La tarta de queso japonesa se ha convertido en una de las recetas más virales de las últimas semanas en redes sociales. Consolidada como un icono de la pastelería de Japón, no solo es ideal para celebraciones y meriendas, sino que puede prepararse de forma rápida y con pocos ingredientes. Y es que es una de las versiones más ligeras, esponjosas y deliciosas de este postre tradicional, que combina a la perfección con té verde o café.
Este pastel, conocido en Japón como fuwa-fuwa, suele encontrarse en cafeterías y restaurantes del país y es apreciado por su suavidad, que recuerda al algodón. El proceso de elaboración de la tarta japonesa resulta sencillo, aunque requiere de algunas técnicas para lograr un resultado óptimo. Se hornea al baño María, lo que permite una cocción lenta y uniforme y aporta esa característica esponjosidad. Para evitar que la tarta pierda volumen tras el horneado, los expertos recomiendan abrir el horno de forma gradual, con el fin de evitar cambios bruscos de temperatura.
Para preparar este postre, es fundamental utilizar ingredientes de calidad y disponer de los utensilios adecuados. Además, existen opciones para transportar la tarta de manera segura, lo que facilita compartirla en reuniones familiares o con amigos.
Receta de tarta de queso japonesa
La tarta de queso japonesa es un bizcocho esponjoso elaborado con queso crema y claras montadas. Su técnica principal es el horneado al baño María, imprescindible para conseguir esa textura etérea y un interior húmedo.
Tiempo de preparación
El tiempo total de preparación es de 1 hora y 45 minutos, que se distribuyen de la siguiente forma:
- Preparación: 25 minutos
- Cocción: 1 hora y 20 minutos
Ingredientes
- 250 g de queso crema (tipo Philadelphia)
- 50 g de mantequilla sin sal
- 100 ml de leche entera
- 60 g de harina de trigo
- 20 g de maizena
- 6 huevos L (separar yemas y claras)
- 120 g de azúcar blanco
- 1 cucharada de zumo de limón
- 1 pizca de sal
- 1 cucharadita de extracto de vainilla (opcional)
- Azúcar glas para decorar (opcional)
Cómo hacer tarta de queso japonesa, paso a paso
- Forra la base y los laterales de un molde desmontable de 18-20 cm con papel de hornear.
- Precalienta el horno a 150°C, calor arriba y abajo, sin ventilador.
- Mezcla el queso crema, la mantequilla y la leche en un cazo a fuego muy bajo. Remueve hasta obtener una crema homogénea. Deja templar.
- Tamiza la harina y la maizena en un bol aparte.
- Bate las yemas con 40 g de azúcar, el zumo de limón, la sal y la vainilla. Incorpora la mezcla de queso templada y bate hasta integrar.
- Añade la harina y la maizena tamizadas, mezclando sin grumos.
- Bate las claras a velocidad baja. Cuando espumen, añade el resto del azúcar poco a poco y sube la velocidad hasta obtener picos suaves.
- Incorpora 1/3 del merengue a la mezcla base con movimientos envolventes. Añade el resto en 2 tandas, siempre con suavidad.
- Vierte la masa en el molde. Da unos golpecitos suaves para eliminar burbujas.
- Coloca el molde en una bandeja grande y añade agua caliente hasta 2 cm de altura (baño María).
- Hornea 25 minutos a 150°C. Baja a 120°C y hornea 55-60 minutos más.
- Deja reposar en el horno apagado y puerta entreabierta 10 minutos.
- Enfría completamente antes de desmoldar. Espolvorea azúcar glas si lo deseas.
¿Cuántas porciones rinde esta receta?
Salen entre 8 y 10 porciones.
¿Cuál es el valor nutricional de cada porción?
- Calorías: 210 kcal aprox.
- Proteínas: 6 g
- Grasas: 13 g
- Hidratos de carbono: 17 g
- Azúcares: 13 g
Cabe señalar que estas son estimaciones, y los valores precisos dependen de los ingredientes específicos.
¿Cuánto tiempo se puede conservar?
En nevera, bien tapada, hasta 3 días. Se recomienda consumirla fría. No congeles, ya que pierde textura.