Cada vez es más raro encontrar un hogar español en el que no habite también una mascota. El número de perros, por ejemplo, incrementó notablemente tras la pandemia, alcanzando los nueve millones en 2021, según datos de la Asociación Nacional de Fabricantes de Alimentos para Animales de Compañía (Anfaac). Ante este panorama, para la Dirección General de Tráfico (DGT) la “consecuencia es inevitable”: a mayor integración de los animales, mayor también la necesidad de contar con regulaciones y medios que faciliten el día a día de los dueños y sus mascotas.
Desafortunadamente, aún no existe una ley o normativa específica que regule cómo deben ser transportadas las mascotas a bordo de un vehículo. Por su parte, la Ley de protección, derechos y bienestar de los animales recién aprobada establece que en los desplazamientos el dueño debe atender “las necesidades fisiológicas y etológicas de los animales” y asegurarse de que el medio de transporte disponga de espacio y garantice “la seguridad vial y la seguridad” de la mascota durante el trayecto, pero no detalla cómo aplicarlo.
Te puede interesar: Los radares de cruce, el nuevo sistema que la DGT ya está implantando: así multan el exceso de velocidad
“En una próxima modificación del Reglamente General de Circulación se abordará con mayor detalle el modo en que deben ser transportados los animales domésticos en los vehículos”, ha prometido el jefe de la Unidad de Normativa de la DGT, Francisco de las Alas-Pumariño. Pero mientras se concreta, apuntan desde el organismo de tráfico, es preciso buscar la manera más eficiente de acomodar a los animales.
Seguridad y sentido común
A pesar de que no existe todavía una norma específica, los expertos de la DGT han señalado distintos comportamientos que nunca deberían llevarse a cabo. De esta manera, se recomienda no permitirles a las mascotas sacar la cabeza por la ventanilla del coche y tampoco dejarlas sueltas en el maletero. Además, tampoco es aconsejable colocarlas en los asientos delanteros y menos aún llevarlas sueltas en el habitáculo del vehículo. De igual forma, no se debiera sujetar al animal con correa.
Te puede interesar: El tipo de accidente que asola las carreteras de España: las muertes han aumentado un 52%
Por el contrario, desde la institución recomiendan habituar al animal al coche cuando todavía es pequeño, usar dispositivos de transporte de calidad. Estos últimos, dependiendo de su tamaño, deberán llevarse tras los asientos delanteros o anclado al respaldo del asiento trasero de forma transversal a la marcha. Además, se aconseja tener especial cuidad a la hora de bajar del vehículo para que la mascota no se escape.
Animales accidentados
Cada vez es más común que a las veterinarias lleguen mascotas que han sido víctimas de un accidente vial. “El accidente más frecuente se da cuando van con arnés sujeto a cinturón. En un impacto el perro va hacia adelante pero el cinturón no sujeta y sale despedido, con lo que puede provocarse un traumatismo cranoencefálico y torácico grave con neumotórax, o un impacto fuerte en el tórax con consecuencias importantes”, explica Paloma González de Ramos es directora del Hospital Veterinario Cuatro de Octubre”. La especialista también ha señalado que es muy frecuente que el arnés haga efecto palanca y cause sección medular si no está bien adaptado, aunque “depende de la fuerza del impacto y del peso del animal”.
Seguir leyendo: