El turismo español marcó en 2025 una cifra récord de 97 millones de visitantes. Para 2026, el Gobierno preveía sobrepasar la cifra simbólica de 100 millones de turistas, algo que, a raíz de los últimos acontecimientos internacionales, marcados por la guerra en Oriente Medio, podría no llegar este año. Pese a que los conflictos en el Golfo Pérsico suelen beneficiar al turismo español por la redirección de destinos, esta vez la escasez de combustible pone en duda el flujo normal del tráfico aéreo.
Según los últimos datos de CaixaBank Research, la guerra en Irán ha provocado un descenso significativo en el turismo procedente del este de Asia, aunque el redireccionamiento de flujos turísticos hacia España procedentes de Europa podrían suplir el descenso del continente asiático. Según la entidad bancaria, los datos de tarjetas internacionales utilizadas en sus terminales de punto de venta muestran que el gasto turístico en marzo de 2026 creció un 11,2% interanual.
PUBLICIDAD
Esta aceleración se explica principalmente por el mayor dinamismo turístico internacional procedente de Reino Unido, Francia y Alemania, que tradicionalmente se han posicionado como los principales mercados emisores de turistas hacia España. Así, el gasto turístico de estos tres países se aceleró conjuntamente un 5,5% de medio, situando el crecimiento de todos ellos en tasas de doble dígito, según CaixaBank.
Este avance del gasto turístico europeo ha compensado, por el momento, la caída en el gasto de turistas procedentes de Asia oriental, una región afectada directamente por las alteraciones en el transporte aéreo. Según los datos de la entidad, el gasto turístico de China, Japón, Corea del Sur y el resto de Asia y Oceanía pasó de crecer a un ritmo medio del 28,9% en febrero de 2026 a caer un 0,9% en marzo, lo que supone una desaceleración cercana a los 30 puntos porcentuales.
PUBLICIDAD
Aumentan los turistas de Oriente Medio
Pese a que la caída del 30% para el turismo asiático fue muy superior en términos absolutos a la aceleración registrada en el turismo procedente de Europa, el impacto agregado es muy limitado, ya que este turismo cuenta con un peso reducido para el sector turístico español. En los últimos 12 meses, el turismo de Asia y Oceanía apenas representó el 3,2% del gasto turístico internacional en España, frente al 74,4% del turismo europeo.
Los datos arrojados por CaixaBank ponen de manifiesto que la resiliencia de flujos turísticos europeos hacia España, que en parte pudo deberse al redireccionamiento de estos flujos en favor de nuestro país, compensó con holgura la brusca desaceleración del turismo asiático.
PUBLICIDAD
Además, los registros de tarjetas internacionales de la entidad muestran un repunte en el gasto de turistas procedentes de Oriente Medio. Según CaixaBank, la zona, actualmente en conflicto, pasó de contraerse un 1,8% en febrero a crecer un 12,7% en marzo, lo que supone una mejora del 14,6%, que podría responder a la reubicación temporal de residentes de los países del Golfo que abandonaron las zonas afectadas por la guerra.
Este redireccionamiento de los vuelos puede suponer para España sobrepasar en 2026 la cifra de los 100 millones de turistas, aunque la entidad bancaria condiciona este aumento turístico a un escenario con un conflicto de duración contenida. Por el contrario, si este se prolonga por mucho tiempo, la reducción en el crecimiento de la renta bruta disponible para los países emisores tendría un efecto negativo para la llegada de visitantes a España.
PUBLICIDAD
La falta de combustible, el factor clave
Por otra parte, una de las principales preocupaciones para el turismo español es la falta de queroseno a nivel internacional, que podría reducir el número de rutas aéreas y encarecer los precios para este verano. En este sentido, la vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, ha disipado las dudas señalando que “nuestra situación a corto plazo es muy positiva, en el sentido de que tenemos reservas de queroseno”.
Otro dato alentador para España es que nuestro país cuenta con una elevada capacidad de refino que le permite transformar petróleo en combustible de aviación a gran escala, hasta el punto de que más del 80% del queroseno utilizado en sus aeropuertos se produce en territorio nacional. Esto se debe a que España cuenta con ocho refinerías, operadas por Repsol, Moeve y BP, lo que le permite responder con rapidez a la demanda.
PUBLICIDAD
Aún así, la escasez de combustible y su encarecimiento en otros países pueden acabar impactando en el turismo español debido a la interdependencia con aeropuertos internacionales. “Nosotros podemos llenar los aviones en Málaga, Barcelona o Madrid, pero también vivimos de que en Heathrow o Hanover puedan llenar los aviones de queroseno”, señaló a finales de abril el ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu.