El rey Juan Carlos ha puesto fin este lunes a una nueva estancia en Sanxenxo, uno de los destinos que se ha convertido en habitual desde que fijó su residencia en Abu Dabi. Según informa Europa Press, el emérito abandonó la localidad gallega tras permanecer cinco días centrado en las regatas de la clase 6 Metros, aunque el viaje también estuvo marcado por distintos encuentros familiares y por el ambiente de cercanía que suele rodear sus visitas al Real Club Náutico.
Don Juan Carlos llegó a Galicia el pasado miércoles y dejó Sanxenxo alrededor de las siete de la tarde del domingo. Durante estos días, el antiguo jefe del Estado volvió a seguir muy de cerca la competición náutica, una de sus grandes pasiones desde hace décadas. Aunque en esta ocasión no participó directamente a bordo del ‘Bribón’, sí estuvo presente en las jornadas del fin de semana acompañando al equipo desde una embarcación auxiliar.
El histórico velero del Real Club Náutico de Sanxenxo consiguió además un importante triunfo deportivo al imponerse en la tercera serie del Trofeo Xacobeo de la temporada, consolidando así el buen momento de la embarcación en el circuito nacional de 6 Metros. Como ya es habitual, el monarca siguió cada manga desde el mar junto a varios miembros de su círculo más próximo, animando a la tripulación y pendiente de cada detalle de la competición.
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Visitas familiares en Galicia
La estancia del rey emérito también dejó varias imágenes familiares. Hasta la localidad pontevedresa se desplazaron la infanta Elena y Victoria Federica, que acudió acompañada de su pareja, Jorge Navalpotro. La presencia del joven junto al abuelo de su novia no pasó desapercibida, ya que supone una de las pocas ocasiones en las que ambos coinciden públicamente en un acto de carácter familiar.
Madre e hija llegaron a Sanxenxo apenas un día después de que lo hiciera Simoneta Gómez-Acebo, sobrina del rey Juan Carlos, que también quiso acompañarle durante parte de la competición. La reunión en el Club Náutico dejó ver la buena sintonía entre todos los asistentes, compartiendo conversaciones distendidas y momentos de complicidad en torno al ambiente marinero que caracteriza las visitas del emérito a Galicia.
Para Jorge Navalpotro, esta ha sido además su segunda aparición pública junto a don Juan Carlos. La primera tuvo lugar durante la pasada Semana Santa, cuando coincidieron en Sevilla durante las corridas de La Maestranza. Desde entonces, la relación entre el DJ y la familia Borbón parece haberse ido consolidando con naturalidad.
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A pesar de sus problemas de movilidad, el rey Juan Carlos continúa muy vinculado a la vela y mantiene intacto su interés por las competiciones de la clase 6 Metros. Su nombre sigue figurando oficialmente en las inscripciones del circuito nacional y su presencia en Sanxenxo responde también a la preparación del próximo campeonato europeo de la categoría, previsto para celebrarse este verano en Ginebra.
De Portugal a Galicia
Antes de aterrizar en Vigo la pasada semana, Juan Carlos I había permanecido durante varias semanas en Cascais, otro de los enclaves ligados históricamente a su pasión por el mar. Como en anteriores ocasiones, fue recibido en el aeropuerto de Peinador por su amigo Pedro Campos, presidente del Real Club Náutico de Sanxenxo y anfitrión habitual durante sus visitas a Pontevedra.
La figura de Pedro Campos sigue siendo clave en la organización de estas estancias privadas del rey emérito en Galicia. De hecho, ambos volvieron a compartir gran parte de las jornadas náuticas, siguiendo muy de cerca la evolución del ‘Bribón’ durante la competición.
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Esta nueva visita también se produce pocas semanas después del triunfo cosechado por el emblemático velero en otra de las pruebas disputadas en aguas gallegas. Un éxito deportivo que refuerza el vínculo del antiguo monarca con el mundo de la vela, donde continúa encontrando uno de sus grandes refugios personales.