Tariku Novales, el plusmarquista español de maratón “ignorado” por la Federación y que no conoce su edad ni a sus padres

El atleta de origen etíope hizo historia este domingo en Valencia al convertirse en el primer corredor nacional que baja de las 2 horas y 6 minutos en la distancia: “Si vieras mi cuenta bancaria, te daría la risa”

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Tariku Novales nada más conseguir el récord de España de maratón (EFE/Manuel Bruque)
Tariku Novales nada más conseguir el récord de España de maratón (EFE/Manuel Bruque)

El atletismo español vivió una jornada para el recuerdo este domingo en Valencia. Fue así porque durante el maratón de la ciudad se batieron los récords nacionales de la distancia por partida doble. Primero, Tariku Novales se convirtió en el primer corredor español que para el cronómetro por debajo de las 2 horas y 6 minutos, al conseguir un tiempo de 2:05:48. Después, Majida Maayouf también hizo historia en categoría femenina, con un registro de 2:21:27 que mejoró en hasta cuatro minutos la anterior plusmarca.

Eso sí, trascendió especialmente el hito de Novales, que superó a Ayam Lamdassem (2:06:25 en 2022) y que cumplió con las expectativas que él mismo había generado en los días previos. “Estoy muy contento por el récord, pero creo que aún puedo mejorar esta marca, porque las liebres nos han fallado y hemos tenido que currar mucho ahí”, avisó nada más concluir la carrera. Fue el mensaje más suave que lanzó, puesto que aprovechó el altavoz que se le brindaba para denunciar las dificultades con las que se ha encontrado para conseguir su éxito.

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En un primer momento, el atleta intentó morderse la lengua en el corrillo con los medios posterior a la prueba. “Este es un gesto simbólico, una muestra de agradecimiento a la firma, que me ha apoyado incluso el año pasado, cuando las cosas no iban bien y estaba lesionado. Pero no me hagáis hablar…”, respondió Novales, como recoge La Vanguardia, cuando se le preguntó por qué llevaba sus zapatillas Adidas colgadas del cuello. Finalmente, no pudo contenerse y denunció su situación sin pelos en la lengua.

Novales en el pasado Mundial de atletismo (REUTERS/Aleksandra Szmigiel)
Novales en el pasado Mundial de atletismo (REUTERS/Aleksandra Szmigiel)

“Es que la Federación Española no me da nada. He sido 21º del mundo y antes de venir aquí tenía una mejor marca de 2:07:00, pero nada, mi beca es minúscula. Y para hacer atletismo tengo que sacrificar mi tiempo y mi energía. Si vieras ahora mismo mi cuenta bancaria, te daría la risa, la verdad. Porque lo he invertido todo en poder llegar en este estado de forma y no es barato preparar un maratón. No es barato”, aseguró Novales.

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Más tarde, volvió a agradecer el mecenazgo de Adidas: “Todo financiado gracias a la ayuda que me da Adidas, al patrocinio que tengo, porque si no te aseguro que sería totalmente imposible”. Aún fue más lejos, llegando a señalar con dureza al ente federativo. “Te digo que la Federación, en todo momento, aparte de ignorarme y hacerme esperar meses para darme una respuesta, me ha dicho directamente que no cumplo los criterios. Por lo cual… Pues no sé… No sé… La gente flipa cuando les digo que no tengo ningún tipo de ayuda. Es decir, afuera de España flipan”, expuso sin tapujos.

“O sea, no lo puedo entender que un atleta de 2:07:00 (su anterior crono) no tenga ningún tipo de ayuda. Yo qué sé, me voy a callar ya porque si no…”, sentenció Novales. A pesar de todo, la sonrisa no se le borró del rostro en el que posiblemente fuera el día más feliz de su vida. Una que, por increíble que parezca, no tiene nada claro cuándo ni con quién empezó.

Adoptado a los seis años en Galicia

Sí se sabe con certeza que Novales nació en Etiopía. Pero las incógnitas sobre los años previos a su adopción por parte de una pareja de profesoras gallegas son inmensas. Lo reconoció con todo lujo de detalles en El Mundo este verano: “No sé exactamente el día en el que nací. Cuando llegué a España, un forense y un pediatra me midieron los huesos, la muñeca creo recordar, y dijeron que había nacido entre 1998 y 1999. Al principio, me pusieron 1999, pero cuando tenía 10 años decidí cambiarme al 1998 porque me sentía más cerca de los niños de esa edad. Fue un lío ir al juzgado, al registro civil nacional, al registro civil autonómico, pero era lo que sentía. Por eso no hice segundo de primaria. Luego celebro mi cumpleaños el 8 de marzo porque mi familia es muy feminista y, como podían elegir un día, escogieron el Día de la Mujer”.

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Podría decirse que Novales tiene 25 años, pero sin total seguridad. En 2021, decidió viajar a su país natal para despejar otras dudas, las de la familia que llegó a tener allí. “Sabía que mi padre había muerto cuando yo tenía dos años y siempre pensé que mi madre había fallecido antes, al nacer yo. Pero en mi primer viaje desde la adopción, hace dos años, descubrí que no era así. Me encontré con quienes me cuidaron cuando era pequeño y me dijeron dos cosas. La primera, que físicamente me parecía mucho a mi padre. Y la segunda, para mi sorpresa, que mi madre no había muerto. Según me explicaron, desapareció cuando nací porque mi padre la maltrataba y no pudo con la situación. Nadie sabe dónde está ahora, pero probablemente esté viva”, confesó al periódico español.

Tanto le sobrepasó la información de la que tuvo conocimiento entonces que Novales, quien desde los seis rehizo su vida a una velocidad igual o parecida a la que corre (”En un mes hablaba castellano, en tres, gallego, y al medio año ya lo hacía sin acento, como si hubiera nacido en España”), decidió pasar a indagar sobre sus orígenes más despacio. A día de hoy, no se siente etíope, a pesar de contar con un físico idéntico al de estos.

Tariku Novales con la bandera española en Valencia (EFE/Manuel Bruque)
Tariku Novales con la bandera española en Valencia (EFE/Manuel Bruque)

La reconciliación con su pasado tendrá que esperar, porque aquella época en suelo africano, entre vecinos, una hermana por parte de padre y los orfanatos, no debió ser fácil de digerir. Lo mismo hay que decir, en la actualidad, de su relación con la Federación, sin que el malestar que ya existía meses antes de triunfar en Valencia parezca, ni mucho menos, mitigado. Pero Tariku Novales, siempre lo ha hecho, saldrá adelante. Como dijo nada más cruzar la meta en la capital del Turia: “Que hagan lo que les dé la gana, yo seguiré mi camino. Si quieren apoyarme, bienvenidos sean”.