La muerte de Fernando Ónega ha dejado un profundo vacío entre sus familiares, amigos y compañeros de profesión. El comunicador gallego falleció a los 78 años, después de una trayectoria profesional que se extendió hasta sus últimos días y cuando acababa de recibir un nuevo reconocimiento a su extensa carrera. Su partida supone la pérdida de un referente indiscutible del análisis político desde la Transición y en el periodismo español.
El padre de Sonsoles Ónega dedicó su vida a contar y explicar la actualidad española en distintos formatos, aunque siempre consideró la radio como su verdadero hogar profesional. Su figura estuvo estrechamente ligada a las instituciones del Estado y a los principales protagonistas de la vida pública nacional. Entre esos vínculos destacó el que mantuvo con la reina Letizia Ortiz Rocasolano, con quien compartía no solo afinidad profesional, sino también una relación personal marcada por el afecto y la admiración mutua.
La esposa del rey Felipe VI siempre consideró a Ónega un referente en el ejercicio del periodismo, además de ser el padre de su íntima amiga, Sonsoles Ónega. La amistad entre la reina y Sonsoles se remonta a sus años como compañeras de profesión, una relación que con el tiempo se consolidó en el ámbito personal. Ese lazo contribuyó a fortalecer la cercanía entre la reina y el veterano comunicador.
La reina Letizia se saltaba el protocolo en los actos que acudía Fernando Ónega
Las muestras de cariño entre Fernando Ónega y la reina Letizia eran visibles en cada uno de sus encuentros públicos. En más de una ocasión, la reina dejó a un lado el estricto protocolo para fundirse en un abrazo con el periodista. Uno de los momentos más recientes tuvo lugar en mayo del pasado año, cuando Ónega recibió el APM de Honor 2024 en una ceremonia presidida por los Reyes. Durante aquel acto, el periodista, que fue jefe de prensa del presidente Adolfo Suárez, subió al estrado para recoger su galardón y, al saludar a la reina, le dio un cariñoso beso en la mejilla, gesto al que ella respondió con un sincero abrazo.
El último encuentro público entre Fernando Ónega y la reina Letizia tuvo lugar en noviembre, durante los actos conmemorativos del 50º aniversario de la monarquía española. Tras la ceremonia en la que el rey Felipe VI impuso el Toisón de Oro a su madre, la reina Sofía de Grecia, Ónega moderó el coloquio ‘50 años después: la Corona en el tránsito a la democracia’ celebrado en el Congreso de los Diputados. Al acto asistieron los Reyes junto a sus hijas, la princesa Leonor de Borbón y la infanta Sofía de Borbón. En aquella jornada, la reina Letizia se mostró sonriente y cercana al saludar al veterano cronista y conversar con él durante unos segundos. La escena, observada con una sonrisa por el rey Felipe VI, reflejó una vez más la relación de afecto y respeto que unió hasta el final a Fernando Ónega con la Familia Real y, en particular, con la reina Letizia.
Tras conocerse la noticia de su fallecimiento, los royals españoles compartieron un mensaje público en el que expresaron su pesar. En el comunicado, destacaron la relevancia de su trayectoria y el recuerdo que deja en la profesión: “Fernando Ónega, gallego y escribidor, referente del mejor periodismo desde la Transición, nos ha dejado. Maestro de periodistas, Fernando nos regaló sus crónicas, su ironía y esa mirada afilada y honesta de la realidad. En todos los formatos ejerció como profesional destacado, pero fue en la radio donde encontró su casa. Nuestro cariño y el mejor recuerdo para su familia”.