El caso de Noelia Castillo está generando una gran controversia en los últimos días. Después de varios años de lucha legal en la que ha recibido hasta cinco instancias judiciales, la última del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, finalmente se le ha concedido la eutanasia.
Aunque hay varios motivos por los que este proceso se ha vuelto extremadamente mediático, entre los que están la edad de la joven o la lucha legal con su padre, este no es el primer caso de eutanasia que ocurre en España.
La eutanasia se legalizó en España en junio de 2021, con la entrada en vigor de la Ley Orgánica de Regulación de la Eutanasia (LORE). Esta legislación reconoció por primera vez el derecho de los pacientes a solicitar ayuda para morir cuando padecen enfermedades graves e incurables o condiciones de sufrimiento crónico que consideran intolerables.
Desde entonces, el acceso a esta prestación se ha regulado mediante un procedimiento estricto, que incluye evaluación médica y seguimiento por comisiones de garantía, asegurando que se cumplan todos los requisitos legales y éticos.
Eskarne, el primer caso de eutanasia en España
El primer caso de eutanasia tuvo lugar apenas unas semanas después de la entrada en vigor de la LORE. La beneficiaria, Eskarne, falleció a los 86 años en su domicilio, rodeada de familiares y con asistencia médica, cumpliendo con los criterios que la ley establece.
La rapidez del procedimiento, que se completó en menos de un mes desde la solicitud, mostró la eficacia del sistema para garantizar el derecho a morir cuando se cumplen todos los requisitos legales y médicos.
Eskarne había dejado constancia de su voluntad a través de un testamento vital registrado años antes, en el que expresaba que consideraba fundamental la autonomía y la calidad de vida, entendida como ausencia de sufrimiento y dependencia. Durante sus últimos meses, su salud se deterioró hasta tal punto que no podía levantarse de la cama, situación que los médicos evaluaron como irreversible y sin alternativas terapéuticas viables.
Requisitos legales para solicitar la eutanasia en España
La Ley Orgánica de Regulación de la Eutanasia establece criterios claros para garantizar que el derecho a recibir ayuda para morir se ejerza de forma libre, consciente y responsable. Para acceder a esta prestación, la persona solicitante debe cumplir varios requisitos esenciales.
En primer lugar, es necesario ser mayor de edad y tener plena capacidad de obrar en el momento de la solicitud, es decir, comprender la información médica y las alternativas disponibles y poder tomar decisiones autónomas. Además, el solicitante debe ser ciudadano español o residente legal en España.
El segundo requisito está relacionado con la condición clínica: la persona debe sufrir una enfermedad grave e incurable o un padecimiento crónico e imposibilitante que produzca un sufrimiento físico o psicológico intenso que considere insoportable.
La ley también exige que la solicitud sea voluntaria, expresa y reiterada. Deben presentarse dos solicitudes separadas por al menos quince días naturales, y en ningún momento pueden existir presiones externas que influyan en la decisión.
Por último, se requiere que el procedimiento cumpla con todas las fases del protocolo: evaluación médica, informe de un profesional consultor independiente y verificación por la Comisión de Garantía y Evaluación de la Comunidad Autónoma correspondiente, asegurando así que se respetan todos los criterios legales y éticos antes de aplicar la prestación de ayuda para morir.