El expríncipe Andrés de Inglaterra ha sido citado para declarar como testigo, mediante videoconferencia, ante el Tribunal de Magistrados de Westminster el próximo mes de julio, en calidad de persona amenazada durante un paseo cerca de su residencia en Norfolk. La comparecencia se enmarca en un procedimiento abierto tras un incidente ocurrido cuando sacaba a sus perros cerca de Marsh Farm.
El Tribunal ha establecido la fecha del juicio para el 29 de julio de 2026, en el que Andrés Mountbatten-Windsor tendrá que testificar por videollamada, decisión que ha sido adoptada tras la aprobación de la solicitud presentada a la Fiscalía, según ha publicado Daily Express. La investigación judicial parte de una denuncia por amenazas formulada contra un hombre identificado como Alex Jenkinson, de 39 años y sin domicilio fijo, quien fue arrestado tras supuestamente amenazar al exduque de York durante una tarde apacible en Sandringham.
El acusado, Alex Jenkinson, compareció también por videollamada el pasado viernes ante el mismo tribunal desde el centro policial de King’s Lynn, llevando el brazo derecho en cabestrillo. En la comparecencia, negó las acusaciones de haber intimidado tanto al expríncipe Andrés como a otra persona llamada Stephen Terry un día antes en King’s Lynn. Solo admitió haberse negado a proporcionar una muestra de sangre durante el arresto, tal como recoge el medio británico.
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El expríncipe Andrés consigue una orden de alejamiento
Según el portal británico The Independent, Jenkinson ha quedado en libertad provisional bajo estrictas condiciones. No tiene permitido entrar en el condado de Norfolk, ni acercarse a Andrés Mountbatten-Windsor de forma directa o indirecta. Además, debe respetar una distancia de al menos 500 metros respecto a varias residencias reales, entre las que figuran Sandringham, Buckingham Palace, Balmoral Castle, Windsor Castle y Highgrove.
La mudanza reciente del expríncipe al complejo de Marsh Farm se produjo tras la finalización de las obras de renovación el mes pasado, después de un periodo temporal en Wood Farm como transición por la salida obligada de su anterior residencia en el feudo de Windsor. A pesar de su deseo de mantenerse apartado de la vida pública, este nuevo episodio le sitúa de nuevo en el centro de la escena mediática y judicial.
El entorno rural de Norfolk, al que se trasladó el expríncipe Andrés, no ha garantizado la tranquilidad buscada por el hermano menor del rey Carlos III, ya que todo sucedió mientras paseaba a sus perros sobre las 19:30 horas. Tras abandonar su anterior vivienda representativa en la finca de Windsor a comienzos de año, el exduque había optado por establecerse definitivamente en Marsh Farm tras finalizar las reformas, circunstancia que no ha impedido que episodios como este sigan irrumpiendo en su día a día.
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El exilio de Andrés de Inglaterra
Mientras la situación personal y judicial de Andrés de Inglaterra se ve envuelta en incertidumbre por su relación con Jeffrey Epstein, la confirmación del embarazo de su hija menor, la princesa Eugenia, ha supuesto un giro inesperado para su entorno familiar. La policía británica detuvo al exmiembro de la familia real el 19 de febrero en su domicilio de Norfolk y, tras once horas en la comisaría, quedó en libertad bajo investigación.
Las autoridades lo acusan de mala conducta en un cargo público, al sospechar que compartió información confidencial con Epstein durante su periodo como representante oficial entre 2001 y 2011. Este dato, junto a la difusión de nuevos documentos estadounidenses, sitúa el caso en el centro del debate en Reino Unido.
Mountbatten-Windsor decidió trasladarse hace aproximadamente un mes a su actual vivienda en Norfolk, tras abandonar Windsor como consecuencia directa del creciente escrutinio público que generó su relación con Epstein. Esta vinculación provocó que el rey Carlos III le solicitara dejar Royal Lodge, residencia que contaba con un nivel de seguridad muy superior al de su nuevo domicilio. Entre las consecuencias de su caída en desgracia figura la retirada de todos sus títulos oficiales, incluido el de duque de York.
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