Tras tres meses consecutivos de bajadas, la tasa de inflación se mantuvo en febrero en el 2,3%, según ha confirmado este viernes el Instituto Nacional de Estadística. Así, el Índice de Precios de Consumo (IPC) deja atrás la tendencia a la moderación que encadenaba desde noviembre del pasado año gracias a las subidas en los grupos de restaurantes, servicios de alojamiento y alimentos. Este alza, sin embargo, estuvo en parte compensada por la caída de los precios de la electricidad frente al incremento contabilizado durante el mismo periodo de 2025.
Desde el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán el último día de febrero, la cesta de la compra de los españoles se ha encarecido por el impacto de la guerra, especialmente en los precios de los carburantes. Por eso, desde el Ministerio de Economía prevén que la tasa de inflación de marzo “se verá afectada por esta subida de los precios energéticos” derivada de la escalada del conflicto en Oriente Medio y la amenaza al suministro por el bloqueo en el estrecho de Ormuz, vía de paso clave para el comercio mundial de petróleo.
El IPC subyacente aumenta un 2,7%
El grupo de vivienda, que había impulsado la inflación en meses anteriores, redujo su tasa de variación interanual al 1,9% tras la bajada de los precios de la electricidad. Por el lado contrario, el mayor impacto al alza provino de restaurantes y servicios de alojamiento, cuya tasa anual subió al 4,8%. Este incremento se debió a subidas de precios mayores que las del año anterior en este sector. Los alimentos y bebidas no alcohólicas también contribuyeron al aumento, con una tasa del 3,2%, impulsada por la estabilidad en productos como aceites, grasas, pescado y marisco.
Por su parte, la inflación subyacente, que excluye del cálculo productos energéticos y alimentos no procesados por evitar el impacto de su alta volatilidad, avanzó una décima y se situó en el 2,7%. En comparación mensual, el IPC general aumentó un 0,4% en febrero respecto a los precios registrados en enero. Los principales responsables de ese avance fueron los servicios de hostelería, el transporte (gracias en gran parte a los primeros signos del encarecimiento de los combustibles) y los alimentos frescos.
La inflación sube un 2,9% en Madrid
Madrid encabezó en febrero la tabla de la inflación por comunidades autónomas con una tasa anual del 2,9%. Le siguió la Comunidad Valenciana, que alcanzó el 2,6%. Extremadura, que registró un 2,5%, completa el podio de las regiones con mayor inflación, mientras que Aragón, Cantabria y País Vasco compartieron una tasa del 2,4%.
Bajando en el ránking, la tasa de inflación en Andalucía se situó en línea con el promedio nacional en el 2,3%. Las Islas Baleares, Galicia y Navarra, por su parte, marcaron un 2,2%. Un peldaño por debajo, Canarias, Castilla y León y la Región de Murcia cerraron el segundo mes del año con un encarecimiento en la cesta de la compra del 2,1%. En la franja más baja, con un 2%, figuran Asturias, Castilla-La Mancha, Cataluña, La Rioja, Ceuta y Melilla.