En la actualidad, el equilibrio entre la vida personal y la laboral tiene un papel decisivo para la toma de decisiones de los trabajadores. Y más en el contexto actual, marcado por la inflación, los avances tecnológicos y la incertidumbre económica. Con este escenario, muchos españoles se están replanteando si su trayectoria profesional es la adecuada, y empiezan a evaluar que sus esfuerzos no se reflejan en su salario y ni en su bienestar laboral.
Así lo refleja un estudio reciente de Adobe sobre satisfacción laboral y aspiraciones profesionales en España, que muestra un panorama muy dividido. Por un lado, la mayoría de los trabajadores se sienten satisfechos con su empleo, ya que el 73% declara estar a gusto con su trabajo. Pero, por otro, menos de la mitad, un 46%, considera que su remuneración refleja de manera justa las labores que realizan. De hecho, un 95% cree que necesita un aumento de sueldo, frente a un 5% que cree que no, lo que deja claro la preocupación por los ingresos frente al cada vez más elevado coste de vida.
De hecho, el salario se posiciona como el principal motivo de cambio de trabajo. Más del 60% de los encuestados se plantea buscar un nuevo empleo en los próximos años, y el 42% señala que su motivación principal sería mejorar sus ingresos. Sin embargo, este interés no está desvinculado de la satisfacción personal, ya que más de la mitad de los españoles estarían dispuestos a cobrar menos si pudiese desempeñar su “trabajo ideal”.
Profesiones soñadas y formación continua
Entre las aspiraciones profesionales más comunes aparecen la programación y el desarrollo web, seguidos de médico, ingeniero o emprendedor. La búsqueda de vocaciones que combinen el desarrollo profesional con la realización personal se refleja también en la disposición de los españoles a formarse y reciclarse: un 95% estaría dispuesto a adquirir nuevas competencias, y el 52% considera prioritario mejorar su nivel de inglés.
Incluso, casi la mitad (42%) se mostraría abierto a mudarse a otra ciudad para comenzar una nueva etapa laboral, con Madrid, Barcelona y Valencia encabezando la lista de destinos preferidos, aunque otras ciudades como Málaga o Santiago de Compostela también atraen el interés.
El estudio también evidencia grandes diferencias geográficas. Ciudades como Bilbao, Barcelona y Madrid lideran en satisfacción profesional, con más de 74% de sus trabajadores satisfechos con su carrera. No obstante, la percepción salarial en Barcelona es muy baja, teniendo en cuenta que solo un 3,7% considera que su sueldo refleja su valor.
A Coruña, por su parte, destaca por tener el descontento salarial más alto del país (67%) y por una fuerte demanda de subidas superiores al 50%. En el otro extremo, Cádiz y Vigo muestran una satisfacción salarial por encima de la media, con Cádiz liderando con un 55% de trabajadores satisfechos con sus ingresos y un 13% que no considera necesario ningún aumento.
El coste de vida impulsa la búsqueda de otro empleo
La brecha generacional también marca diferencias en la percepción del salario. Los más jóvenes, pertenecientes a la Generación Z, son quienes más creen recibir un pago justo (8,5%), aunque también están dispuestos a aceptar incrementos moderados. Los Millennials y la Generación X son más exigentes, ya que más de la mitad de estos grupos reclaman aumentos de entre el 21% y el 50%, probablemente debido a mayores cargas económicas y expectativas salariales más altas.
El desajuste entre salarios y coste de vida explica buena parte de este malestar. El salario mínimo interprofesional ha crecido apenas un 3,1% en términos reales desde 2021, mientras que el precio de la vivienda se ha disparado un 12,7% en solo un año. Los alquileres representan ya cerca del 47% del salario bruto medio, muy por encima del umbral recomendado por organismos internacionales del 30%. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), el gasto medio mensual en España alcanza los 1.093 euros por persona, y 2.718 euros por hogar, el nivel más alto registrado en más de una década.
Pero el cambio laboral no responde solo a cuestiones económicas. Un 30% de los trabajadores desea mejorar el equilibrio entre vida personal y trabajo, un 8% busca reducir estrés acumulado, y un 11% quiere reconectar con una vocación que su empleo actual ha dejado de lado. Esta necesidad de reinventarse es especialmente visible en las generaciones más jóvenes, siendo un 62% de la Generación Z y un 65% de los Millennials quienes se plantean cambiar de empleo, mientras que más de la mitad de la Generación X (56%) también considera un giro profesional en algún momento de su carrera.