La gestión de las bajas laborales por enfermedad se ha convertido en uno de los temas más mediáticos dentro del mercado de trabajo en España. La reciente creación de un observatorio para monitorizar las incapacidades temporales, anunciada por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, responde a un importante aumento en los costes asociados a estas ausencias, así como a la preocupación por el impacto en la productividad de las empresas.
A principios de febrero, el ministerio dirigido por Elma Saiz comunicó la puesta en marcha de este observatorio tras hacerse público un informe de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF). El documento alertó sobre el crecimiento del 60% en la incidencia de bajas laborales desde 2017 y atribuyó este fenómeno a un marco normativo que considera excesivamente garantista.
En este contexto, Miguel Benito Barrionuevo ha rechazado de manera tajante la idea de recortar las prestaciones por incapacidad temporal. “Lo siento mucho, pero pagar menos a quien está de baja no es la solución”, afirma el letrado en uno de sus últimos vídeos de TikTok (@empleado_informado), quien añade que el problema debe abordarse desde otra perspectiva. “Partamos de la base de que en España es cierto que, al igual que hay mucha gente que trabaja estando enferma, hay gente que se aprovecha del sistema y alarga las bajas”, explica.
Necesidad de reforzar la atención primaria
El abogado admite que una reducción de la prestación podría desincentivar prácticas fraudulentas, pero advierte sobre los riesgos de una política que penaliza a quienes realmente necesitan la protección del sistema. “Si tú pagas una prestación menor a quien está enfermo, al que actúa de manera fraudulenta lo desincentivas mucho, porque va a cobrar menos. El problema es que atropellas, en medio de esa política, a mucha gente que de verdad está enferma y que a lo mejor no se puede permitir estar enferma y tiene que ir a trabajar con un padecimiento médico grave porque no se puede permitir cobrar menos”, argumenta Barrionuevo.
Su análisis incide en la eficacia del sistema sanitario para detectar y filtrar los casos de fraude. El jurista considera que la raíz del problema reside en el colapso de la atención primaria: “La solución, que se dice muy rápido pero se hace muy difícil, es no tener un sistema sanitario de atención primaria colapsado. La mayoría de la gente que actúa de manera fraudulenta lo hace porque les va a atender un profesional en un tiempo muy corto que no va a poder realmente saber si esa persona se está inventando la enfermedad o no en muchos casos”.
Mejorar la capacidad diagnóstica
La propuesta del abogado pasa por mejorar la capacidad diagnóstica y la especialización en la atención a los trabajadores que solicitan una baja.
“Si cada vez que alguien va al médico porque necesita una baja laboral, le atendiese un especialista en el área en la que refiere la patología, como puede ser una depresión o una ciática, probablemente cambiase mucho el sistema y hubiese menos bajas fraudulentas”, concluye el experto.