
“En una sociedad como la que vivimos, una sociedad del conocimiento, la alfabetización científica y tecnológica es un contenido básico”, dice Silvina Gvirtz, secretaria de Políticas Educativas de La Matanza. Estas palabras resumen el espíritu de la feria “Plaza Ciencia”, que comenzó ayer y sigue hasta el sábado en la Plaza San Martín de San Justo. Con la participación de 60 escuelas, este evento destaca los proyectos científicos desarrollados por los estudiantes, que muestran talento y dedicación.
En una entrevista con Ticmas, Gvirtz habla del impacto que esta feria provoca en la comunidad educativa, los logros y desafíos que enfrenta la educación en la actualidad, y la importancia de visibilizar el trabajo de los estudiantes y docentes. Además, reflexiona sobre cómo iniciativas de este estilo no solo promueven el aprendizaje de la ciencia y la tecnología, sino que también fortalecen el vínculo con la comunidad y motivan a los jóvenes a seguir formándose en el ámbito académico.
“Nos interesa mostrar el maravilloso trabajo que hacen las escuelas, los estudiantes y los docentes”, dice Gvirtz. Y continúa: “Este año se presentaron más de cien proyectos: la feria es para que ellos los muestren y para que nosotros los veamos. Todos estamos de acuerdo en que hay que mejorar la educación, pero hay un montón de cosas que se hacen bien y es muy importante mostrarlas. Que se vea que los chicos son protagonistas. Que se valore el trabajo que hacen”.

—En ese protagonismo se ve mucho la pasión con la que trabajan. ¿Qué proyectos le llamaron la atención?
—Hay una escuela a la que los estudiantes le eligieron el nombre y le pusieron Luis Alberto Spinetta, y con ChatGPT imitaron la voz de Spinetta y lo hicieron hablar como si diera el discurso para la imposición del nombre. Otros chicos armaron un brazo robótico que se maneja con el movimiento de un brazo humano a distancia para que en las fábricas se puedan manipular elementos tóxicos. Hay proyectos de medio ambiente. Una escuela hizo algo muy interesante, que son cubiertos para chicos con problemas de motricidad. Se ve una integración muy interesante entre las escuelas secundarias y las escuelas especiales. La misma escuela hizo un juego de ta-te-ti y de ajedrez para chicos con distintas discapacidades. Y, de hecho, contaban que el primero tablero no les había resultado porque no tenía la suficiente profundidad.
—Eso es interesante. Los chicos muestran el proyecto pero también cuentan como fueron las pruebas y los errores.
—Es que te dicen la verdad. Te dicen “esto no lo pudimos hacer” o “en esto nos fue bien”. Uno se va lleno de esperanzas de la feria. Realmente es muy interesante escuchar cómo los chicos cuentan los proyectos. Creo que es lo que más vale la pena, porque es donde se ve cuánto se trabaja en las escuelas.

—¿Cómo capitaliza la educación una feria de ciencias?
—Desde varias perspectivas. Primero, es un incentivo: cada año se presentan más escuelas. Segundo, se valora el trabajo de estudiantes y docentes; muchas veces ellos trabajan anónima y solitariamente, y acá sienten que la gente se interesa y los ve. Tercero, impacta en la comunidad y en las familias, porque la gente circula todo el tiempo. Es un lugar de mucho disfrute. Y, a su vez, cómo traemos universidades, es un incentivo para que los chicos sigan estudiando. Entonces les mostramos distintas carreras. También hacemos una serie de charlas y conferencias, que son algunas para chicos, algunas para docentes y otras para el público en general.
—¿Qué temas se abordan?
—Este año, dado el gran interés que está despertando, preparamos varias conferencias sobre inteligencia artificial. Cómo usarla, qué significa. También hay mucho trabajo en robótica. Es algo importantísimo la feria. Ojalá se difunda y se haga en todos los municipios y distritos.

