Muere Rona, una hembra de quebrantahuesos por electrocución en el Parque Nacional de los Picos de Europa: en la misma zona donde murió otro ejemplar en 2019

El levantamiento del cuerpo lo realizaron los agentes medioambientales de la Junta, y la necropsia el Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos

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Muere una hembra de quebrantahuesos por electrocución en el Parque Nacional de los Picos de Europa
La quebrantahuesos que ha muerto en el Parque Nacional de los Picos de Europa a 2 de abril (LifePro Quebrentahuesos)

La Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos (FCQ) ha confirmado la muerte por electrocución de un ejemplar de quebrantahuesos, un ave catalogada en peligro de extinción, en la vertiente leonesa del Parque Nacional de los Picos de Europa, entre las localidades de Caín y Posada de Valdeón. A pesar de las correcciones realizadas entonces por la empresa titular de la línea, el hallazgo ha tenido lugar en el mismo tramo de tendido eléctrico donde en 2019 se registró el fallecimiento de otro ejemplar por causas idénticas.

El suceso fue comunicado por la FCQ tras el rastreo de movimientos anómalos detectados en el emisor satelital que portaba el ave. Técnicos de la fundación, en coordinación con la autoridad ambiental de la Junta de Castilla y León, localizaron el cadáver a escasos metros del tendido. El levantamiento del cuerpo lo realizaron los agentes medioambientales de la Junta, y la necropsia el Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos confirmó la electrocución como causa de la muerte.

El ejemplar fallecido era una hembra nacida el 28 de febrero de 2025, cedida por el Gobierno de Aragón a la FCQ. Llegó al hacking del Parque Nacional de los Picos de Europa el 11 de junio de 2025 y fue liberada el 15 de julio del mismo año. Desde septiembre, el ave se había asentado en la zona alpina del río Cares, entre Bulnes y el entorno de Cordiñanes de Valdeón, donde realizaba vuelos regulares.

La Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos (FCQ) ha confirmado la muerte por electrocución de un ejemplar de quebrantahuesos, ave catalogada en peligro de extinción, en la vertiente leonesa del Parque Nacional de los Picos de Europa, entre las localidades de Caín y Posada de Valdeón.

Un accidente que afecta al proyecto cofinanciado por la Comisión Europea

El tramo donde se ha producido la electrocución ya había sido objeto de intervención en 2019 tras la muerte de Sidney, otro quebrantahuesos. En esa ocasión, la titular del tendido implementó aisladores y dispositivos anticolisión. No obstante, la muerte de Rona ha hecho que la Fundación para la Conservación de Quebrantahuesos (FCQ) dude sobre las medidas instaladas: “Vuelve a poner de manifiesto el riesgo que representan los tendidos eléctricos sin medidas correctoras eficientes que garanticen la ausencia de accidentes en áreas críticas para la especie”.

La pérdida de este ejemplar afecta directamente al proyecto de LIFE Pro Quebrantahuesos, cofinanciado por la Comisión Europea, dedicado a la conservación, reintroducción y seguimiento de la especie en sus áreas históricas de distribución. Su objetivo radica en consolidar la población emergente de la especie en la Cordillera Cantábrica, un reto que se enfrenta a numerosas dificultades, entre ellas la mortalidad en tendidos eléctricos.

La electrocución y colisión en líneas eléctricas es una de las principales causas de muerte no natural para grandes aves planeadoras en España. Por su parte, la Junta de Castilla y León ha anunciado que instará nuevamente a la empresa responsable a aplicar medidas complementarias para evitar nuevos incidentes. No obstante, la FCQ ha insistido en que este tipo de accidentes compromete los avances obtenidos durante décadas en materia científica, técnica y social para la recuperación del quebrantahuesos.

Un mapa de las zonas donde se encuentran los ejemplares de quebrantahuesos en España
Área de distribución del quebrantahuesos en la península ibérica en 2022 (Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos)

Las líneas eléctricas también afectan a aves rapaces y planeadoras

Según la fundación, “la corrección de infraestructuras eléctricas resulta de suma importancia para el desarrollo de proyectos científicos y el cumplimiento de los objetivos nacionales y europeos de conservación de la biodiversidad y transición ecológica”. Y es que el problema no se limita al quebrantahuesos. “Este mismo problema está afectando de forma silenciosa a muchas otras especies de aves rapaces y planeadoras —algunas también amenazadas— que no cuentan con un seguimiento tan exhaustivo y cuyas muertes pasan desapercibidas en amplias zonas del territorio”, advierte el comunicado de la FCQ.

Ante la problemática que supone la mortalidad no natural de aves, el proyecto de LIFE Pro Quebrantahuesos insiste en que se proceda a la adecuación del Plan de Monitorización del Estado de Conservación de la Biodiversidad en Castilla y León, por el que se tienen que regir las empresas distribuidoras y consumidores finales de los servicios.

Entre las acciones desarrolladas figura un plan de inspecciones preventivas y un protocolo específico de actuación ante casos de electrocución y colisión, así como la categorización de infraestructuras según su peligrosidad. Además, desde 2021, la Junta ha habilitado un procedimiento para la declaración voluntaria de líneas peligrosas por parte de los titulares y ha actualizado el inventario de líneas aéreas que no cumplen la normativa estatal vigente.

Este proceso ha facilitado la identificación y priorización de infraestructuras peligrosas, permitiendo canalizar fondos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia al refuerzo de la seguridad en zonas de riesgo. Según las cifras oficiales, la Junta ha concedido cerca de 10,5 millones de euros para la corrección de 2.789 apoyos eléctricos en función de la peligrosidad y probabilidad de electrocución en cada área.