El tratado alcanzado entre España y el Reino Unido para definir las relaciones futuras respecto a Gibraltar, tras el Brexit, está llamado a marcar un antes y un después en la frontera del Peñón. El acuerdo, publicado este viernes en español y firmado entre la Unión Europea —en nombre de España— y el Reino Unido —en representación de Gibraltar—, prevé la eliminación de la última verja fronteriza de Europa y la integración práctica de la Roca en el espacio Schengen, permitiendo la libre circulación de personas y agilizando el tránsito de mercancías.
El acuerdo no resuelve la cuestión de la soberanía, que suele ser el principal tema polémico en torno a Gibraltar. Sienta las bases para una cooperación sin precedentes en materia de seguridad, policía, aduanas y economía. Desde el Ministerio de Exteriores aseguran que beneficia tanto a los gibraltareños como a trabajadores transfronterizos y habitantes del Campo de Gibraltar.
El alcalde de La Línea, Juan Franco, fue uno de los primeros en valorar el acuerdo, calificándolo de “positivo” y defendiendo que marcará “un antes y un después” para la región. No obstante, también señaló que no han recibido “el trato adecuado, ya que pese a que hemos tenido información por parte del Ministerio, no se nos ha dejado asistir a las reuniones”.
El paso sin Verja: controles y libre circulación
El pilar más llamativo del tratado es la eliminación de todas las barreras físicas entre Gibraltar y España (artículos 7 y 28), de modo que peatones y vehículos podrán cruzar libremente, como en cualquier otra frontera interior Schengen. Los ciudadanos de la Unión Europea y los residentes de Gibraltar podrán circular sin inspección rutinaria, aunque España y el Reino Unido se reservan el derecho de restablecer controles temporales en caso de amenazas graves a la seguridad o la salud pública.
El tratado especifica también el régimen de visados, permisos de residencia y control del tránsito de mercancías. Gibraltar, por vez primera, tendrá que cumplir el cuerpo normativo comunitario en materia de aduanas, fiscalidad, competencia y protección medioambiental. Los ciudadanos de la Unión podrán residir y trabajar en Gibraltar en igualdad de condiciones, mientras que los nacionales gibraltareños tendrán acceso a la zona Schengen. La única frontera del Schengen, tal y como se ha conocido hasta 2024, desaparecerá ante la promesa de una “prosperidad compartida” para ambos lados.
Cooperación policial y situación de los trabajadores
La cooperación policial será coordinada y, según los gobiernos, eficaz, gracias a roles definidos para cada cuerpo. La Policía de Gibraltar realizará controles y gestionará la vigilancia en su territorio, conforme a la Ley de Inmigración, Asilo y Refugiados. La Policía Nacional y la Guardia Civil de España asumirán el control fronterizo y la vigilancia entre los pasos fronterizos, garantizando la entrada o salida de personas y colaborando en procedimientos de inspección de segunda línea. Además, ambos cuerpos compartirán información y realizarán operaciones conjuntas de vigilancia.
Uno de los objetivos es que los trabajadores tengan sus derechos garantizados, el disfruten de condiciones laborales dignas y accedan a medidas adecuadas de protección social. Se facilitará el tránsito y la residencia de los trabajadores, promoviendo su movilidad sin obstáculos, ante la demanda de los ciudadanos que perdían mucho tiempo diariamente en el paso.