las subidas pactadas colectivamente, y puede absorberlas mediante la reducción proporcional de los complementos voluntarios que generaban ese exceso.
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El error que cometen muchos trabajadores
Lorente señala que el principal problema es que los empleados desconocen este mecanismo en el momento en que se sientan a negociar. “Mucha gente, pues esto no lo sabe”, reconoce el abogado, que insiste en que la clave está en actuar antes de firmar cualquier acuerdo de mejora salarial.
“Tienes que estar pendiente cuando negocies una subida de sueldo de que el complemento que vaya a aparecer nuevo en tu nómina no sea absorbible”, subraya Lorente. La consecuencia de no hacerlo puede durar años: “Tu salario puede quedarse congelado muchísimo tiempo y no volver a subir hasta dentro de mucho”.
Además, el abogado ilustra la trampa con un ejemplo práctico. Un trabajador negocia un nuevo plus en su nómina y, en un primer momento, su retribución sube. Tiempo después, el salario base tendría que incrementarse por aplicación del convenio o del SMI. Sin embargo, el trabajador comprueba que su sueldo total no varía, sino que el complemento se ha reducido exactamente en la misma cuantía que ha subido el salario base. El resultado final es cero.
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“Obviamente, esto es una faena, porque si hubieras negociado en su momento que ese complemento no sea absorbible, tu sueldo sí seguiría subiendo si sube el salario base”, concluye Lorente.
Qué hacer antes de firmar
El consejo de Lorente es directo: “Te recomiendo que, si vas a negociarlo, lo pidas”, afirma el abogado. Si la empresa acepta, el trabajador se asegura de que cualquier subida futura del salario base se sumará a su retribución total, en lugar de limitarse a compensar el plus ya existente.
La compensación y absorción opera de forma automática salvo que se concrete lo contrario, según establece la normativa laboral. Ese pacto puede recogerse en el contrato de trabajo o en un acuerdo colectivo. Sin él, la empresa conserva la facultad de aplicar el mecanismo siempre que el salario total del trabajador supere los mínimos fijados por convenio.
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“Si ya la empresa te dice que sí o sí tiene que serlo, pues obviamente ya vas a saber lo que va a pasar”, advierte Lorente, que recuerda que conocer de antemano las reglas del juego permite al trabajador valorar con más precisión el alcance real de cualquier acuerdo retributivo.