El psicólogo Juan Gabriel Rescalvo ha generado debate en redes sociales con un mensaje directo sobre el miedo a equivocarse. En un video publicado en su cuenta de TikTok (@juanrescalvopsicologo), el profesional sostiene que dejar de temer al error puede convertirse en una ventaja real en la vida diaria. Su declaración invita a repensar la forma en que las personas enfrentan el temor al fallo, una emoción que, asegura, condiciona a la mayoría.
“Todo el mundo tiene demasiado miedo a fallar. Si tú dejas de tenerlo, tendrás una clara ventaja sobre los demás”, afirma Rescalvo en su publicación. El psicólogo plantea que la clave está en superar el miedo a decepcionarse a uno mismo. Según su visión, quien logra este paso no solo avanza en su desarrollo personal, sino que también se posiciona en un lugar de mayor libertad frente a las decisiones cotidianas.
El contenido del video se centra en la pregunta fundamental: ¿cómo quieres vivir tú? Rescalvo interpela de manera directa al espectador y lo invita a elegir entre una vida condicionada por el temor al error o una existencia más libre, en la que los fallos se aceptan como parte del proceso. Esta perspectiva, sencilla pero contundente, conecta con quienes sienten que el miedo al fracaso limita su bienestar o sus oportunidades.
¿Por qué tenemos tanto miedo a fallar?
Según Rescalvo, el miedo a equivocarse es una reacción común y extendida. A menudo, las personas asumen que el error traerá consigo consecuencias desproporcionadas, como perder relaciones importantes, el trabajo o dinero. Este temor puede llegar a condicionar la toma de decisiones, impidiendo que quien lo sufre se arriesgue o intente nuevos caminos.
El psicólogo sostiene que muchas veces el miedo es más grande que la realidad de lo que podría perderse. Afirma que si se analiza lo que realmente se ha perdido en ocasiones previas de error, se descubre que el impacto suele ser menor al que se anticipaba. Dejar de temer al fallo permite actuar con mayor libertad y asumir riesgos razonables, lo que, en palabras del profesional, “marca una clara diferencia respecto a quienes siguen paralizados por el temor”.
Rescalvo explica que el miedo al error opera como un mecanismo que busca protegernos del dolor o la incomodidad, pero termina convirtiéndose en un obstáculo para el crecimiento personal. El mensaje central es que quien aprende a convivir con la posibilidad de equivocarse y deja de ver el fallo como una catástrofe, accede a una forma de libertad que muy pocos alcanzan.
Un párrafo resume la idea principal: Superar el miedo a equivocarse implica dejar de anticipar consecuencias desmedidas y empezar a vivir con mayor autonomía. Según Rescalvo, esto no solo reduce la ansiedad, sino que también otorga una ventaja real frente a quienes permanecen atados a sus temores.
Un ejercicio para calibrar el miedo al error
Para quienes desean poner a prueba este enfoque, Rescalvo propone un ejercicio práctico. El primer paso es pensar en dos o tres situaciones pasadas en las que se haya sentido vergüenza, culpa o malestar por haberse equivocado. La consigna es concreta: identificar momentos que causaron un sufrimiento notable y recordar cómo se vivieron esas experiencias.
Luego, el psicólogo invita a analizar con detalle cómo esos momentos afectaron las distintas áreas de la vida. Preguntar, por ejemplo, si realmente se perdió el amor de una pareja, el vínculo con familiares o amigos, un trabajo o una suma de dinero. La clave está en precisar qué se perdió de manera concreta y si el impacto fue tan grande como se temía al inicio.
Rescalvo subraya que, en la mayoría de los casos, el daño real es mucho menor de lo que el miedo anticipaba. El ejercicio busca demostrar que el temor suele estar sobredimensionado y que es posible calibrar esa sensación para que se vuelva proporcional a la situación real. Al hacerlo, la persona puede empezar a tomar decisiones con mayor objetividad, sin que el miedo al error actúe como una barrera desmedida.
El psicólogo concluye que calibrar la balanza de los temores y hacerla realista es una tarea clave para quienes buscan mayor libertad personal. Su recomendación es asumir que equivocarse forma parte de la experiencia y que el verdadero riesgo radica en dejarse dominar por el miedo, no en cometer errores.