Aunque no es uno de los más consumidos en la gastronomía española, su textura firme y su característico sabor hacen del congrio un pescado muy especial. Se considera un pescado semigraso, por lo que puede ser una buena opción para incluir dentro de una alimentación equilibrada.
De acuerdo con los informes de la Fundación Española de Nutrición (FEN), el congrio aporta alrededor de 3 gramos de grasa por cada 100 gramos de porción comestible. Desde el punto de vista nutricional, otra de las principales virtudes es su alto contenido de proteínas de gran valor biológico. Estas proteínas contienen aminoácidos esenciales necesarios para el mantenimiento de los tejidos, la reparación muscular y el correcto funcionamiento del organismo. Por esta razón, el consumo de congrio resulta especialmente beneficioso para personas activas, deportistas y adultos que buscan preservar su masa muscular.
Además de proteínas, el congrio destaca por su aporte de vitaminas esenciales. Entre ellas se encuentran varias del complejo B, como la niacina, la riboflavina, la tiamina y las vitaminas B6 y B12, fundamentales para el metabolismo energético, el sistema nervioso y la formación de glóbulos rojos. También aporta vitaminas liposolubles como la A, la D y la E, que cumplen funciones clave en la salud visual, ósea, inmunológica y en la protección celular frente al daño oxidativo.
Uno de los aspectos más relevantes del congrio es su elevado contenido de vitamina D. Una sola ración puede aportar hasta el 220 % de las ingestas recomendadas de esta vitamina para la población en estudio, aclara la FEN. La vitamina D es esencial para la absorción y utilización normal del calcio y el fósforo, minerales indispensables para la formación y el mantenimiento de huesos y dientes fuertes. Este beneficio resulta especialmente importante en etapas de crecimiento, en adultos mayores y en personas con riesgo de osteoporosis.
En cuanto a los minerales, el congrio es una fuente importante de fósforo, potasio, zinc y selenio. El fósforo participa en la salud ósea y dental, así como en la producción de energía. De hecho, una ración de este pescado cubre aproximadamente el 43 % de las ingestas recomendadas de fósforo para hombres y mujeres de entre 20 y 39 años con actividad física moderada, según la FEN. El potasio contribuye al equilibrio de líquidos y al buen funcionamiento muscular, mientras que el zinc refuerza el sistema inmunológico y el selenio actúa como antioxidante, protegiendo a las células del daño oxidativo.
Gracias a esta combinación de nutrientes, el consumo de congrio se asocia con diversos beneficios para la salud, como el fortalecimiento del sistema óseo, la mejora del rendimiento físico y el apoyo a las funciones neurológicas e inmunológicas. Su contenido moderado de grasa lo convierte en una alternativa adecuada dentro de dietas equilibradas y planes de control de peso.
Contraindicaciones del congrio
No obstante, como ocurre con otros pescados, el congrio presenta algunas contraindicaciones que deben tenerse en cuenta. Las personas con alergia al pescado deben evitar su consumo. Asimismo, quienes padecen enfermedades renales deben moderar la ingesta debido a su contenido de fósforo.
También se recomienda prestar atención a la procedencia del pescado para evitar posibles contaminantes, especialmente en poblaciones vulnerables como mujeres embarazadas.