La Policía Nacional ha encontrado los cuerpos sin vida de dos mujeres en un domicilio del barrio vallisoletano de Parquesol. Se trata de una madre de 87 años y su hija, de 63, que fueron halladas en la vivienda en la que convivían, tras la alerta de una familiar que acudió a la casa al no tener noticias de ellas desde hacía tiempo y, tras acceder al interior, alertara a las autoridades.
Según las primeras hipótesis de la investigación, la mujer de 63 años podría haber convivido durante un tiempo con el cadáver de su madre. Por el momento no se han determinado las circunstancias exactas de los fallecimientos ni el momento en que se produjeron.
El hallazgo tuvo lugar en la noche del martes en un domicilio del barrio de Parquesol de la capital vallisoletana, según ha confirmado a Infobae el subdelegado del Gobierno en Valladolid, Jacinto Canales, tras adelantar la información el diario El Norte de Castilla.
PUBLICIDAD
Tras el aviso, agentes de la Policía Nacional se desplazaron hasta el inmueble de la calle Hernando de Acuña y realizaron una primera inspección ocular, en la que no se apreciaron signos de violencia. “No hay ningún signo ni ninguna evidencia que señale una muerte violenta por el momento”, han señalado fuentes de la Policía Nacional de Valladolid a Infobae.
La investigación continúa abierta y el piso ha quedado precintado a la espera de nuevas diligencias. Asimismo, las causas de las muertes no podrán determinarse hasta la práctica de las correspondientes autopsias. “Se ha activado el protocolo judicial, que es habitual en estos casos, y estamos a la espera del informe del médico forense para determinar las causas de la muerte”, ha indicado la Policía Nacional.
Según el testimonio de varios vecinos recogido por El Norte de Castilla, la mujer de 87 años residía en este inmueble desde su construcción, hace más de 30 años. En un primer momento vivió allí junto a sus tres hijas, aunque desde hace algunos años convivía únicamente con una de ellas, que se habría trasladado al domicilio para ayudarla debido a su delicado estado de salud.
PUBLICIDAD
Protocolo judicial en casos de fallecimiento
En los casos de fallecimiento en circunstancias no claras o fuera del ámbito sanitario, se activa el denominado protocolo judicial. En este procedimiento, la autoridad judicial de guardia asume la dirección de las actuaciones y ordena la intervención de la Policía Judicial y del médico forense.
El equipo forense realiza una primera inspección del lugar y del cadáver, conocida como levantamiento, en la que se documentan la posición del cuerpo, el entorno y cualquier indicio relevante antes de su retirada. Posteriormente, el cuerpo es trasladado al Instituto de Medicina Legal, donde se practica la autopsia y las pruebas necesarias para determinar la causa y el momento de la muerte.
A partir de los informes forenses, el juzgado de instrucción determina los siguientes pasos de la investigación, que permanece abierta hasta el esclarecimiento completo de los hechos. Mientras tanto, la vivienda suele permanecer precintada para preservar posibles pruebas o indicios relevantes para la investigación.
PUBLICIDAD