La Basílica de la Sagrada Familia se ha convertido en uno de los grandes emblemas arquitectónicos de Barcelona, además de ser de los monumentos más reconocidos de toda España. Su autor, el arquitecto Antonio Gaudí, comenzó a construirla en 1882. Ahora, tras más de 140 años, la obra está cada vez más cerca de ser terminada. Si todo sale según lo previsto, la construcción finalizará en 2036, aunque estaba concebida para que se terminara de construir este año. Sin ir más lejos, hace unos días el templo entró en una fase decisiva de su edificación. Y es que, ya por fin, se colocó el cuarto brazo de la cruz de la torre de Jesucristo.
Con casi cinco millones de visitantes anuales, la Sagrada Familia no solo destaca por su relevancia cultural, sino también por la magnitud de su gestión financiera. Según ha explicado en un vídeo de la red social TikTok Jaime, de Suop Mobile (@suopmobile), el coste de funcionamiento del templo sorprende incluso a quienes están familiarizados con las grandes infraestructuras turísticas. “Vais a flipar”, anticipa el analista antes de desglosar las cifras.
Un mantenimiento mensual millonario
Actualmente, el templo no paga alquiler por el espacio que ocupa, pero sí mantiene un acuerdo con el Ayuntamiento de Barcelona que supone un coste mensual de 208.000 euros. Esta cifra, que podría parecer elevada, representa solo una pequeña fracción del gasto total que requiere el funcionamiento del edificio.
La gestión operativa del templo incluye partidas para personal, administración y campañas de marketing. Según detalla Jaime, “entre la gestión del templo, personal y marketing, se gastan casi 2,15 millones de euros” cada mes.
El gasto de mantenimiento, seguros y suministros también ocupa un lugar destacado en el presupuesto mensual. El experto señala que “en mantenimiento, seguros y suministros, unos 625.000 euros” se destinan a garantizar la seguridad y el correcto funcionamiento de las instalaciones, un aspecto crucial en un edificio que sigue en construcción y recibe miles de personas a diario.
Construcción, aportaciones a la Iglesia y beneficios turísticos
La Basílica de la Sagrada Familia también realiza contribuciones económicas a la diócesis. La aportación mensual asciende a 474.000 euros, una cifra que, según las explicaciones de Jaime, forma parte de los compromisos adquiridos por el templo con la Iglesia y que se suma al resto de gastos fijos.
Pero el mayor desembolso mensual corresponde a la propia obra de construcción y restauración, que sigue vigente a pesar del avance de los trabajos. “El gasto más grande es la obra: 3,73 millones de euros solo en construcción y restauración”, indica el experto. Así, la suma de todos los conceptos supera los 7,18 millones de euros mensuales, lo que equivale a unos 240.000 euros diarios.
A pesar de la magnitud de los costes, la Sagrada Familia genera ingresos suficientes no solo para cubrir los gastos, sino también para obtener beneficios. De acuerdo con Jaime, “ingresan 11,16 millones al mes, generando un 35,6% de beneficio”. Esta rentabilidad proviene, principalmente, de la venta de entradas y servicios asociados al turismo, que han permitido al templo autofinanciar su construcción y mantenimiento sin recurrir a fondos públicos directos.