Entrevista con el exdiputado Serigne Mbaye, detenido en la puerta de su casa en Madrid: “Hay que poner cuerpo y alma para terminar con el racismo”

El exdiputado de la Asamblea de Madrid y candidato a eurodiputado por Podemos fue detenido por la policía en la puerta de su casa. Sus vecinos bajaron a defenderlo y fueron detenidas seis personas. En un acto en el barrio de Lavapiés enfatizó: “Si tenemos que irnos al otro mundo lo haremos por nuestros hijos”

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Serigne Mbaye fue candidato a eurodiputado por Podemos y es el referente de antirracismo del partido
Serigne Mbaye fue candidato a eurodiputado por Podemos y es el referente de antirracismo del partido

“Estamos en el siglo XXI. No puede existir racismo. Todos somos iguales”, enfatiza Serigne Mbaye, el exdiputado madrileño arrestado por la policía cuando tenía la llave en la cerradura del edificio donde vive (junto con seis vecinos que salieron a defenderlo) el jueves 26 de marzo. Horas después fue puesto en libertad y ahora denuncia que su detención se debió a una “redada racista”.

La detención fue filmada y conmovió a la sociedad española en un escenario global donde las protestas contra la guerra en Estados Unidos e Italia y en memoria de los desaparecidos en Argentina vuelven a poner en escena la lucha por los derechos humanos en todo el mundo.

El domingo 29 de marzo, a las 12:30, en el madrileño barrio de Lavapiés, se convocó a una manifestación en apoyo de Serigne con la consigna: “Basta ya de redadas racistas y acoso policial”, con la presencia de Amnistía Internacional, SOS Racismo y Red Interlavapiés.

Serigne Mbaye, hombre con cabeza rapada, camiseta negra con "Palestina" en rojo, chaqueta azul y vaqueros, posa en una plaza urbana bajo el sol
Serigne Mbaye fue diputado en la Asamblea de Madrid y candidato a eurodiputado. Se realizó un acto en repudio a la persecución policial.

La concentración se celebró en una manzana rodeada de teatros, supermercados, verdulerías, bares y farmacias. Lavapiés, que es el centro de la población migrante en Madrid, se llenó de personas que lo abrazababan, le pedían fotos, le expresaban su solidaridad y le preguntaban cómo estaba. “Muy cabreado”, contestó él con sinceridad.

Mbaye Serigne: "No al racismo policial y la violencia contra las personas racializadas"

“Si tenemos que irnos al otro mundo lo haremos por nuestros hijos y nuestros hermanos”, aseguró. El miedo a la venganza por su visibilidad es real. Los y las asistentes coreaban que “ningún ser humano es ilegal”, mientras el lugar se colmaba de las comunidades, con diferentes orígenes, enlazadas en la defensa de la premisa más básica: seguir siendo humanidad.

“No vamos a rendirnos ante la violencia policial”, aseguró Serigne, y anunció que va a denunciar el operativo que terminó en su detención. “El 20 de febrero ya había pasado y se inventaron que yo coincidía con el perfil de la persona que buscaban”.

También añadió que: “Luchar contra el racismo no es un mero discurso. Hay que limpiar el cuerpo policial porque las personas que nos cuidan no pueden tener un sesgo racial por el que creen que las personas negras no somos personas”.

“Lo sufren miles que no tienen voz y visibilidad para decirlo. Pero soy la única persona que tuvo un cargo público a la que detienen. No es casualidad ni coincidencia. Es toda la comunidad la que está perseguida -subrayó-. Tienen un discurso para hacer creer que los negros son delincuentes. La mentira ya se acabó. No es culpa nuestra. Es racismo policial puro y duro”.

Serigne Mbaye, un hombre negro, habla a un micrófono rojo de RNE, sostenido por una mujer rubia. Otra persona graba con una cámara profesional. Fondo de multitud y edificios
Serigne Mbaye fue entrevistado en Lavapies por la televisión española y anunció que va a denunciar el accionar policial

Serigne agradeció a las personas que viven en su mismo edificio y bajaron de sus departamentos cuando les avisaron que se lo llevaba la policía. “Gracias a mis vecinos por poner el cuerpo”, exclamó. La comunidad, la vecindad y la solidaridad no hacen ring raje, sino que están presentes contra la violencia y el racismo.

