Puente defiende su gestión del accidente ferroviario de Adamuz y sostiene que “no hay debate” sobre su dimisión

El ministro de Transportes asegura que se exigirán responsabilidades a quienes hayan contribuido “por acción u omisión” al siniestro que causó 45 muertos y pide esperar a los resultados de la investigación técnica

El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, atiende a los medios en una rueda de prensa (Matias Chiofalo - Europa Press)

El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha asegurado que el Gobierno exigirá responsabilidades a quienes “por acción u omisión” no hayan hecho bien su trabajo tras el accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba), en el que fallecieron 45 personas. Puente ha afirmado que, si la investigación concluyera que él mismo tiene alguna responsabilidad, también la asumiría, aunque ha subrayado que en este momento “no hay debate” sobre su dimisión. Así lo ha señalado en una entrevista concedida a El País, en la que insiste en la necesidad de esclarecer los hechos y de introducir las mejoras necesarias para que la sociedad recupere la confianza en el tren.

El titular de Transportes ha defendido un criterio de responsabilidad individualizado y vinculado a los hechos concretos. “Para mí, los responsables son aquellos que por acción o por omisión hayan contribuido o agravado la causación del daño”, ha explicado, al tiempo que ha descartado exigir responsabilidades de forma indiscriminada. En su opinión, no tiene sentido señalar a quienes han cumplido correctamente con sus funciones, y ha reiterado que, si se detecta que alguien no ha actuado conforme a sus obligaciones, “sea quien sea”, se actuará en consecuencia. Ese planteamiento, ha añadido, se aplicaría también a su propia gestión si así lo determinan las conclusiones técnicas.

Puente ha relatado cómo recibió la noticia del siniestro el domingo 18 de enero a las 20.00 horas y cómo salió de su domicilio media hora después rumbo al centro de control de circulación de Adif. Según su testimonio, no regresó a casa hasta el martes por la noche, tras dos días marcados por reuniones, comparecencias públicas y coordinación con los equipos técnicos. “Volví con la misma ropa”, ha contado, al describir una secuencia de jornadas en las que, nada más llegar a su domicilio, se produjo además un nuevo accidente en la red de Rodalies en Cataluña. El ministro ha reconocido el impacto personal de esa concatenación de incidentes y ha señalado que no tuvo “ni un minuto” para pensar en sí mismo, centrado en resolver la emergencia.

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La investigación antes que el debate político

En relación con las causas del accidente, Puente ha pedido prudencia y ha insistido en que la investigación todavía está en marcha. Ha explicado que los trabajos se centran en determinar si el siniestro se produjo por la rotura del carril o por un fallo en la soldadura, y ha advertido de que solo cuando se conozcan los resultados será posible delimitar responsabilidades. “Primero veamos si se confirma que es el carril el que se ha roto o la soldadura. A partir de ahí se podrá esclarecer qué tipo de responsabilidades hay, si es que las hubiera”, ha señalado.

El ministro ha cuestionado que se pueda elevar automáticamente una eventual responsabilidad técnica al nivel político si los sistemas de control y supervisión se han aplicado conforme a los protocolos. A su juicio, no tiene sentido plantear ahora un debate sobre dimisiones sin conocer si los parámetros de seguridad se cumplieron. En ese sentido, ha apuntado que, si finalmente se confirmara un defecto en la soldadura o en el acero que no hubiera sido detectado por las pruebas de ultrasonidos, se trataría de un problema complejo que no estaría necesariamente vinculado al mantenimiento ordinario de la vía.

Rueda de prensa del Ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, el 23 de enero de 2026.

Puente ha destacado que mantiene un contacto “constante” con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, desde el primer momento tras el accidente. Según ha explicado, la coordinación entre administraciones resulta clave tanto para atender a las víctimas y a sus familias como para restablecer el servicio ferroviario en Andalucía, interrumpido desde la tragedia. “Lo más importante son las víctimas y sus familias, y a continuación volver a poner en marcha el servicio ferroviario”, ha insistido, al definir las prioridades de su departamento.

Comparaciones “ofensivas”

En el plano político, el ministro ha rechazado las comparaciones entre su gestión del accidente de Adamuz y la actuación del presidente de la Comunidad Valenciana, Carlos Mazón, tras la DANA que afectó a esa comunidad. Puente ha calificado esas analogías de “ofensivas” y ha defendido que no existe ningún paralelismo entre ambos casos. “Yo he estado en todo momento al frente de mis responsabilidades”, ha afirmado, frente a lo que considera una equiparación injusta.

El titular de Transportes ha subrayado que no ha estado “escondido” y que ha dado explicaciones de forma continuada desde que se produjo el accidente. “No encuentro parecido con Mazón por ningún lado. Si el listón es Mazón, yo estoy muy lejos”, ha reiterado, al tiempo que ha asegurado que no entrará en confrontaciones partidistas. “Las guerras políticas se las dejo” al líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha señalado, insistiendo en que su papel es gestionar y resolver la crisis.

El primer convoy ha impactado contra una roca en Girona, mientras que el segundo ha chocado contra un muro en la provincia de Barcelona

A esa presión política se ha sumado la situación del servicio de Rodalies en Cataluña, que permanece suspendido por falta de garantías de seguridad en la infraestructura. El presidente de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), Oriol Junqueras, ha reclamado la dimisión de Puente y de la consellera de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica de la Generalitat, Sílvia Paneque, por lo que considera una “incapacidad manifiesta” para afrontar la crisis.

En una rueda de prensa celebrada en la sede de su formación, Junqueras ha afirmado que ambos responsables “han dimitido de sus obligaciones” a efectos prácticos, al estar —según sus palabras— más pendientes de encontrar explicaciones puntuales que de abordar el problema en toda su magnitud. En una jornada en la que Rodalies continúa sin servicio, el dirigente republicano ha reclamado que esa dimisión se formalice, mientras el debate político se intensifica en torno a la gestión de la seguridad ferroviaria y a las responsabilidades derivadas de una de las mayores tragedias ferroviarias de los últimos años.

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