—Una característica de las escuelas técnicas es la poca matrícula de mujeres. ¿Cómo incentivan la inscripción de chicas en las escuelas técnicas?
—Bueno, ya desde la primaria trabajamos con, por ejemplo, kits de robótica y capacitación a docentes. Cuando en la primaria mostrás con la tecnología que la posibilidad de estudiar en una escuela técnica es para todos, esto genera que las chicas se inscriban y se anoten más. Está aumentando el porcentaje, pero todavía hay un camino largo por recorrer.
—Con respecto a las universidades, ¿cómo es la articulación que fomentan?
—Bueno, nosotros abrimos un Centro Universitario de la Innovación en la zona de González Catán, en el kilómetro 32,5. ¿Por qué? Porque muchos chicos querían estudiar, pero la Universidad de La Matanza les quedaba lejos. Entonces, para el segundo o tercer cordón, les funciona. Este centro se especializa en Tecnología y en Salud, y tiene cinco universidades, que, en este momento, participan con carreras gratuitas cortas. El 99% de los chicos que va al CUDI es primera generación de universitarios de su familia.

—Es un número altísimo; virtualmente cada estudiante es el primero de la familia.
—Es así. Son diplomaturas en Tecnología y en Salud. Hay diplomaturas de ocho meses y tecnicaturas de dos años. Cuando se terminen esos dos años, vamos a ir por las licenciaturas. En Salud tenemos enfermería y obstetricia.
—Muchas escuelas de la feria son de zonas vulnerables. ¿Cómo tienen en cuenta a esas escuelas para traerlos?
—Nosotros queremos mostrar lo que hacen los chicos. Entonces no seleccionamos necesariamente por el mejor, sino que queremos mostrar lo que hacen en todas las escuelas de todas las regiones y todas las ciudades de La Matanza. Elegir en función de lo que se ve que están haciendo en todas las zonas. Eso es clave. La idea es mostrar que cada uno valora lo que está haciendo, que eso es realmente muy importante.
Últimas Noticias
Formación, prácticas profesionalizantes y el rol del docente en la educación técnica: el talento que las regiones necesitan
En la Argentina conviven dos realidades que parecen contradictorias. Hay personas que buscan trabajo y no lo encuentran, y hay empresas que necesitan cubrir puestos y no consiguen a quién contratar. TICMAS la Edtech enfocada en el aprendizaje y el desarrollo de talento diseña propuestas educativas que buscan acortar las brechas

La universidad cerca de casa: cómo es el Centro Universitario de Innovación de La Matanza
En González Catán, el CUDI reúne carreras de cinco universidades nacionales en áreas como salud, tecnología, biotecnología y producción de videojuegos. Cerca de 10.000 estudiantes cursan en sus aulas. TICMAS, una empresa EdTech enfocada en el aprendizaje y el desarrollo de talento, hizo una recorrida por las instalaciones y lo cuenta en esta nota

Salud mental adolescente: 6 de cada 10 estudiantes secundarios dicen sentir tristeza o dificultades para disfrutar
Un análisis de datos del operativo Aprender 2024 también encontró altos niveles de problemas de concentración, ansiedad y soledad. El informe advierte sobre la necesidad de fortalecer la detección temprana y los espacios de escucha y acompañamiento en las escuelas

Abrió la inscripción escolar 2027 en CABA: lanzan una plataforma para resolver dudas sobre vacantes y reclamos
El período para ingresar a escuelas estatales porteñas se extenderá hasta el 6 de noviembre; los resultados se conocerán el 4 de diciembre. La Defensoría del Pueblo presentó un sitio web con información sobre vacantes, derechos educativos, normas y vías de reclamo

Ocho de cada diez chicos no alcanzan el mínimo en Matemática: por qué la solución empieza por los docentes
Los resultados de PISA 2025 y de las pruebas Aprender confirman que Matemática es la principal deuda educativa del país. TICMAS, una empresa EdTech enfocada en el aprendizaje y el desarrollo de talento trabaja en la formación docente como un proceso continuo, situado y contextualizado