Serigne Mbayé Diouf nació el 8 de marzo de 1975 en Kayar, un pueblo de la costa de Senegal. Habla wolof, francés y español. Llegó a España en el 2006. Fue portavoz del Sindicato de Manteros. Fue diputado de la Asamblea de Madrid, por Podemos, entre el 2011 y el 2023 y candidato a eurodiputado en el 2024. En esta entrevista con Infobae cuenta su historia.

Su papá, Makebe, vendía y compraba pescado y su mamá, Dior, se dedicaba el campo en tierras húmedas. Él se dedicó a pescar. “Quería hacer el relevo en mi familia y ayudar a mis padres”. El problema fue que la actividad entró en crisis por la competencia de pesqueros de otros países que dejaron a los senegaleses en la ruina.

“La supervivencia se complicó por la globalización y los acuerdos comerciales pesqueros. Cada vez había menos recursos y más peligros”, contextualiza sobre la crisis que empujó a miles de personas de Senegal a dejar las redes y arriesgar la vida para buscar una salida a sus vidas por la asfixia económica producida después del cierre de su salida laboral.

Serigne Mbaye
Serigne Mbaye fue detenido por la policía en la puerta de su casa pese a la protesta de los vecinos y los pedidos para que no sea asfixiado

Sin la caña de pescar, sin red y sin futuro fue hasta la ciudad de Saint Louis y logró subirse a una patera (una embarcación precaria) para intentar migrar. En el 2006 llegó a España. “Los principios fueron muy duros -relata-. Hay que tener la tarjeta de residencia para poder trabajar. Yo no lo sabía y nos encontramos con otra realidad distinta a la que habíamos pensado”.

“Nos buscamos la vida. En la estación de tren de Atocha pasan furgonetas que necesitan trabajadores por un día. Te metes en un mundo de explotación total. No te pagan o te pagan mal y por trabajos con un riesgo tremendo”, enmarca.

Así fue como paso a ser mantero, una actividad demonizada, pero consumida y sin derechos. En su época ofrecían CDs y ahora camisetas de futbol o carteras. “Quería trabajar legal, pero te empujan a la ilegalidad”, remarca.

Después trabajó en la industria gastronómica, fue diputado en la Asamblea y quiere llevar la lucha antirracista al Parlamento Europeo. Hoy se convirtió en un referente en la lucha contra la violencia institucional y los derechos de las personas racializadas.

Grupo de personas, incluyendo Serigne Mbaye, apiñadas al aire libre bajo un cielo azul claro con sol brillante. Edificios y árboles verdes se ven al fondo
El domingo, en Lavapies, muchas personas le pedían sacarse fotos, lo abrazaban y buscaban conversar con Serigne Mbaye, después de sufrir violencia institucional

PREGUNTA: ¿Cómo fue tu experiencia como mantero?

RESPUESTA: Por mala suerte, el primer día que fui a vender me detuvieron y pasé tres días en la comisaría y sentía que todo era muy difícil. Cuando volví a casa todos mis compañeros se rieron y me dijeron “Esto es Europa, si no tienes papeles espera más detenciones”.

No dejé de vender porque no tenía otra posibilidad. Las detenciones o controles rutinarios son tremendos. He dormido en muchas comisarías. Es un juego como del gato y el ratón.

P: ¿Cómo buscabas salir adelante?

R: Intentaba aprender el idioma en los huecos que tenía. Quería trabajar legal. Nosotros no estamos por la calle mendigando, sabemos ganarnos la vida. Compramos mercadería en una tienda y lo vendemos. Mientras iba a formaciones para poder salir de esta situación y aceptaba ayuda de gente con ropa y zapatos o cosas así.

P: ¿Qué otras situaciones laborales viviste como migrante?

R: En el campo fue una explotación brutal, con condiciones de casi esclavitud, recogiendo mandarina en Tarragona (Cataluña). Tuve que dejarlo porque no ganaba ni un duro. Te pagaban por caja recogida y era una miseria, desde la primera hora del día hasta la noche, mientras que tenías que pagar el alquiler y la comida.

