Vox anuncia que no investirá a María Guardiola como presidenta de Extremadura: “No ha entendido el mandato de las urnas”

La formación sostiene que la candidata popular no ha asumido el resultado electoral ni las exigencias del bloque parlamentario

La presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola, en el pleno de la Asamblea (Europa Press)

El secretario general de Vox, Ignacio Garriga, ha anunciado este martes que su formación no apoyará la investidura de María Guardiola como presidenta de la Junta de Extremadura. La decisión, expresada en términos de “no rotundo”, coincide con la jornada en la que la dirigente del Partido Popular ha sido propuesta oficialmente como candidata a presidir el Ejecutivo autonómico y con un calendario parlamentario que fija el 3 de marzo como fecha límite para celebrar el pleno de investidura.

Garriga ha realizado estas declaraciones ante los medios en los pasillos del Parlament, donde ha justificado la negativa de su partido en la falta de entendimiento, a su juicio, del resultado electoral por parte de la candidata popular. “No ha entendido el mandato de las urnas”, ha afirmado, al tiempo que ha reprochado a Guardiola no haber ofrecido “garantías” suficientes para que Vox pueda impulsar sus políticas en el futuro Gobierno regional. Pese a la contundencia del mensaje, el dirigente ha subrayado que su formación sigue “dispuesta a negociar” si se dan las condiciones que consideran necesarias.

La posición expresada por Garriga no excluye, al menos en su planteamiento, otros escenarios más adelante. “Depende del PP, dependerá de la señora Guardiola, si se presenta a otra investidura con la posibilidad de tener un voto favorable o la abstención de Vox”, ha señalado. Sin embargo, ha recalcado que la postura en este momento es “radicalmente un ‘no’ rotundo”, una decisión que ha vinculado al respeto a sus votantes y a la interpretación que su partido hace del equilibrio parlamentario surgido de las urnas.

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Para Vox, ese mandato implica algo más que facilitar la gobernabilidad. Garriga ha insistido en que su formación debe contar con capacidad real para “cambiar las políticas” y con “garantías” que permitan llevarlas a cabo. En este punto, ha recordado que fue el Partido Popular quien “rompió el pacto con Vox hace un tiempo” y quien decidió “expulsar a Vox de los gobiernos”, una referencia directa a la ruptura de acuerdos en distintos ejecutivos autonómicos compartidos.

El también vicepresidente del partido ha rechazado que el desacuerdo se limite a una discusión sobre cargos o reparto de responsabilidades. “No es un tema de sillones”, ha repetido, antes de emplazar al PP a asumir lo que ha descrito como “un cambio de paradigma político”. Según su argumentación, los pactos deben reflejar el peso parlamentario de cada fuerza y traducirse en capacidad de decisión dentro de los gobiernos.

Negociaciones bloqueadas en Extremadura

Las declaraciones de Garriga se producen en un contexto de conversaciones encalladas entre Vox y el Partido Popular de Extremadura. Un día antes, el portavoz nacional de Vox, José María Fúster, ya había admitido públicamente la ausencia de avances en las negociaciones con el equipo que lidera Guardiola. En una comparecencia ante la prensa desde la sede del partido, Fúster aseguró que la formación cumplirá con sus compromisos “en los gobiernos o en la labor de oposición, allá donde no nos alcance”, dejando claro que la entrada en el Ejecutivo autonómico sigue siendo una prioridad si se dan las condiciones adecuadas.

El secretario general de Vox, Ignacio Garriga, en el Parlamento andaluz (María José López - Europa Press)

Fúster también respondió a uno de los argumentos recurrentes del PP, que sostiene que Vox no estaría realmente interesado en formar parte de los gobiernos autonómicos. El portavoz nacional mostró su malestar por esa insistencia y defendió la vocación de gobierno de su partido con un discurso directo. “¿Para qué montamos un partido si no es para entrar en el Gobierno? ¿Para qué montamos un partido si no es para gobernar?”, planteó ante los medios, subrayando que el objetivo último de la formación es ejercer responsabilidades ejecutivas cuando el respaldo electoral lo permite.

Competencias, presupuesto y comparaciones

La dirección de Vox ha reiterado en los últimos días que su eventual participación en gobiernos autonómicos solo tiene sentido si va acompañada de competencias claramente delimitadas y de un presupuesto definido. Fúster habló de un compromiso “contractual” con el electorado que obliga a la formación a defender los principios y propuestas respaldados en las urnas y advirtió de que no aceptarán consejerías sin atribuciones reales. “Por ahí no entramos”, señaló con rotundidad.

En la misma línea, Garriga se ha preguntado por qué “le molesta tanto al PP” que Vox tenga consejerías con competencias en gobiernos autonómicos cuando, según ha recordado, históricamente le ha resultado “tan fácil” pactar con CiU. La comparación busca reforzar la idea de que la presencia de Vox en los ejecutivos regionales debería ser asumida como una consecuencia lógica del resultado electoral y no como una anomalía política.

Guardiola fuerza el escenario institucional

En paralelo a las declaraciones de Garriga, María Guardiola ha elevado la presión sobre Vox y ha defendido su negativa a asumir el programa de otro partido. “No acepto el programa de otro partido, que es lo que exigen, y eso no va a ocurrir”, ha resumido. Guardiola ha ido más allá al advertir de que “lo que no puede ser es que el Partido Popular, que ha ganado las elecciones con mucha diferencia, tenga que travestirse de Vox”.

La presidenta en funciones también ha revelado que la semana pasada envió un correo electrónico a Vox con documentación y una petición de reunión para retomar las conversaciones, sin haber recibido respuesta hasta el momento. “No contestan ni a los emails”, ha lamentado, en un intento de trasladar la responsabilidad del bloqueo a la formación de Santiago Abascal.

Vox espera que el PP le haga llegar una "propuesta formal" para abordar al sustituto de Carlos Mazón al frente de la Generalitat valenciana, y ha evitado valorar los nombres que suenan para ocupar ese cargo para no contribuir al "relato mediático". (Fuente: Congreso)

Mientras tanto, Vox mantiene su negativa y sitúa la pelota en el tejado del PP, en un pulso político que amenaza con desembocar en una nueva llamada a las urnas si ninguna de las dos partes modifica sustancialmente su posición.

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