En esto del buen comer, nada como escuchar a los mejores chefs del mundo para acertar de lleno. Uno de ellos es Joan Roca, cocinero de altos vuelos avalado por las tres estrellas Michelin que brillan desde hace ya décadas en El Celler de Can Roca.
En su reciente paso por el pódcast La Prórroga, el chef ha querido dejar de lado los términos de la alta cocina para acercarse al ciudadano de a pie, recomendando algunos de sus restaurantes favoritos para una comida sencilla pero deliciosa, sin gastos excesivos ni premios internacionales. Son restaurantes, dice, “alejados del foco, pero que son superinteresantes y son buenas casas para recomendar dónde sí se come muy bien”.
Ca la Pepa, en plena Costa Brava
La primera de las recomendaciones llega en forma de humilde casa de comidas familiar: se llama Ca la Pepa, y es un local en plena Costa Brava, concretamente en la Platja d’Aro, que podría pasar desapercibido al ojo poco entrenado. En su interior, esconde una cocina mediterránea casera, sin pretensiones y hecha con mucho mimo, una propuesta que ha conquistado al chef Michelin.
“Es un restaurante que no está en primera línea de mar, ni en el paseo, sino que está retrocedido y es un sitio muy recomendable”, asegura el chef catalán. “Cocinan muy bien, tienen una buena carta de vinos y es un restaurante aparentemente muy sencillo”, explica, mencionando algunas de sus mejores virtudes. En la carta de este local destacan los pescados, las carnes y, especialmente, las aves, con platos como codornices con foie, faisán o perdices.
Le Baratin, un bistró en París
Para su segunda recomendación, el triestrellado chef cruza la frontera y nos hace viajar hasta el corazón de París, más concretamente al barrio de Belleville, en el noreste de la ciudad. Allí se encuentra Le Baratin, un bistró liderado por una chef argentina que fascinó al cocinero durante una visita a la capital francesa. “Si va a París, le recomendaría Le Baratin, que es un bistró con una señora que cocina maravillosamente bien. No es un restaurante de alta cocina, es un bistró muy informal, pero con una excelente cocina”, asegura el cocinero. La propuesta se basa en una cocina regional, apoyada en su bodega con vinos naturales.
Gresca, en Barcelona
La última recomendación nos lleva hasta la Ciudad Condal, un auténtico bullidero de propuestas gastronómicas en el que el cocinero tiene uno de sus favoritos. “Si vas a Barcelona, un lugar al que yo suelo ir al mediodía, en el que siempre como mucho y muy bien, es el restaurante Gresca”, comienza su recomendación Joan Roca. “Es un restaurante que no tiene estrella Michelin, pero donde se come muy bien y que tiene también muy buena carta de vinos”.
El local, ubicado en la calle Provença, basa su propuesta en sabrosos platillos de estilo actual, exclusivamente a la carta y con opciones para compartir. Su uso del producto cinegético, de la casquería y de los productos de temporada ha conquistado a la Guía Michelin que, si bien, como asegura Roca, no le concede una estrella, sí lo recomienda entre los mejores lugares para comer en Barcelona.