El secretario de antirracismo de Podemos, Serigne Mbayé, junto a la secretaria general de Podemos, Ione Belarra, y la secretaria política de Podemos, Irene Montero, a su entrada a declarar a los Juzgados de Plaza de Castilla el 28 de enero de 2025, en Madrid (España) (Diego Radamés/Europa Press)
El secretario de antirracismo de Podemos, Serigne Mbayé, junto a la secretaria general de Podemos, Ione Belarra, y la secretaria política de Podemos, Irene Montero, a su entrada a declarar a los Juzgados de Plaza de Castilla el 28 de enero de 2025, en Madrid (España) (Diego Radamés/Europa Press)

P: ¿Qué hiciste después de la cosecha de mandarina?

R: Me volví a Madrid. Encontré trabajo en construcción, pero un jefe desapareció y no cobré nada. Hice un juicio y el juez archivó el caso. No te dejaban trabajar y si tenías pruebas suficientes que te robaban el dinero igual no había justicia. También acompañe a gente mayor. Hasta que, en diciembre del 2010 obtuve los papeles y, en el 2011, pude trabajar legalmente y abrir un restaurante.

P: ¿Por qué decidiste ser candidato a diputado?

R: Hacemos política para cambiar la realidad. Muchas veces los partidos políticos no toman en cuenta, ni le dan importancia al antirracismo, con una mentalidad de supremacismo blanco. Hay negacionismo del racismo. Es importante que llegue a la política el antirracismo como el feminismo y el ambientalismo. Y, entre todos, trabajar por la paz.

P: ¿Cuál es la mentalidad antimigratoria en Europa?

R: Muchas personas tienen la mentalidad de que vengan las personas, que trabajen y que tengan la boca cerrada, porque es Europa. Y no saben que España es un país que ha sido emisor de migrantes y colonizador y que ha hecho atrocidades de América Latina y eso se está borrando de la historia.

Serigne Mbaye fue diputado en la Asamblea de Madrid. En esta foto del 2021 se lo ve en su cargo. Además fue portavoz del Sindicato de Manteros y miembro de la Asociación de los Sin Papeles / 18 de junio de 2021/ Madrid, España
Serigne Mbaye fue diputado en la Asamblea de Madrid. En esta foto del 2021 se lo ve en su cargo. Además fue portavoz del Sindicato de Manteros y miembro de la Asociación de los Sin Papeles / 18 de junio de 2021/ Madrid, España

P: ¿Cuáles son tus objetivos?

R: Queremos que se acabe el racismo de mirar a las personas racializadas como si no fueran personas. Queremos mirarnos a los ojos y saber que todos somos iguales. Todos somos personas. Hay un mestizaje que no se puede negar. Después de tantos años de esclavitud ya la situación de Europa tiene que cambiar. Formamos parte de la sociedad.

P: ¿Qué replicas a los que hablan de invasión en vez de migración?

R: Hay quienes quieren enfocar la migración desde el castigo con la idea de que nos “invaden” y la migración es algo histórico. Lo tenemos que tomar de otra forma. Hay que tener en cuenta las necesidades económicas de la gente. Hay muchos españoles que somos de África y de América Latina y se siente muy mal cuando se escuchan discursos fascistas como “somos la raza superior”.

P: ¿Qué piensas cuando se dice que el problema de la violencia hacia las mujeres proviene de los migrantes?

R: Hay discursos que la gente vota y aplaude y que utilizan a unos contra otros cuando dicen “vienen y violan a las mujeres”. Las mujeres han estado, desde el principio de la historia, sufriendo lo que están sufriendo y tienen derechos iguales. No tienen que estar detrás de los hombres. Antes las mujeres tenían que pedir autorización a su marido para hacer determinadas cosas. Hay que quitarnos el privilegio de que somos los superiores y los demás los inferiores.

Serigne Mbaye fue candidato a eurodiputado por Podemos y es el referente de antirracismo del partido
Serigne Mbaye fue candidato a eurodiputado por Podemos y es el referente de antirracismo del partido

P: ¿Cómo se debe luchar contra el racismo?

R: No se puede dejar el mundo en manos de unos locos que hablan de raza, porque razas no hay, solo está la raza humana. Creen que los blancos son los auténticos y los demás son inferiores. No se puede consentir eso. Hay que poner cuerpo y alma para frenar el racismo. Hay que pararlo.

P: ¿Como empezó el Sindicato de Manteros?

