Destacado en el entretenimiento internacional por su papel protagónico en Stranger Things, Finn Wolfhard atraviesa una etapa de transición profesional marcada por la reflexión y el deseo de reinventarse.
En una entrevista reciente para Esquire, el actor canadiense detalló sus vivencias tras el cierre de la serie, expuso sus ideas sobre el desafío entre streaming y cine y adelantó sus próximos pasos creativos.
Cierre de “Stranger Things” y nuevos comienzos
El final de Stranger Things representó para Wolfhard un momento de profunda emotividad. “Existe mucha tristeza porque fue nuestra vida durante tanto tiempo; fue como nuestra escuela, nuestra infancia”, afirmó. Fue así, que el último día de rodaje significó el fin de una era que marcó tanto su formación personal como su carrera artística.
Pese a la nostalgia, se muestra optimista ante el futuro. “Todo saldrá como debe ser. También tengo la tendencia de no experimentar las cosas en el momento para prepararme para lo que viene”, reconoció. Describió este cierre como un “período de transición muy grande” y, aunque confesó cierto temor, mantiene la confianza en el porvenir.
Durante los años en la serie, Wolfhard forjó lazos sólidos con sus compañeros. En ese sentido, relató cómo convivió con Gaten Matarazzo durante la quinta temporada y la atmósfera cercana que lograron juntos: “Nuestro departamento desordenado se parecía mucho a un dormitorio universitario”. Además, destacó la “familia” formada con Joe Keery y Charlie Heaton, con quienes compartió tardes de cine y amistad.
Futuro del cine frente a las plataformas de streaming
Consultado acerca del futuro próximo del séptimo arte, el intérprete de 23 años se posiciona con firmeza. “No creo que el streaming sea el fin del cine. Las plataformas de streaming pueden ser increíbles, pero no hay nada como ver una película en una sala”, sostuvo.
Asimismo, subrayó el papel social de la experiencia compartida: “Si las salas de cine desaparecen, el mundo no será tan divertido. Ir al cine te hace sentir que no estás solo; cuando todo está en la televisión parece que la vida se vuelve más antisocial”.
El actor observó con preocupación la tendencia hacia la concentración empresarial en la industria. “La consolidación y el intento de monopolizar el cine no va a funcionar. El streaming debe tener su lugar, pero no debería acabar con las salas de cine”, explica.
Además, reconoció el período actual como una etapa de grandes cambios: “Estamos en transición para la industria. ‘Stranger Things’ termina y Netflix está a punto de comprar Warner Bros., y no sé cómo será eso”.
Proyectos personales y búsqueda creativa
Tras cerrar su ciclo en la serie, se dedicó a explorar nuevos territorios creativos. Su debut como codirector llegó con Hell of a Summer, estrenada en el Festival Internacional de Cine de Toronto. “Empecé esa película cuando tenía 16 años. No teníamos una productora ni alguien que recibiera llamadas por nosotros. Éramos solo nosotros convenciendo a todos de que podíamos lograrlo”, rememoró.
Luego, participó como productor y actor en Crash Land, que sigue las vivencias de un grupo de adolescentes canadienses apasionados por las acrobacias. Sobre sus próximas decisiones, afirmó: “Definitivamente quiero seguir actuando, pero solo si realmente me apasiona el proyecto”.
Expresó también su voluntad de mantenerse abierto ante nuevas oportunidades. “No hay por qué limitar aquello que te despierta curiosidad”, destacó. Mientras que la música es otro motor de su vida, y adelantó la grabación de un nuevo álbum y una posible gira con su banda: “Tengo temas escritos en los últimos dos años que quiero grabar”.
Colaboración familiar con motivaciones artísticas
Wolfhard también encontró inspiración y colaboración cercana en su entorno familiar. Reveló que está escribiendo una película junto a su padre, Eric Wolfhard, centrada en la banda The Replacements. Con respecto a esto, explicó: “El bajista Tommy Stinson empezó en esa banda cuando tenía como 11 años. Tuvieron muchas dificultades, pero hay algo increíblemente cercano a ser un niño en el mundo de los adultos”.
Trabajar junto a su padre fortaleció el vínculo entre ambos. “No sabía cuánto entendía realmente mi padre lo que yo vivía hasta que empezamos a trabajar juntos”, confesó. Para el artista, este tipo de colaboraciones le permite aprender de quienes respeta en lo personal y lo profesional.
Entre sus referentes citó a Jesse Eisenberg y Paul Thomas Anderson, aunque destacó que lo más enriquecedor para él es compartir proyectos con amigos y continuar creciendo en lo artístico.
Aprendizajes, fama y equilibrio emocional
El crecimiento bajo la mirada pública implicó desafíos. “Nadie puede preparar a nadie para esto. Durante mi adolescencia solo quería que las personas a mi alrededor fueran tranquilas”, reconoció.
Y también aceptó que el rechazo forma parte del oficio: “Por supuesto que un mal comentario puede doler, pero procuro no obsesionarme con eso. Uno siempre busca que lo que hace guste, pero el objetivo es expresarse”.
El apoyo familiar fue fundamental para mantener la perspectiva y recordó las palabras de su padre: “Si hubieras sido un genio de las matemáticas, te habría llevado a donde necesitaras”.
Al mirar hacia adelante, Finn Wolfhard valora el aprendizaje y la comunidad creativa construida a través de los años en Stranger Things. La certeza que le deja esta etapa es clara: encontrar sentido en su carrera implica compartir la pasión y la autenticidad con quienes disfrutan crear proyectos.