Las personas migrantes tardan cinco años en alcanzar los salarios y condiciones de los trabajadores españoles

Así lo evidencia un informe del Consejo Económico y Social de España, donde se insta a las empresas a “comprometerse más” en la formación de migrantes

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Una mujer migrante cuida de
Una mujer migrante cuida de una persona mayor. (Jesús Hellín / Europa Press)

Las personas migrantes que llegan a España afrontan en sus primeros años “una brecha” en salarios, condiciones laborales y calidad del empleo respecto a los trabajadores nativos. Esta diferencia se reduce progresivamente y, tras unos cinco años de residencia, la situación laboral de los inmigrantes tiende a equipararse a la de la población autóctona, según ha explicado este lunes el presidente del Consejo Económico y Social de España (CES), Antón Costas, durante la presentación de un informe.

El análisis, solicitado por el Ministerio de Inclusión, destaca que las personas migrantes con permiso de residencia suelen acceder, al principio, a empleos de menor calidad y salarios más bajos que los trabajadores españoles. Sin embargo, este desfase no afecta negativamente a los salarios de la población autóctona. Es más, según ha explicado Costas, la presencia de migrantes facilita que algunos trabajadores nativos accedan a puestos mejor remunerados y de mayor cualificación.

“La inmigración está provocando un desplazamiento hacia arriba, es decir, hacia empleos de mejor calidad y de mejores salarios para una parte de los autóctonos”, ha detallado el representante del CES durante la presentación del estudio en Santiago de Compostela, según informa la agencia Europa Press.

El informe también refleja que la inmigración no se distribuye de forma homogénea, de forma que Madrid, Barcelona y la costa mediterránea concentran a la mayoría de las personas nacidas en el extranjero, con barrios donde representan más del 50% de la población. La media nacional de inmigrantes es del 20%, mientras que en Galicia apenas alcanza el 7%.

Un camarero prepara una mesa
Un camarero prepara una mesa en un restaurante de Sevilla. (REUTERS/Marcelo del Pozo)

La situación en Galicia

Según ha explicado Costas, aunque la presencia de migrantes en Galicia es baja, su impacto ha sido positivo en términos demográficos y económicos, especialmente en sectores como los servicios, la hostelería, la construcción y la atención a personas mayores. Uno de los datos más llamativos del informe es el incremento de trabajadores autónomos de origen extranjero en esta región, que ha impulsado el crecimiento de este colectivo. Aunque la inmigración se concentra en áreas urbanas y económicamente dinámicas, comienzan a observarse cambios en zonas rurales, donde la llegada de extranjeros ha contribuido a mantener e incluso rejuvenecer la población, aunque todavía no ha detenido el éxodo de autóctonos.

Por todo ello, el presidente del CES ha insistido en que la inmigración es un componente estructural y decisivo de la sociedad española y, a su juicio, el reto principal es lograr que los procesos migratorios sean controlados, seguros y eficaces, para favorecer su aceptación social.

Fruto de un acuerdo con Podemos, el Gobierno emprenderá una regularización de migrantes que tiene en contra a PP y Vox.

Más implicación por parte de las empresas

En relación a la necesidad de cubrir vacantes en el mercado laboral, Costas ha instado a las empresas a implicarse activamente en la formación de los migrantes, pues insiste en que no basta con reclamar mano de obra. “Es fundamental que el sector empresarial participe en el desarrollo de las capacidades que requiere”, ha concluido.

(Con información de Europa Press)