En una reciente charla con Team Coco, el podcast producido por Conan O’Brien, Adam Scott relató cómo desorientarse en los pasillos interminables del plató neoyorquino de Severance se convirtió en parte esencial de su experiencia actoral.
Explicó que la guía de Ben Stiller y la inspiración de Ted Danson resultaron decisivas, al aprender de Danson la relevancia de los pequeños detalles escénicos y de Stiller la confianza plena en la dirección. Así, Scott pudo afrontar los retos físicos y emocionales de producciones tan exigentes como Severance bajo el liderazgo de creadores reconocidos.
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Scott compartió que las jornadas en los estudios del Bronx incluían auténticos laberintos que servían como escenario central. “En más de una ocasión tuve que pedir ayuda porque me perdía entre los pasillos. Los caminos cambiaban constantemente según las escenas, y nunca sabías si ibas en la dirección correcta”, contó para Team Coco.
El actor recordó que la idea inicial de la serie le fue presentada por Ben Stiller a comienzos de dos mil diecisiete, mientras presenciaban acontecimientos políticos en Utah. “Ben me llamó y me propuso un concepto que no iba a poder quitarme de la cabeza: ¿qué pasaría si vas al trabajo y olvidas por completo quién eres?”, rememoró Scott sobre el origen de Severance.
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Secretos de rodaje y aprendizajes junto a Ben Stiller
La relación profesional entre Adam Scott y Ben Stiller comenzó durante el rodaje de La increíble vida de Walter Mitty en dos mil doce. Desde entonces, Stiller se convirtió en el director en quien Scott deposita mayor confianza. “No hay nadie que trabaje más duro que Ben. Siempre busca la excelencia y eso es contagioso en el plató”, comentó Scott a Team Coco.
La exigencia de Severance llevó a Scott a vivir situaciones límite. “En la segunda temporada tuve una conmoción real durante una pelea. No llegué a colocar el brazo y mi cabeza recibió el impacto. La escena terminó en la serie porque, según Ben, fue auténtica”, relató. La colaboración con Stiller le permitió a Scott dejar que el director guiara el proceso, confiando en que cada decisión aportaba autenticidad a la historia.
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De Sam Malone a Party Down: homenaje e inspiración detrás de la barra
Para el papel de bartender en Party Down, Adam Scott confesó en Team Coco que no tenía experiencia previa. Por eso, recurrió a observar las rutinas de Sam Malone, el personaje interpretado por Ted Danson en Cheers. “Me dediqué a copiar todos los gestos: lavar vasos, cortar limones, abrir refrescos, comer un pretzel o simular dominio de la barra cuando no tenía idea”, explicó Scott sobre su método de preparación.
El actor descubrió que incorporar pequeños hábitos, como masticar un limón o limpiar una copa durante una conversación, creaba naturalidad en la actuación. “Adopté todas las rutinas de Danson porque nadie lo hacía mejor que él”, reconoció, en un abierto homenaje a su referente televisivo.
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Periodismo político: la vida alternativa que imaginó Adam Scott
En conversación con Team Coco, Adam Scott reveló que, de no haber sido actor, le habría gustado ejercer como periodista político. Criado en un hogar demócrata en Santa Cruz, desde niño se sintió atraído por seguir campañas y narrar lo que ocurría tras bambalinas. “Nada me parece que acompañar una campaña electoral y contar lo que sucede en ese mundo”, aseguró.
Scott explicó que siempre estuvo fascinado por las noticias políticas y que, en otra realidad, habría querido ganarse un lugar cubriendo la actualidad desde dentro de la escena política estadounidense.
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Éxito, crítica y autopercepción: la otra cara de la fama
La exposición pública y el reconocimiento llegaron a Scott de manera gradual, pero el actor admitió ante Team Coco que la fama resultó mucho más solitaria de lo esperado. Cuando coincidieron los estrenos de Parks and Recreation, Party Down y Step Brothers, comenzó a notar la atención constante de desconocidos: “Al principio pensé que tenía algo en la cara; la gente me miraba en todas partes y no era agradable”.
Scott relató que, tanto en el éxito como en el fracaso, la vulnerabilidad es una constante y aprendió que leer críticas, positivas o negativas, solo aumenta la inseguridad: “Siempre recordamos la opinión negativa, nunca la positiva”.
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Destacó el valor del apoyo de amistades como Paul Rudd durante los momentos difíciles y subrayó que, más allá de los premios, lo importante es la gratitud por seguir formando parte de su oficio.