Hoy, todas las miradas están puestas en la guerra que protagonizan Estados Unidos e Israel contra Irán. Son numerosos los ataques que han tenido lugar en Oriente Medio y, en medio de esta amarga realidad, es impensable no poner el foco de atención en dos royals a quienes estos hechos les tocan muy de cerca. Pese a que los Emiratos Árabes Unidos no están involucrados en el conflicto bélico de forma directa, lo cierto es que el hecho de que el rey Juan Carlos I y su nieto, Froilán, se encuentren residiendo en la capital del país, Abu Dabi, genera una gran intranquilidad.
Vanitatis ha podido consultar cómo están viviendo esta realidad el padre de Felipe VI y el hijo de la infanta Elena. El entorno cercano de ambos ha explicado al ya citado medio que, aunque el conflicto ha estallado en la región, su día a día continúa con relativa normalidad. En las calles de la capital emiratí no se observa el ambiente propio de un escenario de guerra. No es habitual ver a personas corriendo en busca de refugio ni la presencia de heridos o tanques en las vías públicas. Los comercios siguen abiertos y las empresas continúan con su actividad habitual, aunque en algunos casos se hayan producido ligeros ajustes en los horarios.
En ese contexto, tanto el rey emérito como su nieto mantienen su vida cotidiana sin cambios significativos. “Están tranquilos, siguen con su día a día porque, además, en Abu Dabi no ha habido casi ataques”, afirman las fuentes consultadas por Vanitatis desde el pasado sábado, 28 de febrero, día en el que se inició el conflicto. Aunque la evolución de cualquier guerra es imprevisible y existe la posibilidad de que la situación se complique, por el momento el clima general es de tranquilidad. No se descarta que, si el conflicto se intensificara, algunos ciudadanos españoles residentes en Emiratos pudieran plantearse abandonar el país o que el Ministerio de Asuntos Exteriores adoptara medidas específicas. Sin embargo, esa posibilidad no parece inmediata.
“No hay motivos para alarmas”
“Nadie asegura que esto no se vaya a ir complicando, pero de momento todo tranquilo y no hay motivo para alarmas; ahora más que nunca los sensacionalismos y los rumores no aportan nada”, señalan las mismas fuentes. El rey Juan Carlos I se encuentra actualmente instalado en el hotel Four Seasons de Abu Dabi. El traslado a este alojamiento se produjo hace varias semanas debido a unas obras de reconstrucción en su residencia habitual. Al estar situada junto al mar, la vivienda requiere trabajos de mantenimiento más frecuentes que otras construcciones.
Mientras tanto, su nieto Felipe Froilán de Marichalar continúa residiendo en su vivienda habitual en la capital emiratí. El joven comparte piso con un compañero de trabajo y mantiene una rutina centrada en su empleo, el deporte y los encuentros con amigos.
A pesar de esa adaptación a su vida en Abu Dabi, el joven reconoce en ocasiones a su círculo cercano que no siempre se siente plenamente cómodo viviendo fuera de España. Su carácter abierto y comunicativo hace que comparta ciertas inquietudes con su entorno. Entre ellas, el cansancio que le produce residir en un país que no considera propio, aunque su trabajo le resulte satisfactorio. En cualquier caso, su permanencia en Abu Dabi también está vinculada a la presencia de su abuelo en la ciudad. Mientras Juan Carlos I continúe residiendo allí, Froilán se siente especialmente cercano a él y prefiere permanecer en el mismo lugar. Por el momento, ni el rey emérito ni su nieto contemplan abandonar el país.