R: En 2007 nació del Sindicato de los Sin Papeles. En Lavapiés había controles de identidad. que dicen que son aleatorios. pero son específicos a determinadas comunidades porque a la gente blanca ni de coña les piden documentos y a los negros les dicen “a la pared” y nos llevan con una furgoneta a la comisaría.

P: ¿La actuación policial es racista?

R: En la ley dice que no puede haber controles discriminatorios. Por eso, creamos un acompañamiento para temas legales y enseñanza del castellano. Denunciamos las redadas y las detenciones arbitrarias. Además hacíamos charlas en los colegios y universidades.

P: ¿Por qué decidiste ser portavoz del Sindicato de Manteros?

R: Fui portavoz del Sindicato de Manteros porque se de las dificultades y de las ganas que tienen de trabajar de forma legal.

Gran multitud de personas reunidas en una calle urbana. Se ven cabezas y hombros, edificios con fachadas de ladrillo, árboles y un cielo azul despejado
Una multitud apoyó el domingo 29 de marzo a Serigne Mbaye en la plaza de Lavapies, en Madrid, contra el racismo

P: ¿Por qué se estigmatiza a los manteros y se dice que están manejados por una mafia?

R: No son mafias, son personas individuales con necesidades, no hay nadie detrás. Dicen que hay gente que les dan los productos para quedarse con el dinero. No se ha podido demostrar porque no hay mafias. Las personas con necesidades agarran la manta y no le tienen que rendir cuentas a nadie.

P: ¿Qué logros tuvieron en la lucha por mayores derechos?

R: Antes del 2010 habíamos hecho una campaña para despenalizar la manta y juntar dinero con el fin de pagar las multas para sacar a las personas de la cárcel. Con apoyos de jueces y fiscales trajimos un cambio en el Código Penal porque antes si te detenían en la manta no podías regularizar tu situación y logramos que ahora sí se pueda.

Serigne Mbaye
Serigne Mbaye era pescador en Senegal y la globalización arruino su fuente laboral. Se convirtió en un referente antirracista /Crédito: Grosby

P: ¿Qué mejoras produjo esa reforma?

R: Mucha gente, como yo, nos pudimos regularizar en el 2010. Dejo de ser delito y paso a ser una falta leve. Tuve siete meses de trámite y me decían que había algo pendiente y que no me podía regularizar y al final me concedieron los papeles. Hoy estoy trabajando legalmente y cotizando (haciendo aportes a las jubilaciones de las personas mayores) en España.

P: ¿Por qué continúa la violencia institucional?

R: La policía intenta generar la imagen de que los manteros son agresivos para que vuelva a ser delito.

Serigne Mbaye sonríe, sosteniendo un papel blanco, vestido con una chaqueta oscura. Rodeado de gente en una plaza urbana bajo un cielo azul claro con edificios históricos
Serigne Mbaye sonríe a las personas que le acercan su apoyo, cartas y cariño después de la detención policial

P: ¿Cuál fue el objetivo del Sindicato de Manteros?

R: En el 2015 vimos que era una necesidad sacar el tema de la manta para que tengan trabajo y defenderles de las agresiones policiales. No es a favor de la venta, sino para hacer las cosas de otra manera. La idea es apoyo mutuo e intentar que encuentren otro trabajo que no sea de la manta. Abrimos la tienda del Sindicato de Manteros para que los chicos puedan colaborar. Lo tenemos difícil, pero lo seguimos intentando.

P: ¿Qué prejuicios siguen vigentes?

R: La policía tiene que presentarse delante de ti, no por la espalda y presentar su placa. En los trabajos si hay peso siempre quieren que lo agarres tu porque creen que tenemos más fuerza, es el espíritu de que el peso lo cargue el esclavo. Y yo contesto “Yo no me voy a encargar de este peso, te encargas tu”. Me niego a hacerlo y digo que lo tenemos que hacer entre todos, sino va a ser costumbre que seamos los que carguemos el peso.

P: ¿La sociedad admite en el imaginario colectivo que una persona racializada tenga su emprendimiento y ocupe un cargo público o continúa la discriminación?

R: En mi restaurante los clientes me han dicho “llama a tu jefe”. Y a veces me he mordido la lengua y otra les dije “estas hablando con el jefe” porque no pueden creer que cualquier persona es válida para estar en cualquier sitio. En la vida tiene que ser todo compartido.