Castigo ejemplar para dos turistas que sembraron el caos en un vuelo de Ryanair con destino Ibiza: multa de 10.000 euros

El incidente afectó a 184 pasajeros que vieron truncadas sus vacaciones

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Avión de Ryanair. (Europa Press)

Un vuelo de Ryanair que cubría la ruta entre Londres e Ibiza terminó desviado a Toulouse después de que dos pasajeros protagonizaran un comportamiento conflictivo a bordo. Un año después de los hechos, el Tribunal Penal de la ciudad francesa ha dictado sentencia: 10 meses de prisión con pena suspendida y una multa conjunta superior a los 10.000 euros.

El avión despegó el 17 de mayo de 2025 desde el aeropuerto de London Stansted con destino a las Islas Baleares. A bordo viajaban 184 personas, entre pasajeros y tripulación. Según la información recogida en la causa y difundida por la aerolínea, el vuelo transcurría con normalidad hasta que, poco después del despegue, la situación en cabina comenzó a empeorar.

Los dos pasajeros implicados iniciaron un comportamiento considerado perturbador por la tripulación, con insultos hacia otros viajeros y una actitud de desobediencia ante las instrucciones del personal de cabina. La intervención de los auxiliares de vuelo fue inmediata, pero no logró reconducir la situación.

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Intervención de la tripulación y decisión del comandante

Ante la escalada del conflicto, la tripulación informó a los pilotos de lo que estaba ocurriendo en la cabina, lo que llevó al comandante a tomar la decisión de desviar la aeronave al aeropuerto más cercano con capacidad para gestionar el incidente.

El destino elegido fue el aeropuerto de Toulouse-Blagnac, en el sur de Francia. El aterrizaje se realizó sin incidentes adicionales, pero supuso la interrupción completa del trayecto previsto.

A su llegada, la policía de transporte aéreo ya se encontraba en la pista. Los dos pasajeros fueron identificados y desembarcados bajo custodia, mientras el resto de los ocupantes del avión permaneció en tierra durante el tiempo necesario para reorganizar el viaje. Posteriormente, los pasajeros pudieron continuar su trayecto hacia Ibiza, aunque con una demora considerable en su viaje.

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Avión de Ryanair. (REUTERS/Stephane Mahe)

La condena del Tribunal Penal de Toulouse

El caso ha sido juzgado un año después por el Tribunal Penal de Toulouse. Se tiene en cuenta el impacto del incidente no solo en la operación aérea, sino también en los pasajeros afectados.

Ryanair, que presentó denuncia contra los implicados, ha acogido la sentencia “con satisfacción”, en línea con su política de tolerancia cero frente a incidentes de conducta disruptiva a bordo.

Avión de Ryanair repostando. (REUTERS/Piroschka van de Wouw)

Tolerancia cero y respuesta de la aerolínea

La compañía ha reiterado en varias ocasiones que este tipo de comportamientos no se toleran en sus vuelos y que se emprenden acciones legales en cuanto se producen incidentes que afecten a la seguridad o al desarrollo normal del viaje.

La portavoz de la aerolínea, Jade Kirwan, ha subrayado el impacto que estos episodios tienen sobre el resto de pasajeros: “Es inaceptable que los pasajeros, muchos de los cuales viajan con familiares o amigos para disfrutar de sus vacaciones de verano, sufran interrupciones innecesarias y una reducción de su tiempo de descanso como consecuencia del comportamiento de pasajeros conflictivos”.

Kirwan ha añadido que la sentencia representa un ejemplo de las consecuencias legales que pueden derivarse de este tipo de conductas y confió en su efecto disuasorio: “Esperamos que esta medida sirva para disuadir futuros comportamientos disruptivos a bordo, de modo que pasajeros y tripulación puedan viajar en un entorno cómodo y respetuoso”.