El creador y principal responsable de El Caballero de los Siete Reinos, Ira Parker ofreció en Esquire una visión directa sobre el enfoque humorístico que eligió para esta nueva serie del universo Game of Thrones. “Eso es el Game of Thrones que vive en mi cabeza”, aseguró, destacando que su propuesta se diferencia del tono habitual de otras producciones derivadas de la saga.
Humor como sello distintivo
Parker recalcó la relevancia del humor para marcar la identidad de su serie. Con respecto a esto, recordó: “Cuando vi la serie original, me encantó por su comedia”. Explicó que el primer guion que escribió para House of the Dragon fue considerado una comedia extravagante, algo que reforzó su perspectiva personal.
El showrunner estadounidense señaló que la vida dura y desordenada de Juego de Tronos está llena de oportunidades cómicas. “Game of Thrones estaba lleno de chistes de Tyrion Lannister y relatos de viajes imposibles. El potencial cómico es infinito en un mundo sin baños y plagado de guerras interminables”, sostuvo.
Papel de Dunk y elección de Peter Claffey
La figura central de la serie es Dunk, un caballero errante interpretado por Peter Claffey. El productor afirmó que encontrar al actor protagonista fue complejo: “Él era el único en la Tierra que podría haberlo hecho”.
Detalló que buscaban un intérprete con una complexión física imponente y carisma genuino. “Tratar de encontrar a alguien tan alto, pero que no sea un alfeñique, y que encaje en lo físico... un exjugador profesional de rugby, eso servía”, indicó.
Subrayó que Claffey propició un ambiente positivo en el rodaje y procuró que todos se sintieran bien recibidos en Belfast. Esto terminó influyendo en la dinámica colectiva de la producción. Además resaltó: “No puedes contratar a alguien para que tenga ese espíritu. Si lo tienes, es un valor agregado. Y él asumió la tarea de garantizar que todos la pasaran bien”.
Una historia contenida sin magia ni dragones
A diferencia de otras entregas de la saga, esta producción opta por una escala más reducida. “La historia se centra en un solo personaje dentro de este gran universo. Es un placer y a la vez una dificultad en términos de producción”, comentó el realizador. Precisó que, debido a la estructura narrativa, resultó imposible filmar dos unidades al mismo tiempo, lo que añadió un desafío técnico.
La decisión de prescindir de elementos fantásticos fue central y admitió: “No hay magia ni dragones. House of the Dragon probablemente gasta más solo en eso que nosotros en varias temporadas. Así que esto permite que nuestro estilo visual sea más terrenal y realista”.
Si bien reconoció el uso de efectos visuales, insistió en que su integración es orgánica: “Hemos tenido grandes efectos visuales, pero todo encaja para reforzar lo que queremos mostrar”.
Relación Dunk-Egg y potencial cómico de los secundarios
La interacción entre Dunk y su aprendiz, Egg, es uno de los ejes humorísticos señalados por Parker. “Dunk es el personaje más simpático de la televisión. Es muy fácil con él porque es un pez fuera del agua. Algunos personajes con los que se cruza son excéntricos, pero Dunk no sabe si él es el extraño”, expresó el creador.
De acuerdo con el productor, la clave cómica está en su inocencia: “No tiene la agilidad mental de otros personajes marginados de George R. R. Martin, así que su ansiedad y su tamaño de oso en un mundo de monstruos provocan situaciones graciosas”. Sumado a que la relación con el joven Egg aporta otros matices. “Egg es muy inteligente a pesar de ser aprendiz. Eso nos da un potencial cómico enorme”, explicó.
Colaboración con George R. R. Martin y mirada a futuro
En la charla con Esquire destacó la cercanía de George R. R. Martin, autor de la saga, durante el desarrollo de la serie. “En mis primeras conversaciones con él se notaba cuánto amaba estas historias y personajes”, reveló. Buscó convertir al escritor en su referente principal y planteó: “Me propuse hacerlo feliz esta temporada. Fue una misión cumplida”.
Al mencionar sus aspiraciones, Parker compartió una ambición clara: “Ojalá que George siga escribiendo estas historias. La verdad es que le planteé a HBO la idea de hacer cuatro o cinco temporadas con Egg de niño, después regresar en 10 años para más entregas con Egg ya como príncipe, y volver otra década después para contar su adultez. Sería a lo largo de su vida… y también de la mía”.
Reconoció que tal vez nunca le permitan concretarlo, pero mantiene su deseo narrativo: “No estoy seguro de que alguien me deje hacerlo, pero me gustaría”.
Impacto y expectativas con la producción
Ira Parker reconoció en la entrevista que la presión y el nivel de expectativa que rodean el proyecto están fuera de su control. Entiende que la repercusión pública escapará siempre a sus manos, pero confía en lo realizado junto a su equipo.
Finalmente, el showrunner resumió su perspectiva: la serie ya no le pertenece y espera que el resultado conecte con la audiencia.