El futuro de la Corona española acaba de trazar una nueva e inesperada ruta en el mapa madrileño. Tras completar su formación por las tres academias militares, la princesa Leonor se prepara para el que será su desafío más terrenal: la universidad. La Casa Real ha confirmado oficialmente que la heredera al trono ha optado por estudiar el grado de Ciencias Políticas en la Universidad Carlos III de Madrid, una decisión que la llevará diariamente hasta el campus de Getafe a partir del próximo mes de septiembre.
Este movimiento no es solo un paso académico, sino un mensaje de modernidad y una declaración de intenciones que ya ha dado la vuelta al mundo. La noticia ha sido recibida con especial interés por la prensa internacional, que ve en Leonor a una heredera decidida a forjar su propio perfil. Tras superar el proceso de selección destinado a alumnos procedentes de bachilleratos internacionales, la hija mayor de los reyes Felipe VI y Letizia se integrará en el sistema público universitario, compaginando sus estudios con su papel institucional desde su residencia en el Palacio de la Zarzuela.
PUBLICIDAD
La elección de Leonor ha generado un intenso debate, especialmente en países vecinos como Francia. Medios como Paris Match han analizado al detalle esta decisión, subrayando que la princesa de Asturias comienza a marcar distancias con el modelo educativo de su progenitor. “Para Leonor, esto supone un primer paso para alejarse del camino de su padre, Felipe VI”, indican desde el citado medio francés.
Aunque ambos coinciden en el regreso a Madrid tras la formación militar, las diferencias son notables. Mientras que el rey Felipe VI optó por el Derecho en la Universidad Autónoma de Madrid en 1988 —convirtiéndose en 1993 en el primer heredero español con título universitario—, Leonor prefiere la politología en un entorno que busca formar profesionales para comprender la política “con rigor y profundidad”.
PUBLICIDAD
La historia de Felipe VI en las aulas estuvo marcada por la expectación y, en ocasiones, por la soledad del cargo. Según recoge José Apezarena en el libro Los hombres de Felipe VI, cientos de alumnos lo recibieron con aplausos en su primer día. Sin embargo, la normalidad tardó en llegar. “Tuvo que pedir que no tuvieran ningún problema en colocarse a su alrededor”, confesaba una de sus compañeras en la revista Diez Minutos, aludiendo a la dificultad inicial de sus iguales para relacionarse con el entonces príncipe de Asturias.
La vida de la princesa Leonor en la Universidad Carlos III
La vida de la princesa Leonor en Getafe estará regida por una disciplina horaria muy marcada. Dado que el grado de Ciencias Políticas en este campus solo cuenta con un turno, la heredera deberá estar en clase a las 09:00 horas de la mañana, extendiéndose su jornada lectiva hasta pasadas las 15:00 horas de la tarde.
PUBLICIDAD
El calendario académico también impondrá sacrificios en su agenda personal. Las evaluaciones del primer cuatrimestre, fijadas entre las últimas semanas de diciembre y las primeras de enero, la obligarán a dedicar gran parte de sus vacaciones de Navidad al estudio de los exámenes. Tras las pruebas del segundo cuatrimestre en mayo, la royal española podrá disfrutar de un largo verano, siempre supeditado a los compromisos de la Corona.
Uno de los puntos más atractivos de esta formación es la exclusividad y el rigor. Leonor compartirá aula con un grupo reducido de apenas 30 compañeros, lo que garantiza una enseñanza individualizada y de alto nivel. Además, la joven podrá hacer uso de todas las instalaciones del Campus de Getafe: desde su biblioteca y sus edificios históricos hasta la cafetería o las pistas deportivas, espacios donde buscará, al igual que hizo su padre en su día, la mayor normalidad posible entre apuntes y debates sociológicos.
PUBLICIDAD
El cierre de su etapa militar ha sido el preámbulo necesario para este salto a la universidad. La prensa francesa ha recordado con admiración su paso por las Fuerzas Armadas: “Al igual que su padre y su abuelo antes que ella, la princesa recibió una formación especial que la preparó para su futuro papel. Durante tres años, Leonor vistió los uniformes del ejército, la marina y la fuerza aérea, aprendiendo a combatir, navegar y volar”, destacan en Paris Match.